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Radio Ambulante - En el Delta

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15
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Los humedales del delta de Tigre, en Argentina, forman parte de uno de los ecosistemas más hermosos y delicados de la región. Sin embargo, ubicada a tan solo una hora de Buenos Aires, el área también experimenta uno de los desarrollos inmobiliarios más veloces del país: decenas de apartamentos y condominios de lujo surgen de la noche a la mañana, instalándose cerca de comunidades humildes que han vivido a la orilla del río durante décadas. ¿Pueden estos pobladores tradicionales coexistir tranquilamente con los recién llegados?

Gracias
por
escuchar
Radio
Ambulante.
Mañana,
empieza
tu
día
con
“Up
First”,
el
podcast
de
noticias
matutino
de
NPR.
En
una
reseña
de
Apple
Podcast,
Eve
Bethel
escribió:
“Conciso
y
comprensivo.
Escucho
‘Up
First’
todas
las
mañanas
en
el
camino
al
trabajo.
Me
da
un
gran
resumen
de
las
noticias
más
importantes
del
día
y
lo
que
se
viene
de
la
semana”.
Arranca
el
día
con
“Up
First”,
mañana
en
NPR
ONE
o
en
cualquier
app
de
podcasts.
¿Ya
conoces
la
Escuela
Radio
Ambulante?
Es
nuestro
nuevo
proyecto
educativo
en
el
que
estamos
compartiendo
recursos
para
aprender
a
producir
crónicas
de
audio
al
estilo
Radio
Ambulante.
Si
quieres
aprender
cómo
identificar
una
buena
historia,
técnicas
de
entrevista,
cómo
escribir
un
guión
contundente,
o
simplemente
por
dónde
empezar
a
producir
tu
podcast
narrativo,
visítanos
en
www.escuelaradioambulante.org,
escuela
radio
ambulante
punto
o
ere
ge.
Bienvenidos
a
Radio
Ambulante
desde
NPR.
Soy
Daniel
Alarcón.
Hoy
comenzamos
en
Argentina,
en
el
delta
del
río
Paraná.
Más
específicamente
en
una
ciudad
llamada
Tigre.
Queda
en
la
provincia
de
Buenos
Aires,
a
solo
50
minutos
de
la
capital.
Es
una
escapada
a
un
oasis
verde,
completamente
opuesto
al
ruido
y
al
agobio
de
la
ciudad.
Pero
Tigre
está
en
plena
transformación.
En
el
centro
de
esta
tranquilidad
hay
una
tensión
entre
comunidades
con
diferentes
visiones:
unos
quieren
el
desarrollo
urbanístico,
y
otros
no.
Pero
no
solo
eso:
la
naturaleza
también
tiene
su
propios
planes.
Nuestra
productora
Gilda
Di
Carli
fue
a
Tigre
y
conoció
a
Martín
Nunziata,
un
isleño.
Él
vive
sobre
el
río,
en
una
casa
construida
encima
de
unos
pilotes
para
protegerse
del
agua
que
sube
con
la
marea.
Martín
también
es
activista
ambiental,
y
su
objetivo
es
salvar
al
delta.
Tiene
“setentipico”
de
años,
con
una
capa
de
pelo
gris.
Y
tiene
arrugas
de
pata
de
gallo
—esas
al
lado
de
los
ojos—
que
se
le
notan
más
cuando
se
ríe.
Hace
muchos
chistes
durante
nuestro
paseo
en
el
delta,
ese
lugar
con
tanta
historia.
Y
a
esta
naturaleza,
Martin
le
debe
su
vida.
Este
lugar
le
sirvió
como
refugio
durante
la
dictadura
militar.
Durante
los
años
60,
Martín
fue
perseguido
por
su
ideología
de
izquierda.
Y
en
plena
crisis
política,
buscaba
dónde
empezar
una
nueva
vida
con
Viviana,
el
amor
de
su
vida,
y
con
sus
3
hijos
pequeños.
Su
hija
Yanina,
la
menor,
necesitaba
mucha
atención
médica.
Sufre
de
espina
bífida
y
ha
tenido
más
de
10
operaciones.
Así
fue
como
con
los
chicos
muy
chiquititos
—Yanina
recién
operada—,
con
una
tristeza
muy
grande
porque
los
dos
estábamos
sin
trabajo,
y
en
un
bote
muy
pequeñito,
nos
metimos
en
el
río
sin
saber
absolutamente
nada
de
cómo
se
navegaba
ni
cosas
por
el
estilo.
En
ese
momento
de
desesperación
dijimos,
“queremos
vivir
acá”.
Martín
y
su
familia
eran
unos
pioneros.
Compraron
una
casa
y
se
instalaron
en
un
lugar
prácticamente
desértico.
No
había
nadie.
Podías
andar
desnudo
en
el
delta
[Risa].
Tal
era
la
poca
gente
que
había.
Y
aunque
Martín
se
crió
en
la
ciudad,
inmediatamente
sintió
una
conexión
con
la
zona.
Esa
vegetación:
los
sauces,
los
ceibos,
los
epífitas,
los
espinillos…
El
verdor
del
delta.
Lo
primero
que
me
llamó
la
atención
era
ese
verde
que
llevo
en
las
retinas
y
que
cuando
salgo
a
la
ciudad…
no
está.
Y
es
que
es
un
lugar
lindísimo,
no
cómo
explicarlo.
Tanto
así
que
Martín
tenía
un
cuadro
de
un
paisaje
en
la
pared
de
su
casa,
pero
un
día
dijo:
¿Por
qué
tengo
una
pintura
si
yo
tengo
la
realidad
allí?
Agarré,
fui,
busqué
un
serrucho,
hice
un
agujero,
me
compré
un
vidrio
y
ya
tenía
la
ventana
viendo
los
árboles
reales.
Allí
Martín
y
su
familia
vivieron
tranquilos
durante
más
de
20
años,
pero
a
comienzos
de
los
años
90
algo
empezó
a
cambiar…
Tigre
es
el
municipio
que
más
crece
en
la
República
Argentina.
Crece
en
población,
crece
en
sus
empresas,
sus
comercios,
crece
la
oferta
gastronómica,
recreativa
y
turística.
Crece
la
inversión…
El
delta
empieza
a
transformarse,
poco
a
poco,
de
ser
una
zona
despoblada,
casi
como
un
refugio
ecológico,
pasa
a
ser
una
zona
turística
para
los
porteños.
Si
no
conoce
Tigre,
venga
a
conocerlo.
Si
ya
lo
conoce,
venga
a
ver
cómo
creció.
Y
si
busca
hacer
una
excelente
inversión
segura…
Gente
con
dinero
empieza
a
comprar
casas
de
vacaciones…
¿O
sea
acá
ya
llegamos
a
Miami?
[Risas]
Aunque
te
rías,
había
un
cartel,
en
uno
de
los
tantos
videos
que
hemos
hecho,
que
decía:
“Lo
más
parecido
a
Miami”,
y
era
este
emprendimiento.
