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Radio Ambulante - La Zona

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15
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Un canal, dos países.

En 1912, al final de la construcción del Canal de Panamá, se formó oficialmente la zona canalera: 1.432 kilómetros cuadrados en los que el país latinoamericano cedió su soberanía a Estados Unidos. Ahí los estadounidenses intentaron levantar una sociedad utópica. Pero lo que era ideal para ellos, no lo era para gran parte del país en que se habían instalado.

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:
Esto
es
Radio
Ambulante,
desde
NPR.
Soy
Daniel
Alarcón.
Esta
historia
comienza
con
una
cerca
en
la
Ciudad
de
Panamá.
Rimsky
Sucre
la
veía
todos
los
días
al
caminar
por
la
avenida
4
de
Julio
a
su
colegio,
el
Instituto
Nacional.
A
un
lado
de
la
calle
estaba
el
colegio
y
al
otro,
la
cerca.
Y
detrás
de
esa
cerca,
se
alcanzaba
a
ver
un
verde
como
no
lo
había
en
ninguna
otra
parte
de
la
ciudad.
Jardines
extensos,
cuidados
al
mínimo
detalle,
perfectamente
cortados,
con
todo
tipo
de
árboles. Árboles
de
caoba,
y
que
tenían
su
período
de
floración.
Anaranjado.
Árboles
de
guayacán.
Con
flores
amarillas
y
muchas
acacias
amarillas,
naranja. Y
entre
esos
árboles
se
veían
las
casas:
grandes,
espaciosas
y
lujosas.
Igualitas
a
las
que
salían
en
películas
y
series
de
televisión
gringa.
También
había
edificios
de
concreto,
elegantes
y
modernos
para
la
época.
Ostentosos.
Y
calles
sin
un
solo
hueco… Era
un
paraíso
terrenal.Era
tan
distinto
al
otro
lado
de
la
cerca,
a
su
lado
de
la
cerca.
El
lado
de
las
calles
con
huecos,
de
pocos
parques
y
pocos
árboles,
de
casas
hacinadas
de
madera
y
de
cemento. Eran
cuartos
en
donde
vivía
una
familia
entera.
Un
cuarto
ponte
que
sea
de
cinco
por
cinco
metros.El
lado
de
la
pobreza,
de
la
necesidad.
Pero
allá,
en
lo
verde…
Tenían
todo
el
dinero
del
mundo
para
que
todo
fuese
impecable.Impecable.
No
había
otra
manera
de
describir
lo
que
se
conoce
como
la
Zona.
La
zona
canalera:
los
1432
kilómetros
cuadrados
que
el
país
cedió
a
Estados
Unidos
cuando,
en
1903,
se
firmó
el
tratado
para
construir
el
canal.
Un
área
desde
el
Pacífico
hasta
el
Atlántico
en
la
que
poner
un
pie
era
pisar
suelo
en
un
territorio
estadounidense.
En
medio
del
trópico.
Los
campos
verdes,
los
árboles…
Cruzar,
saltarse
la
cerca,
claro,
era
una
tentación
para
Rimsky.
Yo
recuerdo
una
vez
que
con
una
compañerita
medio
enamorando,
caminamos
en
el
atardecer
por
esas
calles
pensando
que
nadie
nos
veía.
Y
nos
apareció
un
policía
militar
norteamericano
que
nos
sorprendió
y
nos
sacó.
A
la
fuerza
de
allí.
Hasta
el
límite.A
la
frontera.
A
la
avenida
4
de
julio.
En
teoría
no
era
una
infracción
que
un
panameño
caminara
por
la
zona,
pero
tampoco
era
bienvenido.
A
veces,
él
y
sus
compañeros
trataban
de
saltar
la
cerca
para
recoger
mangos.
Pero
los
policías
siempre
estaban
ahí…
Listos
para
devolverlos
a
lo
que
legalmente
era
Panamá.
Y
le
daba
rabia.
Una
rabia
que
se
alimentaba
en
su
colegio,
donde
se
buscaba
algo
en
particular: Que
se
creara
un
sentimiento
de
patria.
Y
que
tuvieran
presente
el
enclave
colonial. Que
siempre
recordaran
que
esa
burbuja
estadounidense
era
un
atentado
contra
la
soberanía
del
país.
Y
esa
rabia,
en
parte,
acabaría
con
la
Zona.
Hoy
contaremos
la
historia
de
una
sociedad
aparentemente
perfecta
en
medio
del
trópico
y
las
consecuencias
de
dividir
literalmente
un
país
en
dos.
Una
pausa
y
volvemos.
Hola,
soy
Juan
David
Naranjo,
líder
de
comunidades
de
Radio
Ambulante.
¿Escuchas
nuestro
podcast
y
sientes
que
tienes
que
conversar
sobre
las
historias
que
contamos
y
las
reflexiones
que
te
suscitan?
Hay
muchas
personas
como
tu
alrededor
del
mundo
y
para
eso
existen
los
Clubes
de
Escucha.
Para
encontrar
uno
en
tu
ciudad
o
crear
el
tuyo
propio
ingresa
a
clubesdeescucha.comEstamos
de
vuelta
en
Radio
Ambulante.
Nuestro
editor
Luis
Fernando
Vargas
nos
cuenta
la
historia.
Aquí
Luis
Fernando. Volveremos
a
Rimsky
en
la
segunda
parte
de
esta
historia.
Por
ahora,
saltemos
la
cerca…
How
are
you
doing,
Luis?
Are
you
in
Costa
Rica?
I
saw
the
506
on
the
bottom
of
the
email.Para
entender
la
vida
en
la
Zona,
hablé
con
él.
My
name
is
Richard
Wainio.
I
live
now
in
the
United
States,
but
I
was
born
and
raised
in
Panama.
:
Vive
en
los
Estados
Unidos,
pero
nació
y
creció
en
Panamá
en
los
años
50
y
60.
Específicamente
en
la
zona
canalera.
Su
papá
también
nació
en
la
Zona.
Su
abuelo
era
un
finlandés
que
había
emigrado
a
Estados
Unidos
y
que
se
fue
a
Panamá
para
trabajar
en
la
construcción
del
Canal
en
1910.
Como
todo
hijo
con
al
menos
un
padre
estadounidense,
Richard
tiene
esa
misma
nacionalidad,
no
la
panameña.
A
personas
como
él
se
les
conocen
como
zonians.
Richard
entiende
bien
el
español,
su
esposa
es
panameña,
pero
no
se
siente
lo
suficientemente
cómodo
hablándolo
como
para
hacer
una
entrevista
completa.
Y
es
que
Richard
nunca
necesitó
el
español…
vivía
en
la
Zona.
Ahí,
hasta
el
periódico
era
en
inglés.
Creció
en
la
zona
canalera
del
Caribe,
es
decir
de
la
parte
atlántica.
Para
él
era
un
gran
parque…
Inmaculado.
Y
una
sociedad
extremadamente
eficiente… We
used
to
laugh
that
if…
If
anything
happened,
the
wind
blew
through
Balboa
and
a
tree
fell
down.
I
mean,
literally
in
the
space
of
minutes,
you’d
see
guys
in
yellow
vests
and
hard
hats
out
on
the
street
to
chop,
chop
chopping
up
that
tree
and
moving
it.Solían
reírse
de
que
si
algo
pasaba
y
un
árbol
se
caía,
literalmente
pocos
minutos
después,
aparecían
hombres
con
chalecos
amarillos
y
cascos
limpiando
los
restos
y
dejando
todo
en
orden
de
inmediato.
De
niño
podía
andar
solo
por
todo
el
canal.
En
el
verano,
se
levantaba
en
las
mañanas,
su
mamá
le
daba
50
centavos
de
dólar
antes
de
irse
a
trabajar
y
él
se
iba
a
los
gimnasios
y
a
los
programas
que
tenía
la
compañía
del
canal
para
entretener
a
los
más
pequeños. I
played
basketball
and
do
things.
I’d
go
to
the
movie
theaters.
We’d
hang
out
all
day.
All
the
kids.
We’d.
We’d
be
running
through
the
jungle
and
we’d
be
fishing.Jugaba
basketball,
iba
al
cine,
pasaba
todo
el
día
con
sus
amigos
corriendo
por
la
selva
tropical
y
pescando…
La
Zona
tenía
mini
ciudades
con
su
propia
policía,
sus
propias
escuelas,
sus
propios
departamentos
de
bomberos,
sus
propios
hospitales,
restaurantes…
Sus
propias
bases
militares.
También
había
tiendas
y
supermercados
subvencionados
por
la
compañía
que
administraba
el
canal,
con
precios
más
económicos
que
en
Panamá.
Y
toda
esta
infraestructura
para
solo
36
mil
residentes
estadounidenses.
Entre
militares
y
trabajadores
del
canal
y
sus
respectivas
familias.
Esto
en
1964.
En
comparación,
para
ese
momento,
Panamá
tenía
poco
más
de
1.2
millones
de
habitantes.
Y
todos
en
el
canal
tenían
algún
trabajo…
Todo
lo
que
necesitabas
para
vivir
bien
estaba
a
pocos
kilómetros
de
distancia…
It
was
an
incredibly
special
world
to
grow
up
in
as
a
kid.
It
was
safe.
It
was
fun.
No
place
on
earth
like
it.
It
was
in
many
respects
a
utopian
society
with
virtually
no
crime.No
había
ningún
lugar
en
la
tierra
como
ese.
Según
Richard,
era,
de
muchas
formas,
una
sociedad
utópica,
donde
prácticamente
no
existía
el
crimen.
O
bueno,
lo
era
para
los
blancos
estadounidenses.
En
la
Zona
había
segregación.
A
los
empleados
de
menos
ingresos
se
les
daba
residencia
en
barrios
específicos,
mucho
más
modestos
que
los
de
los
altos
mandos.
