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Radio Ambulante - La jurado 10

-
+
15
30

¿Cómo se toma una decisión de vida o muerte? Un jurado puertorriqueño se enfrenta a la pena capital.

Sí.
Bueno,
eh,
aún
sigo
escuchando,
pues,
lo
que
se
llaman
“tiroteos”.
A
cualquier
hora
de,
del
día,
eso
no
tiene
horario.
Eso
es
cuando,
verdad,
pues
cuando
sucede.
Pero
sí,
de
más
joven
también
era
un
poquito
peor…Llamémosla
Mariana.
No
es
su
nombre
real,
pues
nos
pidió
que
no
lo
usáramos.
Vive
en
el
barrio
puertorriqueño
de
Sabana
Seca,
en
un
sector
conocido
como
“Los
Bravos”,
que
queda
a
media
hora
de
la
capital,
San
Juan.
Es
un
barrio
duro,
controlado
por
los
puntos
donde
se
venden
drogas…
marihuana,
cocaína,
heroína
y
crack.
Un
lugar
violento
pero
también
muy
lucrativo.
Entonces…
diferentes
bandas
se
disputan
el
control
del
punto
de
drogas.
Hay
enfrentamientos
entre
diferentes
grupos,
entre
criminales
y
la
policía.
Hay
persecuciones
y
disparos
entre
rivales…
a
veces
a
plena
luz
del
día.Por
lo
que
yo
he
visto,
pues,
hay
mucha
deserción
escolar.
Estos
jóvenes
se
salen
de
la
escuela
a
edad
temprana.
Y,
pues,
pues
tienen
muy
pocas
oportunidades
de…
Por
esto
es
que
ellos
creo
que
buscan
la
alternativa
de,
de
estar
las
esquinas,
lo
que
dicen
los
puntos
de
drogas
acá.Es
una
situación
que
se
repite
en
muchos
barrios
alrededor
de
la
isla.
En
el
caso
de
Los
Bravos,
la
venta
de
drogas
ha
sido
uno
de
los
empleos
principales
para
jóvenes
de
la
comunidad
desde
hace
más
de
tres
décadas.
Y
todo
esto
—la
venta
de
drogas,
los
disparos,
las
persecuciones—
aumentó
en
el
2009.
Y
aunque
Mariana
no
estaba
metida
en
ese
mundo,
era
obvio
que
algo
estaba
pasando.Se
veía
más
actividad,
más
policías,
más…
más
gente
desconocida
viniendo
acá.Justo
en
esa
época,
en
octubre
del
2009,
comenzaron
a
aparecer
volantes
anunciando
un
nuevo
bar
que
iban
a
abrir
en
la
comunidad:
La
Tómbola.
Para
ese
tiempo,
Mariana
era
una
adolescente,
y
hacía
lo
que
hace
cualquier
joven
de
17
o
18
años…
salir
con
los
amigos
a
bares
o
discotecas
los
fines
de
semana.
Pero
cuando
se
empezó
a
hablar
de
La
Tómbola,
Mariana…
No,
no,
no
pensaba
ni
visitarlo,
no.
Y
es
que
era
un
secreto
a
voces…
La
Tómbola
le
pertenecía
al
dueño
del
punto
de
drogas
del
barrio,
y
ese
punto
estaba
en
la
mira
del
otro
grupo
que
quería
ocuparlo…
a
la
fuerza…
Por
la
situación
de
esto
de,
de
la
guerra
de,
de
puntos
de
drogas,
pues,
no
era
un
bar
seguro…Aunque
Mariana
no
fue
a
la
inauguración,
mucha
gente
del
barrio
sí.
Un
sábado
por
la
noche
en
Los
Bravos…
Y
bueno,
hay
que
entender
algo
sobre
esta
zona.
A
veces
asociamos
problemas
de
droga
y
violencia
con
zonas
urbanas,
barrios
tugurizados,
pero
Los
Bravos
no
es
así.
No
exactamente.
Es
algo
a
medio
camino
entre
lo
urbano
y
lo
rural.
Y
la
cultura
local
tiene
aspectos
de
ambas.
Entonces,
para
la
inauguración,
se
organizó
una
cabalgata
de
más
de
20
caballos,
que
hizo
una
parada
ahí,
en
el
bar.
Un
grupo
de
merengue
estaba
tocando
en
vivo.
Había
comida,
bebida,
baile…
Un
fiestón.
Eran
casi
las
12
de
la
noche
y
desde
su
casa,
Mariana
escuchó
sonidos
como
estos…
y
pensó
por
un
instante
que
eran
juegos
pirotécnicos.