No
si
el
cartel
está
todavía.
Ahora
vemos
si
entramos
un
cachito.
Nos
vamos
al
Tigre,
a
tratar
de
entender
qué
ha
pasado,
por
qué,
y
qué
impacto
tendrá
tanto
desarrollo
en
un
lugar
tan
frágil.
Y
acá
estamos
frente
a
unas
estructuras
que
jamás
se
hubiesen
visto
al
lado
del
río
hace
20
años:
edificios
modernos,
altos,
con
ventanales
enormes,
cada
uno
con
sus
piscinas,
y
docenas
de
palmeras
bordeando
la
costa.
Este
tipo
de
construcción
se
conoce
como
country,
que
viene
del
inglés.
Son
barrios
cerrados,
separados
por
rejas,
con
entradas
privadas,
su
propia
seguridad.
Y
hay
casi
100
de
estos
en
la
municipalidad
de
Tigre.
Y
no
estamos
hablando
de
un
área
tan
grande.
Los
countries
ocupan
el
40%
del
territorio
de
la
municipalidad,
y
cada
vez
hay
más.
Este
en
particular
se
llama
Marinas
Golf.
En
la
parte
de
afuera
hay
una
cerca
de
seguridad
muy
alta.
Mirá
el
alambre,
¡mirá
la
altura
en
la
que
está
el
alambre!
Tiene
por
lo
menos…
En
seguida
nos
damos
cuenta
que,
mientras
nosotros
miramos
el
country
desde
la
lancha,
desde
el
country
nos
están
mirando
a
nosotros
también.
Espera…
¿Cómo?
[Risas]
Que
se
volvió
loca
la
cámara,
¿no
viste
como
gira?
Porque
están
en
un
centro
de
monitoreo
donde
tienen
eso,
y
han
visto
que
hay
un
bote,
entonces
la
cámara
está
ahí
enloquecida,
¿viste?
Es
muy…
muy
increíble
ver
estas
cosas.
Y
para
que
entiendan
el
contraste,
a
unos
5
minutos
en
lancha,
hay
otro
tipo
de
construcción,
otro
tipo
de
comunidad.
Mucho
menos
elegante
que
Marinas
Golf
o
cualquier
otro
country.
Martín
me
lleva.
Entramos
en
canal
San
Fernando,
acá.
Vas
a
ver,
a
mano
derecha,
Villa
Garrote.
En
el
Garrote
viven
800
familias
en
casas
hechas
de
chapas
metálicas,
ladrillos
y
tablas
de
madera.
Es
lo
que
en
Argentina
se
conoce
como
una
villa,
solo
que
está
a
la
orilla
del
río.
El
Garrote
tiene
unos
60
años.
Y
ahora
tiene
estos
nuevos
vecinos.
Nos
acercamos
en
la
lancha.
Hay
un
muro
al
lado
del
río,
grafiteado,
que
se
cae
a
pedazos.
La
orilla
del
río
es
un
desorden:
nada
de
palmeras
ni
muelles
nuevos.
Al
contrario,
se
ven
unas
botellas
de
plástico,
juncos
y
hasta
un
auto
abandonado.
Verás
toda
la
basura
que
hay
en
el
río,
y
esto
tiene
que
ver
con
la
falta
de
atención
que
le
presta
el
municipio.
Porque
no
les
hace
la
recolección
de
basura,
no
tienen
agua,
no
tienen
nada
y
mira
en
que
terminan.
Mira
lo
que
es
la
costa.
Hay
un
chiste
que
me
contaron
para
entender
la
situación
del
Tigre.
Me
dijeron:
“Aquí
hay
barrios
privados,
como
Marinas
Golf
o
cualquier
country,
y
hay
otro
tipo
de
barrio
privado:
los
privados
de
agua
potable,
los
privados
de
servicios
básicos,
etcétera”.
Es
cruel,
pero
es
verdad.
Eh,
te
aclaro
que
en
uno
de
esas,
si
yo
pego
la
vuelta,
es
porque
más
de
una
vez
nos
tiran
piedras,
no
les
gusta
que
los
filmen.
¡No
pasa
nada
flaco,
no
te
asustes!
[Risas]
¡No
es
la
policía!
Ya
estamos
en
el
Garrote,
y
esta
es
nuestra
guía:
Marcela
Creciente.
¿Qué
voy
hacer?
[Risas]
Estoy
haciéndome
la
entrevistada.
Es
una
mujer
bajita,
con
mucha
chispa.
Suena
casi
como
una
niña,
pero
Marcela
tiene
“cuarentipico”
de
años
y
es
madre
de
2
hijos.
En
los
últimos
años
se
ha
vuelto
una
líder
en
su
barrio.
Todos
la
reconocen.
Nos
cruzamos
con
unos
adolescentes
sentados
contra
una
pared
mirando
un
partido
de
fútbol.
Uno
de
ellos,
Uriel,
me
dice
que
me
cuide.
Yo
te
diría
que
te
cuidaría,
que
te
cuides.
Porque
es
muy
peligroso
acá.
Cómo
no
entra
la
policía,
es
tierra
de
nadie.
Un
barrio
privado
de
protección
policial.
Tierra
de
nadie.
La
negligencia
del
Estado
es
generalizada.
Hay
basura
por
todas
las
calles
del
barrio.
Y
Marcela
dice
que
el
desagüe
es…
Una
cloaca.
Cuando
llueve,
se
le
llena
de
agua.
Cuando
se
inunda,
peor.
Todo
eso
es
un
desagüe,
viene
a
ser…
Esto
es
todo
caca:
caca,
pis…
El
Garrote
está
al
lado
del
río
Luján,
en
una
zona
baja,
siempre
en
peligro
de
inundación
con
cada
marea
alta
o
cada
vez
que
llueve
fuerte.
Y
la
cosa
se
pone
particularmente
grave
en
verano,
cuando
llueve
más.
Según
lo
que
me
cuenta
Marcela,
cada
vez
que
pasa
esto,
el
Garrote
se
paraliza,
y
los
vecinos
buscan
cualquier
manera
de
refugiarse…
El
agua
es
helada.
Subo
todo,
ato
la
cama
al
cielo
raso,
ehm…
eh,
subo
los
colchones.
Tenés
que
subir
todo
porque
si
no
se
te
arruina
todo.
Los
muebles,
de
tanto
subir-bajar,
porque
se
les
agarra
el
agua,
se
te
rompen.
Es
una
cuestión
de
logística,
una
cuestión
de
seguridad.
Cuando
eran
chicos
los
subía,
eh,
a
la
parte
arriba
de
las
camas
marineras,
poronele.
Ahí
subía
los
colchones
y
arriba,
ellos.
Y
nosotros,
los
grandes,
nos
quedábamos
en
el
agua.
Marcela
dice
que
la
municipalidad
no
ayuda
en
absoluto.
No
entran
acá
a
Garrote.
Después
vienen,
cuando
pasa
todo,
a
traer
una
lavandina…
UNA
lavandina
y
un
agua
mineral.