Y
estos
empleados
eran
afrodescendientes,
muchos
descendientes
de
antillanos
que
llegaron
a
construir
el
canal
y
que
no
eran
estadounidenses,
sino
panameños
o
de
otras
nacionalidades.
Y
si
eras
panameño
viviendo
en
Ciudad
de
Panamá,
como
dijimos,
en
teoría
podías
cruzar
a
la
Zona,
solo
que
no
podías
comprar
nada
ni
usar
ninguna
instalación
y
si
te
agarraban
haciendo
algo
sospechoso,
la
policía
te
podía
echar.
La
única
forma
de
disfrutar
de
las
cosas
de
ahí
era
que
algún
residente
te
invitara.
O
si
era
tu
lugar
de
trabajo,
ya
que
había
algunos
panameños
que
eran
empleados
de
la
compañía
canalera.
Mientras
tanto,
los
zonians
se
paseaban
por
todo
Panamá.
Era
común
verles
en
las
playas
del
interior,
en
las
montañas,
cazando,
comprando
cosas
y
comiendo
en
restaurantes.
También
era
normal
escuchar
de
zonians
que
se
enamoraban
de
panameñas
y
terminaban
casados,
viviendo
en
la
Zona.
Era
obvio
que
había
una
desigualdad
de
trato. So
it
was,
you
know,
a
sore
spot.…
y
pues…
era
algo
incómodo
para
muchos
panameños. Those
that
really
didn’t
like
it
referred
to
it
as
a
cancer. Tanto
que
a
los
que
no
les
gustaba
la
situación,
se
referían
a
la
Zona
como
un
cáncer.But
that
said,
that
cancer.
Literally
created
Panama
as
a
country
and
helped
Panama
develop
into,
arguably,
the
most
advanced
area
in
Latin
America
at
the
time.Pero
según
Richard,
ese
cáncer,
literalmente
creó
Panamá
como
país,
y
ayudó
a
que
se
desarrollara
como
uno
de
los
países
más
avanzados
de
América
Latina
en
ese
momento. Basically
Panama
was,
was
barely
a
livable
place
up
until
the
arrival
of
the
Americans
in
1904. Panamá,
dice,
era
apenas
un
lugar
habitable
cuando
los
estadounidenses
llegaron
a
construir
el
canal
en
1904.
En
el
siglo
XIX,
Panamá
era,
según
Richard… It
was
just
a
swampy,
mosquito
infested,
disease
ridden
area
where
there
were
more
indigenous
peoples
than,
than
anything
else.Nada
más
un
pantano,
infestado
de
mosquitos
y
enfermedades.
Donde
solo
había
gente
indígena. Ahora
bien,
los
hechos
no
son
exactamente
así. Mi
nombre
es
Maritza
Lasso.
Soy
la
directora
del
Centro
Investigaciones
Históricas,
Antropológicas
y
Culturales
de
Panamá,
afiliada
al
Ministerio
de
Cultura
de
Panamá.Además
es
escritora.
Entre
sus
libros
está
Historias
Perdidas
del
Canal
de
Panamá,
un
estudio
sobre
cómo
se
creó
la
Zona
y
las
repercusiones
que
tuvo
en
la
historia
del
país.
Panamá
es
un
lugar
que
ha
sido
un
lugar
de
tráfico
y
de
mercancías
desde
la
conquista
española,
¿no?
Aquí
venían
las
mercancías
de
Europa,
subía
la
plata
del
Perú
y
un
lugar
muy
importante. La
ciudad
de
Panamá
de
ese
entonces,
lo
que
hoy
se
conoce
como
el
Casco
Viejo,
una
zona
amurallada
para
evitar
el
asedio
de
filibusteros
y
corsarios
ingleses,
era
uno
de
los
puertos
más
importantes
del
Pacífico.
Era
literalmente
un
puente
entre
el
norte
y
el
sur
del
continente.
Y
lo
cierto
es
que,
en
la
parte
que
se
convertiría
en
la
Zona,
ya
había
una
red
de
pueblos
panameños
que
llevaba
siglos
cuando
llegaron
los
estadounidenses
en
1904.
Habían
pueblos
a
lo
largo
de
esa
ruta
que
eran
la
columna
vertebral
de
Panamá.Eran
municipalidades
al
estilo
colonial.
Con
iglesias
españolas
y
una
población
mezclada:
un
poco
española,
indígena
y
mayoritariamente
afrodescendiente,
primero
esclava
y
después
libre,
que
transportaba
mercancías
de
un
océano
a
otro
con
barcos
y
mulas. Siento
una
gran
admiración
por
esos
habitantes
del
río
que
cuando
llegaban
los
barcos
de
vapor
con
miles
de
habitantes
lograban
a
punta
de
remo
cruzarlos
y
llevarlos.
Estos
panameños
construyeron
la
ruta
también
a
lo
largo
de
siglos.En
1850,
empujadas
por
la
fiebre
del
oro
que
se
vivía
en
California,
varias
empresas
privadas
estadounidenses
empezaron
la
construcción
del
ferrocarril
interoceánico
de
Panamá,
el
primero
del
mundo.
Era
más
simple
bajar
desde
el
este
de
Estados
Unidos
a
Panamá
en
barco
y
cruzar
el
istmo,
la
parte
más
delgada
del
continente,
que
cruzar
todo
Estados
Unidos.
Con
esta
obra
llegó
una
ola
de
migrantes
a
Panamá.
Algunos
trabajadores
en
busca
de
oportunidades
y
otros
esclavizados.A
esos
pueblos
le
van
a
llegar
ahora
inmigrantes
de
las
Antillas
inglesas,
que
se
van
a
mezclar
con
los
afropanameños
coloniales,
el
español,
el
inglés.
Van
a
llegar
inmigrantes
de
China,
entonces
van
a
traer
también
su
cultura.Además,
en
1881
se
inicia
el
intento
de
construcción
del
canal
por
los
franceses,
y
con
ellos
llegan
nuevos
migrantes.
Entonces
hay
que
pensarlas
como
oleada,
oleada
que
van
enriqueciendo
la
vida
de
esos
pueblos.Cuando
comienza
la
construcción
del
canal
estadounidense,
justo
cuando
el
canal
francés
se
empezaba
a
ver
como
un
fracaso,
una
nueva
ola
de
inmigrantes
de
todo
lado
del
mundo
llegó
a
Panamá
en
busca
de
trabajo.
Y
lo
que
se
convertiría
en
la
zona
canalera
empezó
a
parecerse
más
a
una
serie
de
pueblos
cosmopolitas
que
a
un
pantano. Entonces,
son
lugares
llenos
de
vida,
de
trabajadores
de
todo
el
mundo,
donde
escuchas
chino,
inglés,
español,
español
con
acentos
varios,
donde
hay
lugares,
iglesias
protestantes,
iglesias
católicas,
donde
también
describen
que
hay
un
pueblo,
hay
un
templo
chino
en
uno
de
ellos
con
comercio,
banca,
negocios,
¿no?En
el
censo
de
1912,
dos
años
antes
de
que
los
estadounidenses
terminaran
de
construir
el
canal,
se
dice
que
en
la
zona,
en
esa
pequeña
franja
del
país,
había
alrededor
de
62
mil
personas. Es
decir,
era
la
zona
más
densamente
poblada
de
Panamá.
Para
poner
en
perspectiva
el
Chiriquí,
que
es
la
región
más
grande
de
Panamá
tenía
como
57
mil
personas.La
Zona
no
siempre
se
imaginó
como
el
espacio
de
exclusión
en
el
que
se
convirtió.
El
plan
inicial
de
Estados
Unidos
al
firmar
el
trato
de
construcción
del
canal
era
uno
de
continuidad.
Recibir
esa
zona
densamente
poblada,
y
hacer
las
construcciones
necesarias
ahí.
Pero
esta
idea
poco
a
poco
empezó
a
dejar
de
ser
popular
entre
las
autoridades
estadounidenses
en
el
canal.
Estamos
hablando
del
principio
del
siglo
20,
donde
las
ideas
sobre
higiene,
salud
y
salubridad
imperiales,
no
solo
de
Estados.
Unidos,
son
que
los
nativos,
los
nativos
no
blancos,
son
portadores
de
enfermedad. Y
esto
contribuye
a
la
segregación
por
medio
de
leyes.
Por
ejemplo,
se
impone
una
distancia
obligatoria
entre
los
edificios
que
pertenecen
a
la
Comisión
del
Canal
Ístmico
y
los
edificios
de
los
llamados
nativos.
Pero,
¿quiénes
eran
los
nativos?
Bueno,
básicamente
cualquier
persona
no
blanca.
Un
inmigrante
chino
puede
ser
descrito
como
nativo.
Cualquiera
que
no
sea
parte
de
eso.
Entonces
ahí
comienza
a
crearse
un
espacio
urbano
que
por
un
lado
mantiene
lo
que
ya
existía,
pero
comienza
a
crear
esos
nuevos
espacios
de
segregación
entre
lo
nativo
y
lo
no
nativo. Aunque
esto
realmente
no
se
hizo
a
la
ligera.
Hubo
un
debate
importante
en
Estados
Unidos
y
hasta
una
comisión
del
congreso
de
ese
país
visitó
Panamá
para
valorar
si
se
debía
despoblar
la
zona
canalera.
Y
después
de
mucha
discusión,
la
idea
de
segregar
a
las
poblaciones
ganó.
Unas
40
mil
personas,
los
llamados
nativos,
fueron
desplazadas
de
la
zona…
de
lo
que
fue
su
hogar
y
el
de
sus
familias
durante
décadas.
Mientras
tanto,
en
la
zona
canalera,
fueron
naciendo
nuevos
pueblos.