Pero
minutos
después,
se
escucharon
sirenas…No,
no
se
podía
saber
la
magnitud
de
lo
que
había
pasado
como
tal.
No
se
podía
decir,
hay
cuantos
muertos,
hay
tantos
heridos,
o
no
pasó
nada,
o
fue
un
susto…Según
los
testimonios
de
personas
que
estuvieron
allí,
al
menos
tres
hombres
con
las
caras
tapadas
y
armas
largas
se
acercaron
al
lugar
y
empezaron
a
disparar.
El
dueño
de
La
Tómbola,
junto
a
otros
que
estaban
adentro
del
bar,
dispararon
de
vuelta
para
defenderse.
En
el
medio
había
unas
100
personas.
Cuando
los
sicarios
finalmente
se
marcharon,
había
unos
20
heridos
y
ocho
muertos…
Entre
los
heridos
había
una
mujer
embarazada.
Ella
sobrevivió,
pero
el
feto
no.
Una
persona
más
murió
unos
días
después,
por
las
heridas
de
balas.
Según
los
reportes
de
la
policía,
esa
noche
en
La
Tómbola
hubo
más
de
300
tiros.
Todavía
las
autoridades
trabajan
la
escena
y
al
momento
todavía
no
han
logrado
identificar
a
los
autores
de
la
balacera.
La
muerte
se
apoderó
del
negocio
que
literalmente
fue
reinaugurado
el
sábado
a
tiro
limpio.La
histórica
masacre
que
hace
inevitable
que
se
ponga
nuevamente
sobre
la
mesa
la
discusión
sobre
la
ola
criminal
que
parece
consumir
la
isla.Al
día
siguiente,
Mariana
se
enteró
que
varios
amigos
cercanos
habían
sido
asesinados
esa
noche.
Tuve
muchísimas
pesadillas
en
las
que,
eh,
lo
que
escuchaba
eran,
eh,
tiroteos
o
que,
o
que
me
mataban
o
que
chocaba
en,
en
mi
carro
como
tal…
Estuve
mucho
tiempo,
eh
[Risas],
durmiendo
con,
con
mi
mamá…Como
Puerto
Rico
es
un
territorio
de
Estados
Unidos,
y
porque
el
crimen
caía
dentro
de
la
jurisdicción
federal,
las
autoridades
federales
se
hicieron
cargo
de
una
parte
de
la
investigación.
Unos
dos
meses
después
de
la
masacre,
arrestaron
a
un
sospechoso:
Alexis
Candelario.
Los
del
barrio
lo
conocían
bien,
porque
había
sido
uno
de
los
traficantes
de
drogas
más
conocidos
del
área.
Las
autoridades
federales
lo
acusaban
de
haber
planificado
y
cometido
la
masacre
para
tomar
el
punto
de
drogas
de
la
manera
más
violenta
posible.
El
caso
dividió
profundamente
a
la
comunidad,
y
al
resto
de
Puerto
Rico
también,
porque
en
el
2013
comenzó
un
proceso
que
puso
la
vida
de
Candelario
en
la
balanza.
Bienvenidos
a
Radio
Ambulante
desde
NPR.
Soy
Daniel
Alarcón…
Este
crimen,
la
matanza
de
La
Tómbola,
se
convertiría
en
un
juicio
histórico
en
la
isla.
Y
esa
es
la
historia
que
vamos
a
contar
hoy.
Más
tarde
volveremos
a
Mariana,
pero
por
ahora,
escucharemos
de
las
personas
que
estuvieron
a
cargo
de
tomar
una
decisión
complicadísima.
Desde
Puerto
Rico,
Luis
Trelles
nos
trae
la
historia.La
voz
que
van
a
escuchar
es
de
la
Jurado
10.
Por
razones
que
se
harán
claras
mucho
más
adelante,
la
vamos
a
llamar
por
el
número
que
le
asignó
la
corte…
Y
lo
primero
que
debemos
saber
de
ella
es
que
viene
de
un
mundo
totalmente
distinto
al
de
Los
Bravos.
Es
una
empresaria
exitosa,
vive
en
una
urbanización
con
seguridad
privada…
una
zona
de
patios
perfectos
y
canchas
de
tenis
que
parecen
nuevas.
O
sea,
es
una
realidad
muy
alejada
de
las
guerras
de
los
puntos
de
drogas.
La
Jurado
10
también
cree
fielmente
en
el
sistema
de
justicia.