Lavandina
es
lo
que
otros
países
llaman
blanqueador.
Lo
que
se
usa
para
limpiar
las
casas,
la
ropa,
sacar
la
mugre
que
queda
después
de
cada
inundación.
Porque
somos
pobres,
pero
no
sucios.
Entonces
ellos
piensan
que
somos
sucios
porque
te
traen
la
lavandina
4
días
después.
Vos
ya
tenes
granos
hasta…
no
quiero
decir
de
dónde
[Risas].
La
falta
de
servicios
básicos
junto
con
estos
periodos
de
inundación
terminan
en
problemas
sanitarios.
El
Garrote
llegó
a
un
punto
crítico
en
junio
de
2012,
cuando
hubo
una
epidemia
de
parásitos.
Los
chicos
vomitaban
los
parásitos
por
la
boca.
Después
de
un
dragado
del
río
Luján,
Marcela
dice
que
quedaron
montañas
de
barro
podrido
sobre
las
orillas
del
lado
del
Garrote.
Toda
esa
pudrición
quedó
ahí.
Y
llovía,
se
hacía
barro
de
vuelta.
Y
se
desparramaba
para
la
calle
que
también
era
de
tierra.
Y
se…
Los
chicos
empezaron
a
sufrir
más.
De
alergia,
granos…
Un
diario
reportó
que
se
encontraban
parásitos
del
tamaño
de
lombrices
gigantes
en
los
pañales
de
los
niños.
Una
mujer
de
7
meses
de
embarazo
también
tenía
parásitos.
Lo
que
hace
la
situación
del
Garrote
todavía
más
frustrante
para
Marcela
y
sus
vecinos
es
que
los
nuevos
emprendimientos
inmobiliarios
tienen
todos
los
servicios
que
el
Garrote
nunca
ha
tenido.
Total
no
se
ve
esta
parte,
entonces
para
qué
van
a
mejorar.
Lo
que
quiere
decir
es
que
comunidades
como
el
Garrote
son
invisibles.
Literalmente.
No
se
ven
desde
el
río,
ni
del
centro.
Pero
también
son
invisibles
para
los
políticos.
Dada
esa
realidad,
su
pregunta
me
pareció
buena.
Entonces
me
fui
a
Buenos
Aires
para
averiguar.
Cuando
volvamos,
Gilda
se
va
a
Buenos
Aires
para
tratar
de
entender
el
contexto
legal
y
científico
del
desarrollo
del
Tigre.
Veremos
cómo
el
caso
de
Garrote
no
es
único.
This
is
Terry
Gross,
host
of
Fresh
Air.
In
my
new
interview
with
Hillary
Clinton,
I
asked
for
her
reaction
when
Donald
Trump
said
this
about
her
showing
up
slightly
late
after
a
commercial
break
in
a
debate.
I
know
where
she
went!
Is
discusting…
You
can
listen
to
Fresh
Air
on
the
NPR
One
App
and
wherever
you
get
your
podcasts.
Estamos
de
vuelta
en
Radio
Ambulante,
soy
Daniel
Alarcón.
Gilda
Di
Carli
nos
sigue
contando.
Yo
me
llamo
Eduardo
Reese,
soy
arquitecto
y
director
del
área
de
derechos
económicos
y
sociales
del
CELS.
[Risa]
My
name
is
Santiago
Sánchez,
soy
abogado
del
equipo
de
derechos
sociales…
económicos
sociales
y
culturales.
Del
CELS.
Bueno,
fuera
de
broma,
el
trabajo
de
Eduardo
y
Santiago
es
muy
serio.
Ambos
trabajan
para
CELS,
el
Centro
de
Estudios
Legales
y
Sociales.
Me
reuní
con
ellos
en
la
sala
de
conferencias
en
sus
oficinas
en
San
Telmo,
un
barrio
viejo
de
Buenos
Aires.
Era
un
día
de
calor
pesado,
agobiante,
y
ellos
tomaban
mate
caliente.
Para
Eduardo
y
Santiago,
lo
del
Garrote
tiene
una
explicación
simple.
Este
es
Eduardo.
Estas
cosas
tienen
el
peligro
de
aparecer
tipo
nota
policial.
“Ah,
la
villa
en
Buenos
Aires,
la
inundación,
los
pobres”,
no
qué.
Desde
agosto
2014,
el
CELS
representa
a
familias
del
Garrote
en
3
causas
judiciales:
2
contra
el
municipio
de
Tigre
por
falta
de
servicios
básicos,
y
otra
contra
TGLT,
la
constructora
de
un
proyecto
nuevo
en
el
Tigre:
Venice.
Queda
a
menos
de
2
kilómetros
del
Garrote.
Este
es
Santiago.
En
pocos
metros
está
un
Estado
que
hace
todo
lo
posible
para
que
se
asiente
un
emprendimiento
de
lujo,
para
gente
de
altos
ingresos,
y…
se
da
vuelta
y
es
el
mismo
Estado
que
hace
todo
lo
posible
para
que
la
gente
más…
con
menos
recursos
viva
mal
y
la
intente
expulsar.
Son
las
mismas
herramientas:
a
uno
le
da
todo
y
al
otro
le
da
todo
pero
para
que
se
vaya,
para
que
la
pase
mal…
Según
el
CELS,
el
Estado
no
cumple
la
ley
ni
con
el
uno
ni
con
el
otro.
A
los
vecinos
del
Garrote…
No
le
da
los
servicios
urbanos
básicos.
Y
tampoco
cumplen
la
ley
con
Venice
para
dar
los
permisos
en
tiempo
y
forma.
Es
el
mismo
Estado,
es
el
mismo
accionar.
El
ejemplo
más
claro
de
cómo
las
autoridades
hacen
la
vista
gorda
es
con
los
permisos
de
construcción.
En
el
caso
de
Venice,
TGLT
anunció
que
más
de
la
mitad
de
los
departamentos
ya
estaban
vendidos,
antes
de
ni
siquiera
tener
la
autorización
para
construir.
Este
es
Eduardo:
Cuando
yo
discuto
esto
me
dicen,
“no,
esto
es
corrupción”.
No,
esto
es
naturalización
del
privilegio.
TGLT
tiene
absolutamente
naturalizado
que
puede
hacer
lo
que
quiera,
con
cualquiera,
porque
es
TGLT.
TGLT
obviamente
lo
ve
diferente.
Desde
su
punto
de
vista,
las
quejas
del
Garrote
no
tienen
nada
que
ver
con
ellos.
No…
no
entiendo
el
caso
Garrote-Venice,
este,
de
tu
pregunta.
No
hay…
No
sé…
No
cuál
caso
Venice-Garrote,
no
entiendo.
Este
es
Pablo
Botana,
el
gerente
del
proyecto.
Me
reuní
con
él
en
el
showroom
de
Venice.
Algunas
personas
del
Garrote
han
hecho
alguna
presentación
en
otros
juzgados
exigiendo
a
la
municipalidad
el…
el
pedido
de
infraestructura:
cloacas,
aguas
pluviales.