Ahora
solo
para
los
estadounidenses.
Y
la
zona
se
convierte
en
un
espacio
de
exhibición
de
lo
que
Estados
Unidos
era
capaz
de
hacer.
Un
lugar
prístino,
con
poquita
gente,
casi
un
espacio
de
exhibición
urbana
donde
todo
funciona. Los
jardines,
por
ejemplo,
esas
zonas
extensas
de
césped
propias
de
los
suburbios
estadounidenses
y
que
una
y
otra
vez
me
han
mencionado
cuando
me
describen
la
Zona,
tienen
su
razón
de
ser.
La
Zona
se
ubica
en
medio
del
trópico,
y
durante
la
época
de
construcción
del
canal,
enfermedades
como
la
fiebre
amarilla
y
la
malaria
eran
problemas
bastante
reales.
Pero
los
mosquitos
que
las
transmiten
no
se
posan
en
el
suelo.
Por
lo
que
entre
menos
árboles
y
más
césped
haya,
existe
menos
posibilidad
de
que
los
mosquitos
tengan
lugares
para
reproducirse.
Todo
en
la
zona
se
hizo
en
función
del
control
de
enfermedades
y
la
vida
en
el
trópico.
Y
al
otro
lado
de
la
cerca,
como
también
escuchábamos
al
principio
de
esta
historia,
hacinamiento,
precariedad.
Una
sociedad
donde
las
cosas
no
funcionaban
para
nada
bien.
Y
este
contraste
traería
repercusiones.
Una
pausa
y
volvemos.
Estamos
de
vuelta
en
Radio
Ambulante.
Soy
Daniel
Alarcón.
Antes
de
la
pausa
escuchábamos
cómo
fue,
durante
casi
50
años,
la
vida
en
la
zona
canalera
de
Panamá:
una
sociedad
en
principio
ideal,
por
lo
menos
para
los
estadounidenses
blancos.
Sin
crimen,
con
vivienda
cómoda
y
gratuita,
comida
barata
y
trabajo
para
todos.
Mientras,
en
Panamá,
la
pobreza
y
el
desempleo
eran
problemas
grandes.
Una
cosa
es
oír
sobre
los
goces
de
los
países
ricos
por
medio
de
la
radio,
la
televisión
o
los
periódicos.
Otra
muy
diferente
es
verlos
todos
los
días,
ahí,
al
otro
lado
de
la
calle,
detrás
de
una
cerca
que
puedes
saltarte
fácilmente.
La
pregunta
no
era
si
esto
iba
a
estallar,
sino
cuándo.
Luis
Fernando
Vargas
nos
sigue
contando. Los
últimos
años
de
la
década
del
50
marcan
el
inicio
de
fuerte
tensión
entre
los
panameños
y
los
residentes
de
la
Zona.
Una
disputa
sobre
un
objeto
simbólico:
la
bandera
de
Panamá.
En
1958
se
da
la
Operación
Soberanía,
donde
un
grupo
de
estudiantes
universitarios
entraron
a
la
zona
y
plantaron
banderas
panameñas
en
lugares
simbólicos.
En
esa
ocasión
no
hubo
incidentes:
la
policía
de
la
zona
retiró
las
banderas
rápidamente
después
de
que
los
estudiantes
se
fueran.
Todo
fue
pacífico.
Pero
un
año
después
se
convocó
a
una
marcha
patriótica.
El
objetivo
era
el
mismo:
plantar
la
bandera
de
Panamá
en
la
zona.
Esta
vez
el
llamado
fue
a
la
ciudadanía
en
general.
Un
primer
grupo
de
manifestantes
logró
entrar
y
colocar
banderas,
pero
a
los
siguientes
se
les
impidió
el
paso,
y
los
disturbios
comenzaron
pronto
cuando
un
policía
de
la
zona
arrancó
una
de
ellas.
Manguerazos,
bombas
lacrimógenas,
armas
de
fuego.
Hubo
más
de
100
heridos.
En
el
colegio
de
Rimsky,
comentaban
todo
lo
que
estaba
sucediendo,
claro.
Profesores
de
historia.
De
profesores
de
geografía.
Pero
además
de
muchos
profesores
que
no
eran
de
esas
materias,
de
matemáticas,
de
español,
de
física,
de
química,
el
tema
nacionalista
siempre
estuvo
presente
fuera
del
curriculum
en
el
Instituto
Nacional.Para
esos
momentos
era
menos
común
ver
a
zonians
cruzando
a
Panamá.
Había
más
recelo.
Y
después
de
4
años
de
negociaciones,
en
1963,
se
firmó
un
tratado
en
que
se
indicaba
que
las
banderas
de
Estados
Unidos
y
Panamá
debían
izarse
en
la
Zona.
Pero
para
el
primero
de
enero
de
1964,
el
día
en
que
entraba
a
regir
el
tratado,
Estados
Unidos
incumplió.
Ocho
días
después,
a
mediodía,
Rimsky,
que
estaba
a
punto
de
graduarse
del
colegio,
estaba
almorzando
en
su
casa
con
un
amigo.
Y
estuvimos
conversando
de
que
ya
era
hora
de
izar
la
bandera.
Tenemos
que
ir
a
la
Zona,
ya
llegó,
ya
esto
no
se
permite
más
las
violaciones
y
la
intolerancia
de
los
zonians,
ya
no
se
podía
aceptar
más.Regresaron
caminando
al
Instituto
Nacional
por
la
avenida
4
de
julio,
la
del
límite
de
la
Zona
y
la
ciudad
de
Panamá.
Y
vimos
que
del
otro
lado
de
la
cerca.
Había
muchachos,
jóvenes
como
lo
que
le
llamaban
teenagers.
Vestido
con
jacket
tipo
James
Dean.
Y
que
estaban
quemando
banderitas
de
Panamá. No
era
la
primera
vez
que
los
veían.
Habían
estado
haciendo
vigilias
en
donde
exhibían
la
bandera
de
Estados
Unidos
de
la
Escuela
de
Balboa,
una
de
las
escuelas
más
importantes
de
la
Zona.
Ya
tenían
varias
noches
en
eso.
O
sea
que
había
una
provocación.Al
llegar
al
colegio
comentaron
lo
que
vieron
con
sus
compañeros
y
después
del
recreo
de
las
2
de
la
tarde
pidieron
la
palabra
en
la
clase. Explicamos
la
situación,
la
analizamos
y
dijimos
Profesor,
es
la
hora
de
ir
a
la
zona
del
canal,
a
la
escuela
de
Balboa
y
elevar
la
bandera. La
idea
era
que
los
alumnos
con
mejores
notas
la
llevaran.
:Yo
recuerdo
haber
ido
a
dos
salones
de
sextos
años.
Y
eso
fue
en
estampida.
Los
muchachos.
todos
los
mejores,
en
estampida
hacia
la
rectoría
a
pedir
la
bandera.
:
Rimsky
no
fue
a
más
salones,
dejó
que
sus
compañeros
se
encargaran
de
eso.
Él
se
fue
a
hacer
letreros.
Un
profesor
de
artes
plásticas
les
dio
materiales
y
encontraron
otros
en
la
asociación
de
estudiantes. Nos
dio
algo
de
pintura
de
aceite,
tenía
ahí
sobrantes,
cartones
y
el
papel
manila
creo
que
se
sacó
de
por
allá
de
algún
salón,
se
sacó
el
papel
manila
en
rollo.Empezaron
a
trabajar.
La
mayoría
de
los
carteles
decía
“Panamá
es
soberana
en
la
zona
del
canal”.
Había
algunos
que
de
repente
decían:
“Yankee
go
home,
yankee,
asesino”,
no
qué.Pero
eran
la
minoría,
unos
cuantos.
Un
grupo
de
estudiantes
recogió
la
bandera
de
la
rectoría
y
salieron
por
frente
del
edificio
del
Instituto
Nacional. Entonces,
los
que
estábamos
con
los
letreros
salimos
por
la
puerta
trasera
y
nos
encontramos
allá
en
la
avenida
que
va
desde
la
4
de
julio
prácticamente
hasta
la
Casa
del
administrador.El
administrador
del
canal.
La
máxima
autoridad
de
la
zona,
por
decirlo
de
alguna
forma.
Eran
unos
180
estudiantes.
Cruzaron
la
portería
de
la
zona,
eran
una
masa
que
no
se
podía
detener,
y
en
la
casa
del
administrador
cantaron
el
himno
nacional
de
Panamá.
Siguieron
hasta
el
edificio
de
la
administración.
A
la
izquierda,
había
una
colina,
y
abajo,
el
colegio
Balboa.
Rimsky
y
sus
compañeros
se
detuvieron
y,
desde
ahí,
vieron
que
abajo,
al
frente
del
colegio,
estaba
la
policía,
armada.
Y
no
solo
policías.Y
el
asta
de
la
bandera
de
la
Escuela
de
Balboa,
rodeada
por
los
estudiantes
y
por
los
padres
de
familia
y
por
gente.
Entonces
pensamos
vamos
o
no
vamos.
Eso
no
duró
ni
cinco
minutos
y
se
decidió
bajar. Bajaron
por
las
escaleras
y
el
césped.
En
las
afueras
de
la
Escuela
de
Balboa
hablaron
con
la
policía
y
autoridades
de
la
escuela.
Les
dijeron
lo
que
querían.
Que
queríamos
ir
pues,
a
izar
la
bandera,
cantar
el
himno
y
regresar
pacíficamente. Permitieron
que
seis
personas
pasaran.
Rimsky
vio
cómo
ellos
se
acercaban
con
la
bandera
panameña,
y
alrededor
de
ellos,
se
formó
un
grupo
grande
de
zonians… Las
arengas
de
la
multitud
que
estaba
allí
los
fue
rodeando
y
gritándole
insultos
de
toda
clase.Empezaron
los
empujones.En
eso
nadie
los
protegió.