Sobre
todo
en
la
idea
de
que
todo
acusado
tiene
derecho
a
ser
juzgado
por
otros
ciudadanos.Personalmente
siempre
pensé
que,
que
si
te
llaman,
uno
no
debe
ser
espectador
ni
criticar
nada
más
al
sistema,
sino
debes
poner
tu
granito
de
arena
y
podía
pues,
por
qué
no.Entonces,
no
se
molestó
cuando
recibió
una
carta
del
Tribunal
Federal
de
Estados
Unidos
en
Puerto
Rico.
Era
el
2012…
y
la
estaban
reclutando
para
ser
jurado.
Pero
primero
tenía
que
contestar
algunas
preguntas…Si
sabes
inglés,
eh,
a
qué
te
dedicas,
preguntas
básicas.
Ella
contestó
que
hablaba
inglés…
y
esto
es
clave,
porque
aunque
Puerto
Rico
es
una
isla
donde
se
habla
español,
todos
los
juicios
de
la
Corte
Federal
son
en
inglés.
Y
al
final,
la
escogieron…
y
le
dieron
un
plazo
de
30
días
para
que
fuera
parte
de
un
jurado
en
un
juicio
federal.
Ya
lo
hemos
dicho,
pero
lo
de
federal
es
importante
porque
Puerto
Rico
tiene
un
sistema
de
justicia
local,
con
sus
propias
cortes
y
su
propia
constitución…
y
esta
distinción,
entre
los
tribunales
puertorriqueños
y
la
corte
federal,
va
a
ser
importante
en
esta
historia.
Entonces
a
la
Jurado
10
le
tocó
ser
parte
de
un
juicio…
y
en
ese
proceso
aprendió
a
sopesar
evidencia
y
a
llegar
a
un
veredicto
que
esté
más
allá
de
toda
duda
razonable.
La,
la
experiencia
de,
de
cómo
juzgar
y
el
proceso
como
ver
la
evidencia
y
que
te
convenza,
pues,
fue
importante.Y
una
vez
que
terminó
ese
juicio,
solo
le
faltaban
dos
días
de
servicio
para
cumplir
con
el
tiempo
que
le
habían
asignado
para
ser
jurado,
por
eso
pensó
que
la
corte
la
excusaría,
y
podría
irse.
Pero
no.
Le
pidieron
que
fuera
a
una
última
cita
con
el
tribunal…
era
para
seleccionar
el
jurado
de
un
nuevo
juicio.
Y
esta
vez,
el
proceso
fue
diferente.
La
corte
había
citado
a
cientos
de
personas.
Primero
les
dieron
un
cuestionario
para
que
llenaran
a
mano…
y
en
ese
cuestionario,
con
un
lenguaje
frío
y
burocrático,
había
muchas
preguntas
sobre
la
pena
de
muerte.
Preguntas
como
esta:
“En
una
escala
del
1
al
10,
¿estás
a
favor
o
en
contra
de
la
pena
de
muerte?”
O
preguntas
como
esta
otra:
“En
un
caso
de
asesinato
premeditado,
¿crees
que
la
pena
de
muerte
podría
ser
el
castigo
apropiado?”Tú
tienes
que
contestar,
pues,
toda
la
verdad.En
su
cuestionario,
la
Jurado
10
marcó
8
en
la
escala
de
estar
a
favor
o
en
contra
de
la
pena
de
muerte.
Le
pedí
que
me
explicara
por
qué
había
contestado
así,
y
me
dijo:
Creo
que
digo:
hay
veces
que
la
gente
que
no
valora
la
vida
no,
no
la
merece.
¿Entiendes?
Es
decir,
que
estaba…
está…
mucho
más
propensa
a
aplicarla.
Con
esa
respuesta,
pasó
a
la
última
ronda
en
el
proceso
de
selección.
Esta
vez
le
tocó
ser
parte
de
una
entrevista
en
vivo…
En
la
sala
de
la
corte,
con
el
juez,
un
grupo
de
fiscales,
que
son
los
que
llevan
el
caso
a
favor
del
gobierno,
y
un
grupo
de
abogados
que
se
dedican
a
defender
al
acusado.
Y
le
sorprendió
que
durante
esta
entrevista
cara
a
cara
ni
los
fiscales
ni
los
abogados
de
defensa
le
preguntaran
por
un
aspecto
de
su
vida
familiar
que
ella
había
puesto
claramente
por
escrito…Porque
yo
tengo
dos
hermanos
que
están,
eh,
que
se
han
estado
en
drogas,
estuvieron
en
drogas,
eran,
eran
drogadictos
y,
y
uno
de
ellos
estaba
en
la
cárcel.