Bueno
eso
va
por
otro
lado.
No…
Fuimos
mencionados
ahí,
pero
no
nos
afectó
en
nada
y
sigue
su
rumbo
eso.
En
la
publicidad,
Venice
se
vende
como
una
ciudad
navegable.
Imagínense:
edificios
modernos,
ventanales
grandes,
todo
muy
abierto.
Pero
en
vez
de
calles
uniendo
un
barrio,
canales.
Muelles
para
que
los
residentes
estacionen
sus
yates.
En
algunos
casos,
frente
a
la
puerta
de
su
casa.
Muchos
espacios
verdes.
Paseos
peatonales,
muchos
árboles…
Botana
me
muestra
la
maqueta.
Ahí
tenés
los
que
son
los
departamentos
más
pequeños
pero
con
muy
lindas
vistas…
Y
tiene
razón,
se
ve
muy
lindo.
Todos
los
departamentos
en
este
proyecto
tienen
vista
al
agua.
Todos.
Y
esa
conexión
visual
con
el
ambiente,
con
el
delta,
es
lo
que
atrae
a
la
gente.
Es
un
panorama
muy
relajante.
Particularmente
si
vienes
de
una
ciudad
tan
intensa
como
Buenos
Aires.
El
delta
acá
es
algo,
este,
único
en
el
mundo.
Botana
me
explica
el
perfil
del
posible
cliente,
el
que
le
interesaría
comprar
o
invertir
en
Venice.
Fundamentalmente
gente
que
le
gusta
la
vida
más
sana,
más
natural.
Tenés
un
mix
de
todo.
Tenés
un
mix
del…
la
pareja
joven
que
quiere
su
primer
departamento
hasta
la
persona
que
quiere
tener
su
barco.
O
sea,
tenés
todo…
cubrimos
prácticamente
todo
el
espectro
de
potenciales
propietarios.
Es
decir,
todo
el
espectro
de
gente
que
puede
pagar
por
lo
menos
14
mil
dólares
por
metro
cuadrado.
Botana
me
explica
que
Venice
se
distingue
de
otros
countries
porque
no
está
construido
sobre
terreno
vírgen.
Antes,
sobre
este
mismo
lote,
había
un
astillero
muy
importante.
Esto
son
plataformas
de
hormigón
donde
estaban
instaladas
los
grandes…
los
grandes
naves
industriales.
Para
fabricar
los
barcos.
Claro,
entonces
el
terreno
está
como
ya
preparado
para…
para
esto,
¿o
tuvieron
que
modificar?
No.
Hay
que
modificar,
hay
que
modificar,
hay
que
hacer
movimientos
de
suelos…
Para
abrir
canales,
por
ejemplo.
Y
cualquier
cambio
afecta
la
ecología,
el
escurrimiento
de
aguas.
Pero
según
Botana,
cualquier
cambio
que
haya
hecho
la
constructora,
no
ha
afectado
en
absoluto
a
barrios
como
el
Garrote.
Son
las
características
del
lugar.
Y
este…
y
a
partir
de
ahí
no…
no
hay
una
afectación
directa
entre
uno
y
otro.
El
problema
es
que
siempre
se
inundaron.
Es
cierto
que
en
el
Garrote
había
inundaciones
antes
de
que
se
empezaran
a
construir
todos
estos
barrios
cerrados.
Pero
en
los
últimos
años
se
han
vuelto
más
frecuentes
y
más
destructivos.
Y
no
solo
en
el
Garrote.
En
otros
barrios
similares
también.
Y
lo
cierto
es
que
las
inundaciones
se
han
convertido
en
un
tema
regional.
En
noviembre
del
año
pasado,
2
jueces
federales
suspendieron
toda
la
construcción
inmobiliaria
hasta
que
se
hiciera
un
estudio
de
impacto
ambiental.
Pero
el
día
que
visité
Venice,
ya
todo
estaba
en
marcha.
Vi
grúas,
camiones,
excavadoras…
Todo
lo
que
uno
asocia
con
una
construcción
activa.
Parece
que
TGLT
modificó
algunos
planes,
y
consiguió
que
una
agencia
provincial
los
aprobara.
Hasta
mandaron
a
hacer
un
informe
y
la
conclusión
fue
que…
No
influye
en
las
inundaciones
en
los…
en
las
zonas
aledañas.
Y
es
más,
para
Botana,
todo
se
ve
genial.
Mejor
que
esto
creo
que
no
se
puede
hacer
[Risa].
Está
mirando
hacia
al
nuevo
urbanismo,
está
mirando
hacia
la
salud,
está
mirando
hacia
al
medio
ambiente.
Que
además
está
mirando
hacia
al
futuro,
este
proyecto.
No
está
mirando
hacia
al
pasado.
Estamos
en
otros
tiempos,
tenemos
información.
Este
es
Jorge
Codignotto.
Un
geólogo
y
especialista
sobre
el
ascenso
del
nivel
de
mar.
Y
esa
información,
¡no
se
usa!
Es
clasificada,
pero
no
secreta.
[Risa]
Curiosamente.
Codignotto
no
ve
el
futuro
tan
color
rosa
como
Botana.
Tiene
más
de
20
años
estudiando
la
ecología
del
delta.
Tiene
aspecto
de
abuelito,
con
su
traje
marrón
y
lentes
gruesos.
De
esos
investigadores
que
sabe
todo,
pero
nada
pretencioso.
Al
final
de
la
entrevista
me
regaló
un
caramelito.
En
todo
caso,
la
información
a
la
que
se
refiere
es
sobre
el
impacto
del
cambio
climático
en
la
zona
del
Tigre.
Cómo
el
delta
ha
cambiado
en
las
últimas
décadas,
y
cómo
seguirá
cambiando.
Para
él
se
vienen
épocas
complicadisimas.
Y
no
solo
para
los
vecinos
del
Garrote,
sino
para
todos
de
la
región.
Incluyendo
los
residentes
de
las
nuevas
construcciones
como
Venice.
Pero
volvamos
al
inicio.
¿Por
qué
se
construyó
aquí?
Digamos
generalmente
los
humedales
son
vistos
como
un
lugar…
lo
que
popularmente
se
dice
una
porquería
de
lugar.
Es
decir,
con
poco
valor.
Terreno
que
fue,
en
su
momento,
muy
barato.
No
se
puede
caminar
porque
uno
se
hunde.
No
se
puede
andar
con
un
vehículo
ni
siquiera
4×4
porque
tampoco
funciona.
No
se
puede
navegar
porque
no
hay
profundidad.
Entonces
esa
“porquería
de
lugar”,
con
su
tierra
tan
pantanosa,
se
rellena
y
se
seca,
y
así
se
eleva
para
poder
construir.
Y
con
eso
se
va
toda
la
flora
y
fauna,
que
es
un
recurso
este
biológico
fantástico.
Un
humedal
sirve
para
regular
el
nivel
de
río,
protegiendo
la
región
de
inundaciones.