Fueron
rodeados
inclusive
por
los
policías
militares
que
estaban
allá
abajo
con
casco
de
guerra.
No
el
sombrero
de
su
uniforme.De
pronto
vio
cómo
la
policía
golpeaba
a
garrotazos
a
los
seis
panameños.
Y
en
el
forcejeo,
tratando
de
defenderse…Se
rompe
con
un
tolete
la
bandera.El
tolete,
es
decir
el
garrote
que
usan
los
policías. Se
rasga
la
bandera.
Accidentalmente,
no
sabemos,
pero
es
el
tolete
de
un
policía.Se
armó
un
tumulto
y
la
bandera
se
rasgó
más.
Los
seis
panameños
se
devolvieron
corriendo
hasta
donde
estaba
el
resto
de
los
estudiantes. Y
al
encuentro
con
nosotros
que
estábamos
en
la
acera
de
enfrente,
bueno,
cuentan,
le
rompieron
la
bandera
llorando.
Era
un
llanto
de
dolor
y
de
odio
también
momentáneo.
De
rabia.Y
ahí
mismo
lo
decidieron. Vámonos
hacia
Panamá.
Vámonos
hacia
el
Instituto
Nacional
a
contarle
al
rector
que
prestó
la
bandera
y
a
los
profesores
lo
que
está
sucediendo
y
lo
que
ha
sucedido. De
camino,
llenos
de
rabia,
rompieron
unos
vidrios
y
tiraron
botes
de
basura
a
la
calle,
para
impedir
el
paso
de
la
policía
en
caso
de
que
los
estuvieran
persiguiendo
en
auto.Y
llegamos
a
la
ciudad
y
comenzamos
a
contar
ahí
en
la
avenida
4
de
Julio,
lo
que
había
sucedido.
Nos
rompieron
la
bandera,
nos
desgarraron
la
bandera
y
el
pueblo
se
fue
enardeciendo.
Y
los
que
entraron
a
la
rectoría
comunicaron
a
los
medios
de
comunicación,
comunicaron
a
los
estudiantes
universitarios. Con
todo
este
revuelo,
decenas
de
panameños
se
fueron
acercando
a
la
cerca
que
dividía
a
la
ciudad
de
la
Zona
tratando
de
entrar.
Y
unas
horas
después,
esas
docenas
se
convirtieron
en
centenas.
La
respuesta
de
los
estadounidenses
fue
abrir
fuego
desde
la
zona
canalera.Y
entonces
la
ciudad
se
incendió
y
se
incendió
toda
la
República.Se
incendió
literalmente.
Serían
tres
días
de
disturbios
a
nivel
nacional.
Los
negocios
de
algunos
estadounidenses
en
la
ciudad
de
Panamá
fueron
incendiados.
Y
se
escucharon
disparos
toda
la
primera
noche.
Ellos
estaban
preparados
para
una
guerra
contra
un
pueblo
que
tenía
piedras.El
Instituto
Nacional
quedó
acribillado
de
balas
de
alto
poder.
Al
que
tu
podías
meter
el
dedo
índice
y
parte
de
los
demás
dedos
en
el
cono
del
impacto
de
bala.
El
edificio
de
la
Asamblea
Nacional.
El
edificio
de
la
Biblioteca
Nacional.
:
Entrada
la
noche,
Rimsky
llegó
a
la
Plaza
5
de
mayo,
no
muy
lejos
de
su
colegio.
Era
una
de
las
plazas
principales
de
la
ciudad
de
Panamá.
Y
algo
que
vio
ahí
lo
conmovió.Yo
decía
banderas.
Banderas
¡Cuántas
banderas!
La
gente
se
abocó
a
cruzar
a
implantar
la
bandera.A
implantarlas
en
la
Zona.
La
segunda
noche
de
disturbios,
el
presidente
Roberto
Francisco
Chiari
decidió
romper
relaciones
diplomáticas
con
Estados
Unidos
hasta
que
se
firmara
un
nuevo
tratado
que
devolviera
el
canal
a
Panamá.
Oficialmente,
21
panameños
y
4
estadounidenses
murieron
en
esos
tres
días.
Ahí,
se
podría
decir,
comenzó
el
final
de
la
Zona.
Estados
Unidos
y
Panamá
retomaron
las
relaciones
cuatro
meses
después.
Y
los
siguientes
años
fueron
de
negociaciones
tensas
entre
ambos
países.
Hasta
1977,
13
años
después
de
los
hechos
del
9
de
enero,
fue
que
se
llegó
a
un
acuerdo
con
el
tratado
Torrijos-Carter,
que
reformulaba
los
términos
del
tratado
original
de
1903.
En
este
nuevo
documento
se
establecía
que
el
Canal
comenzaría
a
pasar
a
manos
panameñas
a
partir
de
1979
y
el
proceso
duraría
20
años.
Y
con
el
traspaso
la
Zona
desaparecería.
La
condición
es
que,
si
Estados
Unidos
siente
que
el
canal
está
bajo
peligro
–el
tratado
deja
vago
lo
que
significa
peligro–,
el
país
norteamericano
puede
intervenir
militarmente
en
Panamá
y
tomar
posesión
de
la
obra.
Richard
Wainio,
al
que
oímos
antes,
vivió
de
cerca
el
periodo
de
transición,
ese
donde
el
canal
pasó
de
manos
estadounidenses
a
panameñas.
Es
más,
de
adulto
se
convirtió
en
uno
de
los
líderes
del
proceso.
Su
posición
era
director
de
Planeamiento
Ejecutivo.
El
proceso
de
transición
fue
lento.
Y
es
que
había
trabas
muy
concretas.
Por
ejemplo,
en
ese
momento
TODOS
los
pilotos
de
los
barcos
para
transitar
el
canal
eran
estadounidenses.
Unos
230.
And
it
takes
literally.
10
to
15
years
to
be
trained
to
become
a
full
pilot
at
the
Panama
Canal.
And
you
have
to
have
the
right
background
before
you
can
even
get
a
job
to
enter
those
training.Richard
me
explicó
que
toma
unos
10
o
15
años
entrenar
a
un
piloto
para
que
pueda
navegar
el
canal,
pero
que
además
se
necesitan
otros
estudios
antes
de
empezar
el
entrenamiento.
Y
pasaba
algo
parecido
con
los
cerca
de
cuatro
mil
puestos
especializados
para
la
operación
del
canal.
Había
que
entrenar
gente.
Y
eso
tomaba
tiempo.
La
Zona
empezó
a
transformarse
a
medida
de
que
los
estadounidenses
se
empezaron
a
ir
del
país,
la
mayoría
pensionados.
Si
tenían
48
años
o
más
o
si
llevaban
18
años
trabajando
para
el
canal,
se
podían
ir
de
inmediato.
Y
si
llevaban
23
años
de
servicio,
podían
optar
por
jubilarse
.
No
importaba
la
edad.
Y
así
podían
“volver”
–entre
comillas–
a
Estados
Unidos,
un
país
en
el
que
muchísimos
zonians
nunca
habían
vivido.
Un
país
ajeno,
conocido
solo
por
vacaciones
y
por
lo
que
veían
en
la
tele.
Para
los
que
quedaron
hubo
cambios
drásticos.
Por
ejemplo,
el
sistema
legal
estadounidense
desapareció.
De
pronto,
legalmente,
ellos
eran
estadounidenses
en
suelo
panameño.
You
look
out
your
window
and
there
was
a
Panamanian
cop
standing
in
front
of
your,
your
house
instead
of
an
American
cop.Mirabas
por
la
ventana,
dice
Richard,
y
había
un
policía
panameño
frente
a
tu
casa
en
lugar
de
uno
estadounidense.
Se
empezaban
a
sentir
en
el
extranjero.
Y
todo
esto
sucedía
en
medio
de
una
dictadura
militar.
La
de
Manuel
Noriega.
Fue
una
década
convulsa
para
Panamá,
la
de
los
años
80.
Una
fuerte
crisis
económica
y
tensión
social.
Noriega,
por
su
parte,
tenía
un
discurso
antiestadounidense
alimentado
por
los
entonces
70
años
de
presencia
en
Panamá.
Esto
a
pesar
de
que
Noriega
era
informante
de
la
CIA
en
cuestiones
de
narcotráfico.
Era
un
doble
agente,
que
también
vendía
información
de
Estados
Unidos
a
naciones
rivales
y
carteles
de
droga. And
so
for
that
decade,
that
first
decade
was
a
very
traumatic
decade
for
Americans
that
were
still
living
there.Una
década
muy
traumática
para
ellos,
para
los
estadounidenses
que
todavía
vivían
en
Panamá.
Esto
que
dice
Richard
viene
desde
el
privilegio,
claro.
Es
decir,
si
fue
traumático
para
los
zonians,
fue
aún
más
traumático
para
los
panameños.
Vivían
en
un
país
en
crisis,
bajo
una
dictadura.
Sin
embargo,
creo
que
puedo
entender
el
miedo
que
sentían
los
zonians.
Familias
que
vivían
en
una
burbuja
de
perfección
y
comodidad.
Que
en
ningún
momento
sufrieron
la
inclemente
realidad
de
América
Latina.
Personas
que
iban
perdiendo
poco
a
poco
todo
aquello
que
conocían…
Debió
ser
como
estar
expuesto
ante
el
mundo
por
primera
vez.
Y
quién
no
querría
cerrar
los
ojos
ante
el
panorama,
sinceramente.
La
tensión
entre
Estados
Unidos
y
Panamá
terminó
el
20
de
diciembre
de
1989,
el
día
en
que
27
mil
soldados
estadounidenses
invadieron
para
derrocar
a
Noriega.