No
le
preguntaron,
pero
la
seleccionaron
para
ser
jurado
nuevamente.A
me
extrañó
que
fui
elegida
porque,
por
el
sentido
de
las
drogas.Por
la
situación
de
sus
hermanos…Yo
siempre
lo
dije,
siempre
lo
decía
y,
pues,
siempre
me
excusaban.
Todavía
no
sabía
qué
tipo
de
juicio
iba
a
ser,
pero
tenía
la
impresión
de
que
se
trataba
de
un
caso
de
tráfico
de
drogas.
Y
es
que
en
Puerto
Rico
es
muy
común
que
los
casos
de
drogas
se
juzguen
en
el
tribunal
federal.
Es
uno
de
los
resultados
de
estatus
político
de
la
isla.
Al
ser
un
territorio,
una
colonia,
la
división
entre
la
jurisdicción
de
las
autoridades
locales
y
la
federal
a
veces
no
es
tan
clara…
y
el
FBI
y
los
fiscales
federales
se
ocupan
de
cada
vez
más
casos
de
drogas
y
de
armas
de
fuego…
De
los
94
distritos
judiciales
que
hay
en
Estados
Unidos,
el
de
Puerto
Rico…
es
un
distrito
particular,
lamentablemente,
porque
estamos,
eh,
inundados
de
casos
de
narcotráfico
y
de
armas…Esta
es
María
Domínguez,
una
ex
fiscal
federal
que
trabajó
en
Puerto
Rico
por
más
de
20
años.
Domínguez
me
explicó
que
durante
su
tiempo
en
ese
cargo,
los
fiscales
federales
llegaron
a
acuerdos
con
las
autoridades
puertorriqueñas…
La
oficina
de
la
fiscalía
federal
en
Puerto
Rico,
eh,
abordaba
y
aceptaba
y
procesaba
muchos
de
estos
casos
que
en
otros
distritos
eran
manejados
por
los
locales.
Y
era
precisamente
para
dedicarle
los
recursos
federales
a
tratar
de
atajar
ese
problema.Era
la
guerra
contra
las
drogas
en
Puerto
Rico…
pero
en
vez
de
resolverlo,
el
problema
se
hizo
mucho
más
grande.
Para
el
2008,
había
comenzado
una
ola
criminal
sin
precedentes…
En
el
2009
y
el
2010,
el
récord
de
asesinatos
en
la
isla
estuvo
a
punto
de
romperse.
En
el
2011
se
rompió
por
completo.
Y
las
autoridades
indican
que
más
del
80%
de
esos
asesinatos
están
ligados
al
tráfico
de
drogas.
Las
drogas
se
vinculan
con
las
armas,
las
armas
con
la
violencia…
es
una
cadena
lastimosa.
Pero
sí,
ciertamente
sabemos
que
una
gran
parte
de
los,
de
los
asesinatos,
de
la
violencia
en
esta
isla,
están
vinculados
con
el
narcotráfico.
Porque
Puerto
Rico
no
hay
duda
ninguna
que
durante
una
época,
eh,
en
esos
años,
el
mundo
estaba
revolcao,
como
decimos
nosotros
en
Puerto
Rico.
No
re-vol-ca-do,
revolcaoEste
es
Joe
Laws,
un
abogado
que
fue
el
jefe
de
los
Defensores
Públicos
en
Puerto
Rico
durante
los
años
90
y
la
primera
década
de
los
2000.
Estos
son
los
abogados
que
la
corte
federal
le
asigna
a
los
acusados
que
no
tienen
dinero
para
pagar
a
un
abogado
privado.
Y
sí,
Joe
Laws
no
es
un
alias…
ese
es
su
verdadero
nombre.Y
lo
que
estaba
pasando
eran
unas
cosas
absurdas.
sabes,
yo
recuerdo
un
caso
que
nosotros
tuvimos
en
el
cual
le
cortaron
la
cabeza
a
un
cliente,
a
un
acusado,
a
un,
una
persona,
y
la
usaron
para
jugar
soccer.
O
sea,
pateaban
la
cabeza
del
muerto…La
Jurado
10
también
estaba
alarmada
por
el
alza
en
la
criminalidad.
Es
que
era
imposible
vivir
en
Puerto
Rico
en
ese
tiempo
y
no
estarlo.Y
la
gente
quería
hacer
algo.