Con
cada
construcción
que
transforma
humedal
en
tierra
firme,
aumenta
el
riesgo.
Los
del
Garrote
ya
lo
están
viviendo,
de
una
manera
u
otra.
Pero
no
solo
ellos.
Otras
comunidades
del
delta
también.
Y
con
el
cambio
climático
esto
solo
va
empeorar…
O
sea
que
todo
lo
que
se
invierte
en
ese
lugar,
este,
se
pierde.
O
mejor
dicho,
se
va
perder.
Y
si
el
Estado
está
discriminando
entre
los
ricos
y
los
pobres
del
Tigre,
el
cambio
climático
no
lo
hará.
El
delta
dejará
de
dar
los
beneficios
únicos
de
ser
un
humedal:
traer
oxígeno,
guardar
dióxido
de
carbono,
regular
el
flujo
de
las
aguas…
Esas
funciones
básicas
de
un
humedal.
Según
Codignotto,
eso
es
lo
que
se
debe
preservar.
Después,
lo
que
se
plantea
no
es
no
hacer
nada,
y
mirar
bucólicamente
el
paisaje,
si
no…
eh,
no
perder
los
pocos
recursos
que
se
tienen.
El
delta
el
Tigre
está
atrapado
entre
el
fenómeno
natural
del
cambio
climático
y
el
desarrollo
inmobiliario.
Pero
la
municipalidad
de
Tigre
no
ha
tomado
en
cuenta
esta
investigación
de
Codignotto
y
otros
científicos.
Los
trabajos
esos
los
publiqué
antes
de
que
empezara
el
“boom”
de
la
ocupación
del
territorio
que
no
había
analizado.
O
sea
que
no
sirvió
de
nada.
En
realidad
tuvo
poca
trascendencia.
Si
yo
no
puedo
andar
por
la
calle
vendiendo
un
paper,
o
regalándolo,
digamos.
Entonces
se
ha
creado
una
especie
de
vacío
entre
el
mundo
científico
y
el
mundo
político.
Se
ha
confundido
totalmente
la
función
del
Estado
que
termina
en
esto
de
en
vez
de
ser
Robin
Hood,
ser
Hood
Robin:
trabajando
para
los
más
ricos,
¿no?
Para
Martín,
que
vive
en
el
delta
hace
casi
40
años,
el
problema
es
el
Estado…
Te
decía
que
todo
esto
está
surgiendo
en
un
contexto
donde
se
dan
esos
contrastes
muy
fuertes
que
se
dan
en
Tigre,
de
estar
este…
este
especie
de
progreso
de
alta
gama,
y
al
lado
la
pobreza
máxima
donde
ni
siquiera
tienen
agua,
¿no?
Es
verdaderamente
una
verguenza.
Nos
alejamos
de
las
cámaras
de
seguridad
de
los
countries,
y
llegamos
a
una
laguna.
Apagamos
el
motor.
Y
miramos
alrededor
en
silencio.
A
pesar
de
tantos
años
aquí,
le
sigue
asombrando
la
belleza
del
delta.
Que
además
es
fresco,
vos
respiras
distinto
acá.
Decís,
“¿como
le
puedo
venir
hacer
tanto
daño
a
un
lugar?”.
Ahí
se
te
parte
el
alma.
Para
él,
esto
es
personal.
Esta
es
la
región
que
lo
acogió
en
el
punto
más
bajo
de
su
vida.
Casi
al
final
de
nuestra
conversación,
Martín
me
confesó
un
detalle
de
todo
esto.
Un
detalle
que
le
parece
hasta
irónico.
Aunque
tanto
ha
luchado
contra
el
desarrollo
desmesurado
del
Tigre,
su
propio
hijo
parece
no
estar
de
acuerdo.
Su
hijo…
vive
en
un
country.
Gilda
Di
Carli
es
periodista
freelance
de
energía
y
medio
ambiente.
Vive
en
Nueva
York.
Gilda
quisiera
dedicarle
esta
historia
a
Mateo.
Esta
historia
fue
editada
por
Camila
Segura,
Silvia
Viñas,
y
por
mí.
El
diseño
de
sonido
es
de
Andrés
Azpiri.
El
resto
del
equipo
de
Radio
Ambulante
incluye
a
Desiree
Bayonet,
Jorge
Caraballo,
Barbara
Sawhill,
Ryan
Sweikert,
Luis
Trelles,
David
Trujillo,
Elsa
Liliana
Ulloa
y
Luis
Fernando
Vargas.
Maytik
Avirama
es
nuestra
pasante
editorial
y
Andrea
Betanzos
es
la
coordinadora
de
programas.
Carolina
Guerrero
es
la
CEO.
Radio
Ambulante
se
produce
y
se
mezcla
en
el
programa
Hindenburg
PRO.
Conoce
más
sobre
Radio
Ambulante
y
sobre
esta
historia
en
nuestra
página
web:
radioambulante.org.
Radio
Ambulante
cuenta
las
historias
de
América
Latina.
Soy
Daniel
Alarcón.
Gracias
por
escuchar.