Entre
las
justificaciones
dadas
por
los
Estados
Unidos,
estaba
la
seguridad
de
los
ciudadanos
estadounidenses
en
el
país
y
la
del
canal.
Para
Richard,
la
invasión
era
necesaria
para
la
transición
del
canal
a
manos
panameñas.
The
one
thing
I
know
for
sure
is
that,
as
long
as
Panama
had
dictators,
as
long
as
Noriega
was
there,
the
U.S.
was
not
going
to
move
forward
and
turn
that
canal
over
to
him.
So
he
had
to
be
removed
in
1990.Y
gracias
a
eso
Panamá
pudo
prosperar
económicamente
durante
los
2000,
dice.
Richard
dejó
su
puesto
en
1998,
un
año
antes
de
que
el
canal
pasara
totalmente
a
manos
de
Panamá.
Se
quedó
un
tiempo
en
el
país,
y
luego
decidió
irse
a
Estados
Unidos,
pero
visita
Panamá
constantemente.
Rimsky,
por
su
lado,
nunca
estuvo
contento
con
el
tratado
Torrijos-Carter
en
el
que
el
canal
pasaba
a
manos
panameñas. Quedamos
nosotros.
Bajo
el
paraguas
del
Pentágono,
como
lo
llamó
el
mismo
general
Torrijos.
Quedamos
cediendo
nuestra
soberanía.
Que
ahora
inclusive
se
interpreta
que
no
es
solamente
en
la
faja
Canalera.
Sino
en
todo
el
territorio
nacional.
En
caso
de
que
Estados
Unidos
unánimemente
considere
que
hay
una
situación
de
peligro
en
el
tránsito
interoceánico
aquí
en
el
Istmo.Y
para
él,
la
invasión
fue
la
primera
muestra
que
Panamá
cedió
su
soberanía
con
el
tratado.
Hubo
un
sinnúmero
de
muertos
que
no
se
sabe
ni
cuántos
¿Pero,
que
pasó?
Panamá
no
puede
reclamar
ni
siquiera
indemnizaciones
por
los
muertosPor
esto,
Rimsky
piensa
que
falta
mucho
para
que
Panamá
sea
completamente
de
los
panameños.
Al
pasar
por
la
avenida
4
de
julio,
ahora
llamada
la
avenida
de
Los
Mártires,
en
conmemoración
a
los
eventos
que
iniciaron
el
9
de
enero
de
1964,
Rimsky
ya
no
ve
la
cerca
que
dividía
la
Zona
y
la
Ciudad
de
Panamá…
Lo
que
ve
son
dos
ciudades
que
parecieran
opuestas,
cada
una
a
un
lado
de
la
calle.
A
un
extremo
sigue
el
verde
de
los
espacios
amplios
y
de
los
edificios
ostentosos;
al
otro,
el
concreto,
brutal
y
deteriorado.
Una
ciudad
nacida
de
las
posibilidades
infinitas
y
otra
de
las
necesidades
apremiantes.
Hoy
ya
no
hay
fronteras.
Gran
parte
de
las
estructuras
de
la
zona
están
ocupadas
por
empresas
o
personas
panameñas.
Ahora
se
les
llama
áreas
revertidas.
Una
de
estas
zonas
es
la
llamada
Ciudad
del
Saber,
la
antigua
base
militar
principal
de
Fort
Clayton,
ahora
conocida
nada
más
como
Clayton.
Es
difícil
describir
la
Ciudad
del
Saber.
Aquí
unos
hechos:
ahí
vive
gente,
hay
tiendas,
empresas
tecnológicas,
centros
académicos,
áreas
verdes,
lugares
para
comer.
Todo
en
un
espacio
bastante
reducido.
No
parece
un
barrio,
parece
un
experimento
de
una
ciudad
dentro
de
otra
ciudad.
Una
base
militar
retomada
por
los
panameños
y
convertida
en
este
experimento
de
pequeña
ciudad
ideal
para
la
vida.
Simbólico.
Una
especie
de
mini
zona
para
la
gente
que
durante
décadas
no
tuvo
derecho
a
su
propia
tierra.
Pero
Rimsky
todavía
siente
los
límites
entre
Panamá
y
lo
que
era
la
Zona.
De
aquí
para
allá
se
maneja
más
despacio.
De
aquí
para
allá
se
cometen
menos
infracciones
voluntarias.
De
aquí
para
allá
se
contamina
menos
el
ambiente.
De
aquí
para
allá
estamos
procurando
mantener
el
concepto
de
Ciudad
Jardín.Y
en
cierta
forma
tiene
razón.
La
Ciudad
del
Saber
no
es
de
los
panameños,
por
lo
menos
no
de
todos.
No
se
puede
llegar
en
autobús,
la
gente
que
vive
ahí
es
clase
media
alta.
Sigue
siendo
un
lugar
para
unos
pocos
privilegiados.
La
historia
suele
repetirse
con
las
estructuras
de
la
zona
canalera:
centros
Comerciales,
barrios
de
clase
media.
No
son
para
todos
los
panameños,
mucho
menos
para
aquellos
descendientes
de
los
desplazados,
que
formaron
más
que
nada
comunidades
pobres.
En
cierta
forma,
la
Zona
sigue
siendo
la
zona.
Y
la
cicatriz
que
dejó
es
grande. Además
de
Historias
Perdidas
del
Canal
de
Panamá,
Marixa
Lasso
publicó
otro
libro
que
recomendamos:
Mitos
de
Armonía
Racial.
Luis
Fernando
Vargas
es
editor
en
Radio
Ambulante.
Vive
en
San
José,
Costa
Rica.
Esta
historia
fue
editada
por
Camila
Segura,
Natalia
Sánchez-Loayza
y
por
mí.
Bruno
Scelza
hizo
el
fact-checking.
El
diseño
de
sonido
es
de
Andrés
Azpiri,
con
música
de
Rémy
Lozano.
Gracias
a
Gabriela
Noriega
por
guiar
a
Luis
Fernando
en
todo
lo
referente
a
Panamá.
El
resto
del
equipo
de
Radio
Ambulante
incluye
a
Paola
Alean,
Nicolás
Alonso,
Pablo
Argüelles,
Aneris
Casassus,
Diego
Corzo,
José
Díaz,
Emilia
Erbetta,
Camilo
Jiménez
Santofimio,
Juan
David
Naranjo,
Selene
Mazón,
Ana
Pais,
Laura
Rojas
Aponte,
Barbara
Sawhill,
David
Trujillo,
Ana
Tuirán
y
Elsa
Liliana
Ulloa
Carolina
Guerrero
es
la
CEO.
Radio
Ambulante
es
un
podcast
de
Radio
Ambulante
Estudios,
se
produce
y
se
mezcla
en
el
programa
de
Hindenburg
PRO.
Radio
Ambulante
cuenta
las
historias
de
América
Latina.
Soy
Daniel
Alarcón.
Gracias
por
escuchar.
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: Esto es Radio Ambulante, desde NPR. Soy Daniel Alarcón. Esta historia comienza con una cerca en la Ciudad de Panamá. Rimsky Sucre la veía todos los días al caminar por la avenida 4 de Julio a su colegio, el Instituto Nacional. A un lado de la calle estaba el colegio y al otro, la cerca. Y detrás de esa cerca, se alcanzaba a ver un verde como no lo había en ninguna otra parte de la ciudad. Jardines extensos, cuidados al mínimo detalle, perfectamente cortados, con todo tipo de árboles. Árboles de caoba, y que tenían su período de floración. Anaranjado. Árboles de guayacán. Con flores amarillas y muchas acacias amarillas, naranja. Y entre esos árboles se veían las casas: grandes, espaciosas y lujosas. Igualitas a las que salían en películas y series de televisión gringa. También había edificios de concreto, elegantes y modernos para la época. Ostentosos. Y calles sin un solo hueco… Era un paraíso terrenal.Era tan distinto al otro lado de la cerca, a su lado de la cerca. El lado de las calles con huecos, de pocos parques y pocos árboles, de casas hacinadas de madera y de cemento. Eran cuartos en donde vivía una familia entera. Un cuarto ponte tú que sea de cinco por cinco metros.El lado de la pobreza, de la necesidad. Pero allá, en lo verde… Tenían todo el dinero del mundo para que todo fuese impecable.Impecable. No había otra manera de describir lo que se conoce como la Zona. La zona canalera: los 1432 kilómetros cuadrados que el país cedió a Estados Unidos cuando, en 1903, se firmó el tratado para construir el canal. Un área desde el Pacífico hasta el Atlántico en la que poner un pie era pisar suelo en un territorio estadounidense. En medio del trópico. Los campos verdes, los árboles… Cruzar, saltarse la cerca, claro, era una tentación para Rimsky. Yo recuerdo una vez que con una compañerita medio enamorando, caminamos en el atardecer por esas calles pensando que nadie nos veía. Y nos apareció un policía militar norteamericano que nos sorprendió y nos sacó. A la fuerza de allí. Hasta el límite.A la frontera. A la avenida 4 de julio. En teoría no era una infracción que un panameño caminara por la zona, pero tampoco era bienvenido. A veces, él y sus compañeros trataban de saltar la cerca para recoger mangos. Pero los policías siempre estaban ahí… Listos para devolverlos a lo que legalmente era Panamá. Y le daba rabia. Una rabia que se alimentaba en su colegio, donde se buscaba algo en particular: Que se creara un sentimiento de patria. Y que tuvieran presente el enclave colonial. Que siempre recordaran que esa burbuja estadounidense era un atentado contra la soberanía del país. Y esa rabia, en parte, acabaría con la Zona. Hoy contaremos la historia de una sociedad aparentemente perfecta en medio del trópico y las consecuencias de dividir literalmente un país en dos. Una pausa y volvemos. Hola, soy Juan David Naranjo, líder de comunidades de Radio Ambulante. ¿Escuchas nuestro podcast y sientes que tienes que conversar sobre las historias que contamos y las reflexiones que te suscitan? Hay muchas personas como tu alrededor del mundo y para eso existen los Clubes de Escucha. Para encontrar uno en tu ciudad o crear el tuyo propio ingresa a clubesdeescucha.comEstamos de vuelta en Radio Ambulante. Nuestro editor Luis Fernando Vargas nos cuenta la historia. Aquí Luis Fernando. Volveremos a Rimsky en la segunda parte de esta historia. Por ahora, saltemos la cerca… How are you doing, Luis? Are you in Costa Rica? I saw the 506 on the bottom of the email.Para entender la vida en la Zona, hablé con él. My name is Richard Wainio. I live now in the United States, but I was born and raised in Panama. : Vive en los Estados Unidos, pero nació y creció en Panamá en los años 50 y 60. Específicamente en la zona canalera. Su papá también nació en la Zona. Su abuelo era un finlandés que había emigrado a Estados Unidos y que se fue a Panamá para trabajar en la construcción del Canal en 1910. Como todo hijo con al menos un padre estadounidense, Richard tiene esa misma nacionalidad, no la panameña. A personas como él se les conocen como zonians. Richard entiende bien el español, su esposa es panameña, pero no se siente lo suficientemente cómodo hablándolo como para hacer una entrevista completa. Y es que Richard nunca necesitó el español… vivía en la Zona. Ahí, hasta el periódico era en inglés. Creció en la zona canalera del Caribe, es decir de la parte atlántica. Para él era un gran parque… Inmaculado. Y una sociedad extremadamente eficiente… We used to laugh that if… If anything happened, the wind blew through Balboa and a tree fell down. I mean, literally in the space of minutes, you’d see guys in yellow vests and hard hats out on the street to chop, chop chopping up that tree and moving it.Solían reírse de que si algo pasaba y un árbol se caía, literalmente pocos minutos después, aparecían hombres con chalecos amarillos y cascos limpiando los restos y dejando todo en orden de inmediato. De niño podía andar solo por todo el canal. En el verano, se levantaba en las mañanas, su mamá le daba 50 centavos de dólar antes de irse a trabajar y él se iba a los gimnasios y a los programas que tenía la compañía del canal para entretener a los más pequeños. I played basketball and do things. I’d go to the movie theaters. We’d hang out all day. All the kids. We’d. We’d be running through the jungle and we’d be fishing.Jugaba basketball, iba al cine, pasaba todo el día con sus amigos corriendo por la selva tropical y pescando… La Zona tenía mini ciudades con su propia policía, sus propias escuelas, sus propios departamentos de bomberos, sus propios hospitales, restaurantes… Sus propias bases militares. También había tiendas y supermercados subvencionados por la compañía que administraba el canal, con precios más económicos que en Panamá. Y toda esta infraestructura para solo 36 mil residentes estadounidenses. Entre militares y trabajadores del canal y sus respectivas familias. Esto en 1964. En comparación, para ese momento, Panamá tenía poco más de 1.2 millones de habitantes. Y todos en el canal tenían algún trabajo… Todo lo que necesitabas para vivir bien estaba a pocos kilómetros de distancia… It was an incredibly special world to grow up in as a kid. It was safe. It was fun. No place on earth like it. It was in many respects a utopian society with virtually no crime.No había ningún lugar en la tierra como ese. Según Richard, era, de muchas formas, una sociedad utópica, donde prácticamente no existía el crimen. O bueno, lo era para los blancos estadounidenses. En la Zona había segregación. A los empleados de menos ingresos se les daba residencia en barrios específicos, mucho más modestos que los de los altos mandos. Y estos empleados eran afrodescendientes, muchos descendientes de antillanos que llegaron a construir el canal y que no eran estadounidenses, sino panameños o de otras nacionalidades. Y si eras panameño viviendo en Ciudad de Panamá, como dijimos, en teoría podías cruzar a la Zona, solo que no podías comprar nada ni usar ninguna instalación y si te agarraban haciendo algo sospechoso, la policía te podía echar. La única forma de disfrutar de las cosas de ahí era que algún residente te invitara. O si era tu lugar de trabajo, ya que había algunos panameños que eran empleados de la compañía canalera. Mientras tanto, los zonians se paseaban por todo Panamá. Era común verles en las playas del interior, en las montañas, cazando, comprando cosas y comiendo en restaurantes. También era normal escuchar de zonians que se enamoraban de panameñas y terminaban casados, viviendo en la Zona. Era obvio que había una desigualdad de trato. So it was, you know, a sore spot.… y pues… era algo incómodo para muchos panameños. Those that really didn’t like it referred to it as a cancer. Tanto que a los que no les gustaba la situación, se referían a la Zona como un cáncer.But that said, that cancer. Literally created Panama as a country and helped Panama develop into, arguably, the most advanced area in Latin America at the time.Pero según Richard, ese cáncer, literalmente creó Panamá como país, y ayudó a que se desarrollara como uno de los países más avanzados de América Latina en ese momento. Basically Panama was, was barely a livable place up until the arrival of the Americans in 1904. Panamá, dice, era apenas un lugar habitable cuando los estadounidenses llegaron a construir el canal en 1904. En el siglo XIX, Panamá era, según Richard… It was just a swampy, mosquito infested, disease ridden area where there were more indigenous peoples than, than anything else.Nada más un pantano, infestado de mosquitos y enfermedades. Donde solo había gente indígena. Ahora bien, los hechos no son exactamente así. Mi nombre es Maritza Lasso. Soy la directora del Centro Investigaciones Históricas, Antropológicas y Culturales de Panamá, afiliada al Ministerio de Cultura de Panamá.Además es escritora. Entre sus libros está Historias Perdidas del Canal de Panamá, un estudio sobre cómo se creó la Zona y las repercusiones que tuvo en la historia del país. Panamá es un lugar que ha sido un lugar de tráfico y de mercancías desde la conquista española, ¿no? Aquí venían las mercancías de Europa, subía la plata del Perú y un lugar muy importante. La ciudad de Panamá de ese entonces, lo que hoy se conoce como el Casco Viejo, una zona amurallada para evitar el asedio de filibusteros y corsarios ingleses, era uno de los puertos más importantes del Pacífico. Era literalmente un puente entre el norte y el sur del continente. Y lo cierto es que, en la parte que se convertiría en la Zona, ya había una red de pueblos panameños que llevaba siglos cuando llegaron los estadounidenses en 1904. Habían pueblos a lo largo de esa ruta que eran la columna vertebral de Panamá.Eran municipalidades al estilo colonial. Con iglesias españolas y una población mezclada: un poco española, indígena y mayoritariamente afrodescendiente, primero esclava y después libre, que transportaba mercancías de un océano a otro con barcos y mulas. Siento una gran admiración por esos habitantes del río que cuando llegaban los barcos de vapor con miles de habitantes lograban a punta de remo cruzarlos y llevarlos. Estos panameños construyeron la ruta también a lo largo de siglos.En 1850, empujadas por la fiebre del oro que se vivía en California, varias empresas privadas estadounidenses empezaron la construcción del ferrocarril interoceánico de Panamá, el primero del mundo. Era más simple bajar desde el este de Estados Unidos a Panamá en barco y cruzar el istmo, la parte más delgada del continente, que cruzar todo Estados Unidos. Con esta obra llegó una ola de migrantes a Panamá. Algunos trabajadores en busca de oportunidades y otros esclavizados.A esos pueblos le van a llegar ahora inmigrantes de las Antillas