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Gracias por escuchar Radio Ambulante. Mañana, empieza tu día con “Up First”, el podcast de noticias matutino de NPR. En una reseña de Apple Podcast, Eve Bethel escribió: “Conciso y comprensivo. Escucho ‘Up First’ todas las mañanas en el camino al trabajo. Me da un gran resumen de las noticias más importantes del día y lo que se viene de la semana”. Arranca el día con “Up First”, mañana en NPR ONE o en cualquier app de podcasts. ¿Ya conoces la Escuela Radio Ambulante? Es nuestro nuevo proyecto educativo en el que estamos compartiendo recursos para aprender a producir crónicas de audio al estilo Radio Ambulante. Si quieres aprender cómo identificar una buena historia, técnicas de entrevista, cómo escribir un guión contundente, o simplemente por dónde empezar a producir tu podcast narrativo, visítanos en www.escuelaradioambulante.org, escuela radio ambulante punto o ere ge. Bienvenidos a Radio Ambulante desde NPR. Soy Daniel Alarcón. Hoy comenzamos en Argentina, en el delta del río Paraná. Más específicamente en una ciudad llamada Tigre. Queda en la provincia de Buenos Aires, a solo 50 minutos de la capital. Es una escapada a un oasis verde, completamente opuesto al ruido y al agobio de la ciudad. Pero Tigre está en plena transformación. En el centro de esta tranquilidad hay una tensión entre comunidades con diferentes visiones: unos quieren el desarrollo urbanístico, y otros no. Pero no solo eso: la naturaleza también tiene su propios planes. Nuestra productora Gilda Di Carli fue a Tigre y conoció a Martín Nunziata, un isleño. Él vive sobre el río, en una casa construida encima de unos pilotes para protegerse del agua que sube con la marea. Martín también es activista ambiental, y su objetivo es salvar al delta. Tiene “setentipico” de años, con una capa de pelo gris. Y tiene arrugas de pata de gallo —esas al lado de los ojos— que se le notan más cuando se ríe. Hace muchos chistes durante nuestro paseo en el delta, ese lugar con tanta historia. Y a esta naturaleza, Martin le debe su vida. Este lugar le sirvió como refugio durante la dictadura militar. Durante los años 60, Martín fue perseguido por su ideología de izquierda. Y en plena crisis política, buscaba dónde empezar una nueva vida con Viviana, el amor de su vida, y con sus 3 hijos pequeños. Su hija Yanina, la menor, necesitaba mucha atención médica. Sufre de espina bífida y ha tenido más de 10 operaciones. Así fue como con los chicos muy chiquititos —Yanina recién operada—, con una tristeza muy grande porque los dos estábamos sin trabajo, y en un bote muy pequeñito, nos metimos en el río sin saber absolutamente nada de cómo se navegaba ni cosas por el estilo. En ese momento de desesperación dijimos, “queremos vivir acá”. Martín y su familia eran unos pioneros. Compraron una casa y se instalaron en un lugar prácticamente desértico. No había nadie. Podías andar desnudo en el delta [Risa]. Tal era la poca gente que había. Y aunque Martín se crió en la ciudad, inmediatamente sintió una conexión con la zona. Esa vegetación: los sauces, los ceibos, los epífitas, los espinillos… El verdor del delta. Lo primero que me llamó la atención era ese verde que llevo en las retinas y que cuando salgo a la ciudad… no está. Y es que es un lugar lindísimo, no sé cómo explicarlo. Tanto así que Martín tenía un cuadro de un paisaje en la pared de su casa, pero un día dijo: ¿Por qué tengo una pintura si yo tengo la realidad allí? Agarré, fui, busqué un serrucho, hice un agujero, me compré un vidrio y ya tenía la ventana viendo los árboles reales. Allí Martín y su familia vivieron tranquilos durante más de 20 años, pero a comienzos de los años 90 algo empezó a cambiar… Tigre es el municipio que más crece en la República Argentina. Crece en población, crece en sus empresas, sus comercios, crece la oferta gastronómica, recreativa y turística. Crece la inversión… El delta empieza a transformarse, poco a poco, de ser una zona despoblada, casi como un refugio ecológico, pasa a ser una zona turística para los porteños. Si no conoce Tigre, venga a conocerlo. Si ya lo conoce, venga a ver cómo creció. Y si busca hacer una excelente inversión segura… Gente con dinero empieza a comprar casas de vacaciones… ¿O sea acá ya llegamos a Miami? [Risas] Aunque te rías, había un cartel, en uno de los tantos videos que hemos hecho, que decía: “Lo más parecido a Miami”, y era este emprendimiento. No sé si el cartel está todavía. Ahora vemos si entramos un cachito. Nos vamos al Tigre, a tratar de entender qué ha pasado, por qué, y qué impacto tendrá tanto desarrollo en un lugar tan frágil. Y acá estamos frente a unas estructuras que jamás se hubiesen visto al lado del río hace 20 años: edificios modernos, altos, con ventanales enormes, cada uno con sus piscinas, y docenas de palmeras bordeando la costa. Este tipo de construcción se conoce como country, que viene del inglés. Son barrios cerrados, separados por rejas, con entradas privadas, su propia seguridad. Y hay casi 100 de estos en la municipalidad de Tigre. Y no estamos hablando de un área tan grande. Los countries ocupan el 40% del territorio de la municipalidad, y cada vez hay más. Este en particular se llama Marinas Golf. En la parte de afuera hay una cerca de seguridad muy alta. Mirá el alambre, ¡mirá la altura en la que está el alambre! Tiene por lo menos… En seguida nos damos cuenta que, mientras nosotros miramos el country desde la lancha, desde el country nos están mirando a nosotros también. Espera… ¿Cómo? [Risas] Que se volvió loca la cámara, ¿no viste como gira? Porque están en un centro de monitoreo donde tienen eso, y han visto que hay un bote, entonces la cámara está ahí enloquecida, ¿viste? Es muy… muy increíble ver estas cosas. Y para que entiendan el contraste, a unos 5 minutos en lancha, hay otro tipo de construcción, otro tipo de comunidad. Mucho menos elegante que Marinas Golf o cualquier otro country. Martín me lleva. Entramos en canal San Fernando, acá. Vas a ver, a mano derecha, Villa Garrote. En el Garrote viven 800 familias en casas hechas de chapas metálicas, ladrillos y tablas de madera. Es lo que en Argentina se conoce como una villa, solo que está a la orilla del río. El Garrote tiene unos 60 años. Y ahora tiene estos nuevos vecinos. Nos acercamos en la lancha. Hay un muro al lado del río, grafiteado, que se cae a pedazos. La orilla del río es un desorden: nada de palmeras ni muelles nuevos. Al contrario, se ven unas botellas de plástico, juncos y hasta un auto abandonado. Verás toda la basura que hay en el río, y esto tiene que ver con la falta de atención que le presta el municipio. Porque no les hace la recolección de basura, no tienen agua, no tienen nada y mira en que terminan. Mira lo que es la costa. Hay un chiste que me contaron para entender la situación del Tigre. Me dijeron: “Aquí hay barrios privados, como Marinas Golf o cualquier country, y hay otro tipo de barrio privado: los privados de agua potable, los privados de servicios básicos, etcétera”. Es cruel, pero es verdad. Eh, te aclaro que en uno de esas, si yo pego la vuelta, es porque más de una vez nos tiran piedras, no les gusta que los filmen. ¡No pasa nada flaco, no te asustes! [Risas] ¡No es la policía! Ya estamos en el Garrote, y esta es nuestra guía: Marcela Creciente. ¿Qué voy hacer? [Risas] Estoy haciéndome la entrevistada. Es una mujer bajita, con mucha chispa. Suena casi como una