inglesas, que se van a mezclar con los afropanameños coloniales, el español, el inglés. Van a llegar inmigrantes de China, entonces van a traer también su cultura.Además, en 1881 se inicia el intento de construcción del canal por los franceses, y con ellos llegan nuevos migrantes. Entonces hay que pensarlas como oleada, oleada que van enriqueciendo la vida de esos pueblos.Cuando comienza la construcción del canal estadounidense, justo cuando el canal francés se empezaba a ver como un fracaso, una nueva ola de inmigrantes de todo lado del mundo llegó a Panamá en busca de trabajo. Y lo que se convertiría en la zona canalera empezó a parecerse más a una serie de pueblos cosmopolitas que a un pantano. Entonces, son lugares llenos de vida, de trabajadores de todo el mundo, donde escuchas chino, inglés, español, español con acentos varios, donde hay lugares, iglesias protestantes, iglesias católicas, donde también describen que hay un pueblo, hay un templo chino en uno de ellos con comercio, banca, negocios, ¿no?En el censo de 1912, dos años antes de que los estadounidenses terminaran de construir el canal, se dice que en la zona, en esa pequeña franja del país, había alrededor de 62 mil personas. Es decir, era la zona más densamente poblada de Panamá. Para poner en perspectiva el Chiriquí, que es la región más grande de Panamá tenía como 57 mil personas.La Zona no siempre se imaginó como el espacio de exclusión en el que se convirtió. El plan inicial de Estados Unidos al firmar el trato de construcción del canal era uno de continuidad. Recibir esa zona densamente poblada, y hacer las construcciones necesarias ahí. Pero esta idea poco a poco empezó a dejar de ser popular entre las autoridades estadounidenses en el canal. Estamos hablando del principio del siglo 20, donde las ideas sobre higiene, salud y salubridad imperiales, no solo de Estados. Unidos, son que los nativos, los nativos no blancos, son portadores de enfermedad. Y esto contribuye a la segregación por medio de leyes. Por ejemplo, se impone una distancia obligatoria entre los edificios que pertenecen a la Comisión del Canal Ístmico y los edificios de los llamados nativos. Pero, ¿quiénes eran los nativos? Bueno, básicamente cualquier persona no blanca. Un inmigrante chino puede ser descrito como nativo. Cualquiera que no sea parte de eso. Entonces ahí comienza a crearse un espacio urbano que por un lado sí mantiene lo que ya existía, pero comienza a crear esos nuevos espacios de segregación entre lo nativo y lo no nativo. Aunque esto realmente no se hizo a la ligera. Hubo un debate importante en Estados Unidos y hasta una comisión del congreso de ese país visitó Panamá para valorar si se debía despoblar la zona canalera. Y después de mucha discusión, la idea de segregar a las poblaciones ganó. Unas 40 mil personas, los llamados nativos, fueron desplazadas de la zona… de lo que fue su hogar y el de sus familias durante décadas. Mientras tanto, en la zona canalera, fueron naciendo nuevos pueblos. Ahora solo para los estadounidenses. Y la zona se convierte en un espacio de exhibición de lo que Estados Unidos era capaz de hacer. Un lugar prístino, con poquita gente, casi un espacio de exhibición urbana donde todo funciona. Los jardines, por ejemplo, esas zonas extensas de césped propias de los suburbios estadounidenses y que una y otra vez me han mencionado cuando me describen la Zona, tienen su razón de ser. La Zona se ubica en medio del trópico, y durante la época de construcción del canal, enfermedades como la fiebre amarilla y la malaria eran problemas bastante reales. Pero los mosquitos que las transmiten no se posan en el suelo. Por lo que entre menos árboles y más césped haya, existe menos posibilidad de que los mosquitos tengan lugares para reproducirse. Todo en la zona se hizo en función del control de enfermedades y la vida en el trópico. Y al otro lado de la cerca, como también escuchábamos al principio de esta historia, hacinamiento, precariedad. Una sociedad donde las cosas no funcionaban para nada bien. Y este contraste traería repercusiones. Una pausa y volvemos. Estamos de vuelta en Radio Ambulante. Soy Daniel Alarcón. Antes de la pausa escuchábamos cómo fue, durante casi 50 años, la vida en la zona canalera de Panamá: una sociedad en principio ideal, por lo menos para los estadounidenses blancos. Sin crimen, con vivienda cómoda y gratuita, comida barata y trabajo para todos. Mientras, en Panamá, la pobreza y el desempleo eran problemas grandes. Una cosa es oír sobre los goces de los países ricos por medio de la radio, la televisión o los periódicos. Otra muy diferente es verlos todos los días, ahí, al otro lado de la calle, detrás de una cerca que puedes saltarte fácilmente. La pregunta no era si esto iba a estallar, sino cuándo. Luis Fernando Vargas nos sigue contando. Los últimos años de la década del 50 marcan el inicio de fuerte tensión entre los panameños y los residentes de la Zona. Una disputa sobre un objeto simbólico: la bandera de Panamá. En 1958 se da la Operación Soberanía, donde un grupo de estudiantes universitarios entraron a la zona y plantaron banderas panameñas en lugares simbólicos. En esa ocasión no hubo incidentes: la policía de la zona retiró las banderas rápidamente después de que los estudiantes se fueran. Todo fue pacífico. Pero un año después se convocó a una marcha patriótica. El objetivo era el mismo: plantar la bandera de Panamá en la zona. Esta vez el llamado fue a la ciudadanía en general. Un primer grupo de manifestantes logró entrar y colocar banderas, pero a los siguientes se les impidió el paso, y los disturbios comenzaron pronto cuando un policía de la zona arrancó una de ellas. Manguerazos, bombas lacrimógenas, armas de fuego. Hubo más de 100 heridos. En el colegio de Rimsky, comentaban todo lo que estaba sucediendo, claro. Profesores de historia. De profesores de geografía. Pero además de muchos profesores que no eran de esas materias, de matemáticas, de español, de física, de química, el tema nacionalista siempre estuvo presente fuera del curriculum en el Instituto Nacional.Para esos momentos era menos común ver a zonians cruzando a Panamá. Había más recelo. Y después de 4 años de negociaciones, en 1963, se firmó un tratado en que se indicaba que las banderas de Estados Unidos y Panamá debían izarse en la Zona. Pero para el primero de enero de 1964, el día en que entraba a regir el tratado, Estados Unidos incumplió. Ocho días después, a mediodía, Rimsky, que estaba a punto de graduarse del colegio, estaba almorzando en su casa con un amigo. Y estuvimos conversando de que ya era hora de izar la bandera. Tenemos que ir a la Zona, ya llegó, ya esto no se permite más las violaciones y la intolerancia de los zonians, ya no se podía aceptar más.Regresaron caminando al Instituto Nacional por la avenida 4 de julio, la del límite de la Zona y la ciudad de Panamá. Y vimos que del otro lado de la cerca. Había muchachos, jóvenes como lo que le llamaban teenagers. Vestido con jacket tipo James Dean. Y que estaban quemando banderitas de Panamá. No era la primera vez que los veían. Habían estado haciendo vigilias en donde exhibían la bandera de Estados Unidos de la Escuela de Balboa, una de las escuelas más importantes de la Zona. Ya tenían varias noches en eso. O sea que había una provocación.Al llegar al colegio comentaron lo que vieron con sus compañeros y después del recreo de las 2 de la tarde pidieron la palabra en la clase. Explicamos la situación, la analizamos y dijimos Profesor, es la hora de ir a la zona del canal, a la escuela de Balboa y elevar la bandera. La idea era que los alumnos con mejores notas la llevaran. :Yo recuerdo haber ido a dos salones de sextos años. Y eso fue en estampida. Los muchachos. todos los mejores, en estampida hacia la rectoría a pedir la bandera. : Rimsky no fue a más salones, dejó que sus compañeros se encargaran de eso. Él se fue a hacer letreros. Un profesor de artes plásticas les dio materiales y encontraron otros en la asociación de estudiantes. Nos dio algo de pintura de aceite, tenía ahí sobrantes, cartones y el papel manila creo que se sacó de por allá de algún salón, se sacó el papel manila en rollo.Empezaron a trabajar. La mayoría de los carteles decía “Panamá es soberana en la zona del canal”. Había algunos que de repente decían: “Yankee go home, yankee, asesino”, no sé qué.Pero eran la minoría, unos cuantos. Un grupo de estudiantes recogió la bandera de la rectoría y salieron por frente del edificio del Instituto Nacional. Entonces, los que estábamos con los letreros salimos por la puerta trasera y nos encontramos allá en la avenida que va desde la 4 de julio prácticamente hasta la Casa del administrador.El administrador del canal. La máxima autoridad de la zona, por decirlo de alguna forma. Eran unos 180 estudiantes. Cruzaron la portería de la zona, eran una masa que no se podía detener, y en la casa del administrador cantaron el himno nacional de Panamá. Siguieron hasta el edificio de la administración. A la izquierda, había una colina, y abajo, el colegio Balboa. Rimsky y sus compañeros se detuvieron y, desde ahí, vieron que abajo, al frente del colegio, estaba la policía, armada. Y no solo policías.Y el asta de la bandera de la Escuela de Balboa, rodeada por los estudiantes y por los padres de familia y por gente. Entonces pensamos vamos o no vamos. Eso no duró ni cinco minutos y se decidió bajar. Bajaron por las escaleras y el césped. En las afueras de la Escuela de Balboa hablaron con la policía y autoridades de la escuela. Les dijeron lo que querían. Que queríamos ir pues, a izar la bandera, cantar el himno y regresar pacíficamente. Permitieron que seis personas pasaran. Rimsky vio cómo ellos se acercaban con la bandera panameña, y alrededor de ellos, se formó un grupo grande de zonians… Las arengas de la multitud que estaba allí los fue rodeando y gritándole insultos de toda clase.Empezaron los empujones.En eso nadie los protegió. Fueron rodeados inclusive por los policías militares que estaban allá abajo con casco de guerra. No el sombrero de su uniforme.De pronto vio cómo la policía golpeaba a garrotazos a los seis panameños. Y en el forcejeo, tratando de defenderse…Se rompe con un tolete la bandera.El tolete, es decir el garrote que usan los policías. Se rasga la bandera. Accidentalmente, no sabemos, pero es el tolete de un policía.Se armó un tumulto y la bandera se rasgó más. Los seis panameños se devolvieron corriendo hasta donde estaba el resto de los estudiantes. Y al encuentro con nosotros que estábamos en la acera de enfrente, bueno, cuentan, le rompieron la bandera llorando. Era un llanto de dolor y de odio también momentáneo. De rabia.Y ahí mismo lo decidieron. Vámonos hacia Panamá. Vámonos hacia el Instituto Nacional a contarle al rector que prestó la bandera y a los profesores lo que