niña, pero Marcela tiene “cuarentipico” de años y es madre de 2 hijos. En los últimos años se ha vuelto una líder en su barrio. Todos la reconocen. Nos cruzamos con unos adolescentes sentados contra una pared mirando un partido de fútbol. Uno de ellos, Uriel, me dice que me cuide. Yo te diría que te cuidaría, que te cuides. Porque es muy peligroso acá. Cómo no entra la policía, es tierra de nadie. Un barrio privado de protección policial. Tierra de nadie. La negligencia del Estado es generalizada. Hay basura por todas las calles del barrio. Y Marcela dice que el desagüe es… Una cloaca. Cuando llueve, se le llena de agua. Cuando se inunda, peor. Todo eso es un desagüe, viene a ser… Esto es todo caca: caca, pis… El Garrote está al lado del río Luján, en una zona baja, siempre en peligro de inundación con cada marea alta o cada vez que llueve fuerte. Y la cosa se pone particularmente grave en verano, cuando llueve más. Según lo que me cuenta Marcela, cada vez que pasa esto, el Garrote se paraliza, y los vecinos buscan cualquier manera de refugiarse… El agua es helada. Subo todo, ato la cama al cielo raso, ehm… eh, subo los colchones. Tenés que subir todo porque si no se te arruina todo. Los muebles, de tanto subir-bajar, porque se les agarra el agua, se te rompen. Es una cuestión de logística, una cuestión de seguridad. Cuando eran chicos los subía, eh, a la parte arriba de las camas marineras, poronele. Ahí subía los colchones y arriba, ellos. Y nosotros, los grandes, nos quedábamos en el agua. Marcela dice que la municipalidad no ayuda en absoluto. No entran acá a Garrote. Después vienen, cuando pasa todo, a traer una lavandina… UNA lavandina y un agua mineral. Lavandina es lo que otros países llaman blanqueador. Lo que se usa para limpiar las casas, la ropa, sacar la mugre que queda después de cada inundación. Porque somos pobres, pero no sucios. Entonces ellos piensan que somos sucios porque te traen la lavandina 4 días después. Vos ya tenes granos hasta… no quiero decir de dónde [Risas]. La falta de servicios básicos junto con estos periodos de inundación terminan en problemas sanitarios. El Garrote llegó a un punto crítico en junio de 2012, cuando hubo una epidemia de parásitos. Los chicos vomitaban los parásitos por la boca. Después de un dragado del río Luján, Marcela dice que quedaron montañas de barro podrido sobre las orillas del lado del Garrote. Toda esa pudrición quedó ahí. Y llovía, se hacía barro de vuelta. Y se desparramaba para la calle que también era de tierra. Y se… Los chicos empezaron a sufrir más. De alergia, granos… Un diario reportó que se encontraban parásitos del tamaño de lombrices gigantes en los pañales de los niños. Una mujer de 7 meses de embarazo también tenía parásitos. Lo que hace la situación del Garrote todavía más frustrante para Marcela y sus vecinos es que los nuevos emprendimientos inmobiliarios tienen todos los servicios que el Garrote nunca ha tenido. Total no se ve esta parte, entonces para qué van a mejorar. Lo que quiere decir es que comunidades como el Garrote son invisibles. Literalmente. No se ven desde el río, ni del centro. Pero también son invisibles para los políticos. Dada esa realidad, su pregunta me pareció buena. Entonces me fui a Buenos Aires para averiguar. Cuando volvamos, Gilda se va a Buenos Aires para tratar de entender el contexto legal y científico del desarrollo del Tigre. Veremos cómo el caso de Garrote no es único. This is Terry Gross, host of Fresh Air. In my new interview with Hillary Clinton, I asked for her reaction when Donald Trump said this about her showing up slightly late after a commercial break in a debate. I know where she went! Is discusting… You can listen to Fresh Air on the NPR One App and wherever you get your podcasts. Estamos de vuelta en Radio Ambulante, soy Daniel Alarcón. Gilda Di Carli nos sigue contando. Yo me llamo Eduardo Reese, soy arquitecto y director del área de derechos económicos y sociales del CELS. [Risa] My name is Santiago Sánchez, soy abogado del equipo de derechos sociales… económicos sociales y culturales. Del CELS. Bueno, fuera de broma, el trabajo de Eduardo y Santiago es muy serio. Ambos trabajan para CELS, el Centro de Estudios Legales y Sociales. Me reuní con ellos en la sala de conferencias en sus oficinas en San Telmo, un barrio viejo de Buenos Aires. Era un día de calor pesado, agobiante, y ellos tomaban mate caliente. Para Eduardo y Santiago, lo del Garrote tiene una explicación simple. Este es Eduardo. Estas cosas tienen el peligro de aparecer tipo nota policial. “Ah, la villa en Buenos Aires, la inundación, los pobres”, no sé qué. Desde agosto 2014, el CELS representa a familias del Garrote en 3 causas judiciales: 2 contra el municipio de Tigre por falta de servicios básicos, y otra contra TGLT, la constructora de un proyecto nuevo en el Tigre: Venice. Queda a menos de 2 kilómetros del Garrote. Este es Santiago. En pocos metros está un Estado que hace todo lo posible para que se asiente un emprendimiento de lujo, para gente de altos ingresos, y… se da vuelta y es el mismo Estado que hace todo lo posible para que la gente más… con menos recursos viva mal y la intente expulsar. Son las mismas herramientas: a uno le da todo y al otro le da todo pero para que se vaya, para que la pase mal… Según el CELS, el Estado no cumple la ley ni con el uno ni con el otro. A los vecinos del Garrote… No le da los servicios urbanos básicos. Y tampoco cumplen la ley con Venice para dar los permisos en tiempo y forma. Es el mismo Estado, es el mismo accionar. El ejemplo más claro de cómo las autoridades hacen la vista gorda es con los permisos de construcción. En el caso de Venice, TGLT anunció que más de la mitad de los departamentos ya estaban vendidos, antes de ni siquiera tener la autorización para construir. Este es Eduardo: Cuando yo discuto esto me dicen, “no, esto es corrupción”. No, esto es naturalización del privilegio. TGLT tiene absolutamente naturalizado que puede hacer lo que quiera, con cualquiera, porque es TGLT. TGLT obviamente lo ve diferente. Desde su punto de vista, las quejas del Garrote no tienen nada que ver con ellos. No… no entiendo el caso Garrote-Venice, este, de tu pregunta. No hay… No sé… No sé cuál caso Venice-Garrote, no entiendo. Este es Pablo Botana, el gerente del proyecto. Me reuní con él en el showroom de Venice. Algunas personas del Garrote han hecho alguna presentación en otros juzgados exigiendo a la municipalidad el… el pedido de infraestructura: cloacas, aguas pluviales. Bueno eso va por otro lado. No… Fuimos mencionados ahí, pero no nos afectó en nada y sigue su rumbo eso. En la publicidad, Venice se vende como una ciudad navegable. Imagínense: edificios modernos, ventanales grandes, todo muy abierto. Pero en vez de calles uniendo un barrio, canales. Muelles para que los residentes estacionen sus yates. En algunos casos, frente a la puerta de su casa. Muchos espacios verdes. Paseos peatonales, muchos árboles… Botana me muestra la maqueta. Ahí tenés los que son los departamentos más pequeños pero con muy lindas vistas… Y tiene razón, se ve muy lindo. Todos los departamentos en este proyecto tienen vista al agua. Todos. Y esa conexión visual con el ambiente, con el delta, es lo que atrae a la gente. Es un panorama muy relajante. Particularmente si vienes de una ciudad tan intensa como Buenos Aires. El delta acá es algo, este, único en el mundo. Botana me explica el perfil del posible cliente, el que le interesaría comprar o invertir en Venice. Fundamentalmente gente que le gusta la vida más sana, más natural. Tenés un mix de todo. Tenés un mix del… la pareja joven que quiere su primer departamento hasta la persona que quiere tener su barco. O sea, tenés todo… cubrimos prácticamente todo el espectro de potenciales propietarios. Es decir, todo el espectro de gente que puede pagar por lo menos 14 mil dólares por metro cuadrado. Botana me explica que Venice se distingue de otros countries porque no está construido sobre terreno vírgen. Antes, sobre este mismo lote, había un astillero muy importante. Esto son plataformas de hormigón donde estaban instaladas los grandes… los grandes naves industriales. Para fabricar los barcos. Claro, entonces el terreno sí está como ya preparado para… para esto, ¿o tuvieron que modificar? No. Hay que modificar, hay que modificar, hay que hacer movimientos de suelos… Para abrir canales, por ejemplo. Y cualquier cambio afecta la ecología, el escurrimiento de aguas. Pero según Botana, cualquier cambio que haya hecho la constructora, no ha afectado en absoluto a barrios como el Garrote. Son las características del lugar. Y este… y a partir de ahí no… no hay una afectación directa entre uno y otro. El problema es que siempre se inundaron. Es cierto que en el Garrote había inundaciones antes de que se empezaran a construir todos estos barrios cerrados. Pero en los últimos años se han vuelto más frecuentes y más destructivos. Y no solo en el Garrote. En otros barrios similares también. Y lo cierto es que las inundaciones se han convertido en un tema regional. En noviembre del año pasado, 2 jueces federales suspendieron toda la construcción inmobiliaria hasta que se hiciera un estudio de impacto ambiental. Pero el día que visité Venice, ya todo estaba en marcha. Vi grúas, camiones, excavadoras… Todo lo que uno asocia con una construcción activa. Parece que TGLT modificó algunos planes, y consiguió que una agencia provincial los aprobara. Hasta mandaron a hacer un informe y la conclusión fue que… No influye en las inundaciones en los… en las zonas aledañas. Y es más, para Botana, todo se ve genial. Mejor que esto creo que no se puede hacer [Risa]. Está mirando hacia al nuevo urbanismo, está mirando hacia la salud, está mirando hacia al medio ambiente. Que además está mirando hacia al futuro, este proyecto. No está mirando hacia al pasado. Estamos en otros tiempos, tenemos información. Este es Jorge Codignotto. Un geólogo y especialista sobre el ascenso del nivel de mar. Y esa información, ¡no se usa! Es clasificada, pero no secreta. [Risa] Curiosamente. Codignotto no ve el futuro tan color rosa como Botana. Tiene más de 20 años estudiando la ecología del delta. Tiene aspecto de abuelito, con su traje marrón y lentes gruesos. De esos investigadores que sabe todo, pero nada pretencioso. Al final de la entrevista me regaló un caramelito. En todo caso, la información a la que se refiere es sobre el impacto del cambio climático en la zona del Tigre. Cómo el delta ha cambiado en las últimas décadas, y cómo seguirá cambiando. Para él se vienen épocas complicadisimas. Y no solo para los vecinos del Garrote, sino para todos de la región. Incluyendo los residentes de las nuevas construcciones como Venice. Pero volvamos al inicio. ¿Por qué se construyó aquí? Digamos generalmente los humedales son vistos como un lugar… lo que popularmente se dice una porquería de lugar. Es decir, con poco valor. Terreno que fue, en su momento, muy barato. No se puede caminar porque uno se hunde. No se puede andar con un vehículo ni siquiera 4×4 porque tampoco funciona. No se puede navegar porque no hay profundidad. Entonces esa “porquería de lugar”, con su tierra tan pantanosa, se rellena y se seca, y así se eleva para poder construir. Y con eso se va toda la flora y fauna, que es un recurso este biológico fantástico. Un humedal sirve para regular el nivel de río, protegiendo la región de inundaciones. Con cada construcción que transforma humedal en tierra firme, aumenta el riesgo. Los del Garrote ya lo están viviendo, de una manera u otra. Pero no solo ellos. Otras comunidades del delta también. Y con el cambio climático esto solo va empeorar… O sea que todo lo que se invierte en ese lugar, este, se pierde. O mejor dicho, se va perder. Y si el Estado está discriminando entre los ricos y los pobres del Tigre, el cambio climático no lo hará. El delta dejará de dar los beneficios únicos de ser un humedal: traer oxígeno, guardar dióxido de carbono, regular el flujo de las aguas… Esas funciones básicas de un humedal. Según Codignotto, eso es lo que se debe preservar. Después, lo que se plantea no es no hacer nada, y mirar bucólicamente el paisaje, si no… eh, no perder los pocos recursos que se tienen. El delta el Tigre está atrapado entre el fenómeno natural del cambio climático y el desarrollo inmobiliario. Pero la municipalidad de Tigre no ha tomado en cuenta esta investigación de Codignotto y otros científicos. Los trabajos esos los publiqué antes de que empezara el “boom” de la ocupación del territorio que no había analizado. O sea que no sirvió de nada. En realidad tuvo poca trascendencia. Si yo no puedo andar por la calle vendiendo un paper, o regalándolo, digamos. Entonces se ha creado una especie de vacío entre el mundo científico y el mundo político. Se ha confundido totalmente la función del Estado que termina en esto de en vez de ser Robin Hood, ser Hood Robin: trabajando para los más ricos, ¿no? Para Martín, que vive en el delta hace casi 40 años, el problema es el Estado… Te decía que todo esto está surgiendo en un contexto donde se dan esos contrastes muy fuertes que se dan en Tigre, de estar este… este especie de progreso de alta gama, y al lado la pobreza máxima donde ni siquiera tienen agua, ¿no? Es verdaderamente una verguenza. Nos alejamos de las cámaras de seguridad de los countries, y llegamos a una laguna. Apagamos el motor. Y miramos alrededor en silencio. A pesar de tantos años aquí, le sigue asombrando la belleza del delta. Que además es fresco, vos respiras distinto acá. Decís, “¿como le puedo venir hacer tanto daño a un lugar?”. Ahí se te parte el alma. Para él, esto es personal. Esta es la región que lo acogió en el punto más bajo de su vida. Casi al final de nuestra conversación, Martín me confesó un detalle de todo esto. Un detalle que le parece hasta irónico. Aunque tanto ha luchado contra el desarrollo desmesurado del Tigre, su propio hijo parece no estar de acuerdo. Su hijo… vive en un country. Gilda Di Carli es periodista freelance de energía y medio ambiente. Vive en Nueva York. Gilda quisiera dedicarle esta historia a Mateo. Esta historia fue editada por Camila Segura, Silvia Viñas, y por mí. El diseño de sonido es de Andrés Azpiri. El resto del equipo de Radio Ambulante incluye a Desiree Bayonet, Jorge Caraballo, Barbara Sawhill, Ryan Sweikert, Luis Trelles, David Trujillo, Elsa Liliana Ulloa y Luis Fernando Vargas. Maytik Avirama es nuestra pasante editorial y Andrea Betanzos es la coordinadora de programas. Carolina Guerrero es la CEO. Radio Ambulante se produce y se mezcla en el programa Hindenburg PRO. Conoce más sobre Radio Ambulante y sobre esta historia en nuestra página web: radioambulante.org. Radio Ambulante cuenta las historias de América Latina. Soy Daniel Alarcón. Gracias por escuchar.

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