está sucediendo y lo que ha sucedido. De camino, llenos de rabia, rompieron unos vidrios y tiraron botes de basura a la calle, para impedir el paso de la policía en caso de que los estuvieran persiguiendo en auto.Y llegamos a la ciudad y comenzamos a contar ahí en la avenida 4 de Julio, lo que había sucedido. Nos rompieron la bandera, nos desgarraron la bandera y el pueblo se fue enardeciendo. Y los que entraron a la rectoría comunicaron a los medios de comunicación, comunicaron a los estudiantes universitarios. Con todo este revuelo, decenas de panameños se fueron acercando a la cerca que dividía a la ciudad de la Zona tratando de entrar. Y unas horas después, esas docenas se convirtieron en centenas. La respuesta de los estadounidenses fue abrir fuego desde la zona canalera.Y entonces la ciudad se incendió y se incendió toda la República.Se incendió literalmente. Serían tres días de disturbios a nivel nacional. Los negocios de algunos estadounidenses en la ciudad de Panamá fueron incendiados. Y se escucharon disparos toda la primera noche. Ellos estaban preparados para una guerra contra un pueblo que tenía piedras.El Instituto Nacional quedó acribillado de balas de alto poder. Al que tu podías meter el dedo índice y parte de los demás dedos en el cono del impacto de bala. El edificio de la Asamblea Nacional. El edificio de la Biblioteca Nacional. : Entrada la noche, Rimsky llegó a la Plaza 5 de mayo, no muy lejos de su colegio. Era una de las plazas principales de la ciudad de Panamá. Y algo que vio ahí lo conmovió.Yo decía banderas. Banderas ¡Cuántas banderas! La gente se abocó a cruzar a implantar la bandera.A implantarlas en la Zona. La segunda noche de disturbios, el presidente Roberto Francisco Chiari decidió romper relaciones diplomáticas con Estados Unidos hasta que se firmara un nuevo tratado que devolviera el canal a Panamá. Oficialmente, 21 panameños y 4 estadounidenses murieron en esos tres días. Ahí, se podría decir, comenzó el final de la Zona. Estados Unidos y Panamá retomaron las relaciones cuatro meses después. Y los siguientes años fueron de negociaciones tensas entre ambos países. Hasta 1977, 13 años después de los hechos del 9 de enero, fue que se llegó a un acuerdo con el tratado Torrijos-Carter, que reformulaba los términos del tratado original de 1903. En este nuevo documento se establecía que el Canal comenzaría a pasar a manos panameñas a partir de 1979 y el proceso duraría 20 años. Y con el traspaso la Zona desaparecería. La condición es que, si Estados Unidos siente que el canal está bajo peligro –el tratado deja vago lo que significa peligro–, el país norteamericano puede intervenir militarmente en Panamá y tomar posesión de la obra. Richard Wainio, al que oímos antes, vivió de cerca el periodo de transición, ese donde el canal pasó de manos estadounidenses a panameñas. Es más, de adulto se convirtió en uno de los líderes del proceso. Su posición era director de Planeamiento Ejecutivo. El proceso de transición fue lento. Y es que había trabas muy concretas. Por ejemplo, en ese momento TODOS los pilotos de los barcos para transitar el canal eran estadounidenses. Unos 230. And it takes literally. 10 to 15 years to be trained to become a full pilot at the Panama Canal. And you have to have the right background before you can even get a job to enter those training.Richard me explicó que toma unos 10 o 15 años entrenar a un piloto para que pueda navegar el canal, pero que además se necesitan otros estudios antes de empezar el entrenamiento. Y pasaba algo parecido con los cerca de cuatro mil puestos especializados para la operación del canal. Había que entrenar gente. Y eso tomaba tiempo. La Zona empezó a transformarse a medida de que los estadounidenses se empezaron a ir del país, la mayoría pensionados. Si tenían 48 años o más o si llevaban 18 años trabajando para el canal, se podían ir de inmediato. Y si llevaban 23 años de servicio, podían optar por jubilarse . No importaba la edad. Y así podían “volver” –entre comillas– a Estados Unidos, un país en el que muchísimos zonians nunca habían vivido. Un país ajeno, conocido solo por vacaciones y por lo que veían en la tele. Para los que quedaron hubo cambios drásticos. Por ejemplo, el sistema legal estadounidense desapareció. De pronto, legalmente, ellos eran estadounidenses en suelo panameño. You look out your window and there was a Panamanian cop standing in front of your, your house instead of an American cop.Mirabas por la ventana, dice Richard, y había un policía panameño frente a tu casa en lugar de uno estadounidense. Se empezaban a sentir en el extranjero. Y todo esto sucedía en medio de una dictadura militar. La de Manuel Noriega. Fue una década convulsa para Panamá, la de los años 80. Una fuerte crisis económica y tensión social. Noriega, por su parte, tenía un discurso antiestadounidense alimentado por los entonces 70 años de presencia en Panamá. Esto a pesar de que Noriega era informante de la CIA en cuestiones de narcotráfico. Era un doble agente, que también vendía información de Estados Unidos a naciones rivales y carteles de droga. And so for that decade, that first decade was a very traumatic decade for Americans that were still living there.Una década muy traumática para ellos, para los estadounidenses que todavía vivían en Panamá. Esto que dice Richard viene desde el privilegio, claro. Es decir, si fue traumático para los zonians, fue aún más traumático para los panameños. Vivían en un país en crisis, bajo una dictadura. Sin embargo, creo que puedo entender el miedo que sentían los zonians. Familias que vivían en una burbuja de perfección y comodidad. Que en ningún momento sufrieron la inclemente realidad de América Latina. Personas que iban perdiendo poco a poco todo aquello que conocían… Debió ser como estar expuesto ante el mundo por primera vez. Y quién no querría cerrar los ojos ante el panorama, sinceramente. La tensión entre Estados Unidos y Panamá terminó el 20 de diciembre de 1989, el día en que 27 mil soldados estadounidenses invadieron para derrocar a Noriega. Entre las justificaciones dadas por los Estados Unidos, estaba la seguridad de los ciudadanos estadounidenses en el país y la del canal. Para Richard, la invasión era necesaria para la transición del canal a manos panameñas. The one thing I know for sure is that, as long as Panama had dictators, as long as Noriega was there, the U.S. was not going to move forward and turn that canal over to him. So he had to be removed in 1990.Y gracias a eso Panamá pudo prosperar económicamente durante los 2000, dice. Richard dejó su puesto en 1998, un año antes de que el canal pasara totalmente a manos de Panamá. Se quedó un tiempo en el país, y luego decidió irse a Estados Unidos, pero visita Panamá constantemente. Rimsky, por su lado, nunca estuvo contento con el tratado Torrijos-Carter en el que el canal pasaba a manos panameñas. Quedamos nosotros. Bajo el paraguas del Pentágono, como lo llamó el mismo general Torrijos. Quedamos cediendo nuestra soberanía. Que ahora inclusive se interpreta que no es solamente en la faja Canalera. Sino en todo el territorio nacional. En caso de que Estados Unidos unánimemente considere que hay una situación de peligro en el tránsito interoceánico aquí en el Istmo.Y para él, la invasión fue la primera muestra que Panamá cedió su soberanía con el tratado. Hubo un sinnúmero de muertos que no se sabe ni cuántos ¿Pero, que pasó? Panamá no puede reclamar ni siquiera indemnizaciones por los muertosPor esto, Rimsky piensa que falta mucho para que Panamá sea completamente de los panameños. Al pasar por la avenida 4 de julio, ahora llamada la avenida de Los Mártires, en conmemoración a los eventos que iniciaron el 9 de enero de 1964, Rimsky ya no ve la cerca que dividía la Zona y la Ciudad de Panamá… Lo que ve son dos ciudades que parecieran opuestas, cada una a un lado de la calle. A un extremo sigue el verde de los espacios amplios y de los edificios ostentosos; al otro, el concreto, brutal y deteriorado. Una ciudad nacida de las posibilidades infinitas y otra de las necesidades apremiantes. Hoy ya no hay fronteras. Gran parte de las estructuras de la zona están ocupadas por empresas o personas panameñas. Ahora se les llama áreas revertidas. Una de estas zonas es la llamada Ciudad del Saber, la antigua base militar principal de Fort Clayton, ahora conocida nada más como Clayton. Es difícil describir la Ciudad del Saber. Aquí unos hechos: ahí vive gente, hay tiendas, empresas tecnológicas, centros académicos, áreas verdes, lugares para comer. Todo en un espacio bastante reducido. No parece un barrio, parece un experimento de una ciudad dentro de otra ciudad. Una base militar retomada por los panameños y convertida en este experimento de pequeña ciudad ideal para la vida. Simbólico. Una especie de mini zona para la gente que durante décadas no tuvo derecho a su propia tierra. Pero Rimsky todavía siente los límites entre Panamá y lo que era la Zona. De aquí para allá se maneja más despacio. De aquí para allá se cometen menos infracciones voluntarias. De aquí para allá se contamina menos el ambiente. De aquí para allá estamos procurando mantener el concepto de Ciudad Jardín.Y en cierta forma tiene razón. La Ciudad del Saber no es de los panameños, por lo menos no de todos. No se puede llegar en autobús, la gente que vive ahí es clase media alta. Sigue siendo un lugar para unos pocos privilegiados. La historia suele repetirse con las estructuras de la zona canalera: centros Comerciales, barrios de clase media. No son para todos los panameños, mucho menos para aquellos descendientes de los desplazados, que formaron más que nada comunidades pobres. En cierta forma, la Zona sigue siendo la zona. Y la cicatriz que dejó es grande. Además de Historias Perdidas del Canal de Panamá, Marixa Lasso publicó otro libro que recomendamos: Mitos de Armonía Racial. Luis Fernando Vargas es editor en Radio Ambulante. Vive en San José, Costa Rica. Esta historia fue editada por Camila Segura, Natalia Sánchez-Loayza y por mí. Bruno Scelza hizo el fact-checking. El diseño de sonido es de Andrés Azpiri, con música de Rémy Lozano. Gracias a Gabriela Noriega por guiar a Luis Fernando en todo lo referente a Panamá. El resto del equipo de Radio Ambulante incluye a Paola Alean, Nicolás Alonso, Pablo Argüelles, Aneris Casassus, Diego Corzo, José Díaz, Emilia Erbetta, Camilo Jiménez Santofimio, Juan David Naranjo, Selene Mazón, Ana Pais, Laura Rojas Aponte, Barbara Sawhill, David Trujillo, Ana Tuirán y Elsa Liliana Ulloa Carolina Guerrero es la CEO. Radio Ambulante es un podcast de Radio Ambulante Estudios, se produce y se mezcla en el programa de Hindenburg PRO. Radio Ambulante cuenta las historias de América Latina. Soy Daniel Alarcón. Gracias por escuchar.

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