Qué
hacemos
porque
esto
nos
está
afectando
a,
a
todos,
y
creo
que
eso
abonó
a
que
uno
tuviera
cierto
coraje,
con
la
criminalidad,
con
el
criminal,
con,
¿sabes?,
uno
quiere
proteger
a,
la
vida
de
uno
y
de,
de
los
hijos
de
uno.
Y
es
que
eran
muchos
casos…
tantos…
que
cuando
se
enteró
de
que
sería
jurado
en
el
juicio
de
Alexis
Candelario
por
los
asesinatos
en
La
Tómbola,
la
Jurado
10
ni
siquiera
recordaba
de
qué
masacre
se
trataba.Tuve
que
haberla
escuchado,
pero
una
masacre
más,
realmente,
porque
pasaban,
no
es
que,
esa
no
fue
la
única
ni
la
primera
ni
fue
la
última
así
que…Fue
solo
al
final
del
proceso
de
selección
de
jurado
que
se
enteró
de
que
sería
un
juicio
de
pena
de
muerte…
Y
esa
noticia
le
provocó
sentimientos
encontrados.Te
da
miedo,
te
da
miedo
porque
es
la
vida
de
una
persona,
pero,
pero
estaba
dispuesta
a
hacerlo.Y
aquí
hay
algo
importante
que
hay
que
explicar:
Puerto
Rico
es
una
de
solo
dos
jurisdicciones
en
todos
los
Estados
Unidos
donde
la
pena
capital
es
inconstitucional
a
nivel
local.
De
hecho,
en
la
constitución
de
Puerto
Rico…
Se
conoce
como
derecho
fundamental
del
ser
humano
el
derecho
a
la
vida,
a
la
libertad
y
el
disfrute
de
la
propiedad,
y
que
no
existirá
la
pena
de
muerte…
Joe
se
sabe
esa
parte
de
la
constitución
de
memoria…¡Pues,
eh,
ya
pensamos
que
nos
habíamos
quitado
esto
de
encima!Pero
no…
En
Puerto
Rico,
las
leyes
federales
van
por
encima
de
las
leyes
locales…
y
la
pena
de
muerte
es
parte
de
la
ley
federal.
Se
reserva
para
lo
peor
de
lo
peor…
los
crímenes
más
violentos.
María
Domínguez
me
lo
explicó
de
esta
manera:Hay
delitos
que
son
tan
horrorosos,
que
una
sentencia,
eh,
vitalicia
de
cárcel
tal
vez
no
es
un
castigo
proporcional.
Si
matas
a,
a
15,
20
personas,
a
12
personas,
eh,
¿vas
a
tener
el
mismo
castigo
que
uno
que
mata
a
uno?A
partir
de
los
años
90,
una
serie
de
cambios
en
las
leyes
federales
se
juntaron
con
el
aumento
en
la
criminalidad
en
la
isla.
Tanto,
que
a
principios
de
los
años
2000…Puerto
Rico
se
convirtió,
se
convirtió
en
el
“death
penalty
capital”
de
los
Estados
Unidos.
Teníamos
más
aprobaciones
de
casos
de
pena
de
muerte
en
Puerto
Rico
que
en
ningún,
casi
en
ningún
estado…
Hay
que
ser
muy
claros,
aprobaciones
no
significa
que
se
estaban
ejecutando
sentencias
de
muerte…
Lo
que
quiere
decir
es
que
los
fiscales
estaban
pidiendo
la
pena
de
muerte
cada
vez
más.
Y
sí,
es
algo
que
se
tiene
que
“aprobar”,
a
través
de
un
proceso
largo
y
complicado.
Cada
vez
que
surge
un
caso
que
podría
convertirse
en
un
juicio
de
pena
de
muerte,
ese
caso
automáticamente
tiene
que
pasar
por
la
revisión
de
un
comité
especializado
que,
a
su
vez,
le
da
un
informe
al
Secretario
de
Justicia,
al
Attorney
General:
el
fiscal
general
de
los
Estados
Unidos.Y
la
fiscalía
federal
le
entró
una
locura
de,
de,
de
querer,
eh,
lograr
una
convicción
por
pena
de
muerte…
y
ganar
un
caso.El
Comité
de
Revisión
de
Casos
Capitales
hace
su
propia
recomendación,
que
puede
llevar
a
un
juicio
regular,
donde
la
pena
máxima
es
vida
en
prisión,
o
a
un
juicio
en
el
que
los
jurados
deben
considerar
la
pena
capital…
Nosotros
como
distrito,
damos
una
recomendación.
Y
la
recomendación
es
considerada,
entiendo
que
le
dan
cierto
peso,
pero
no
es
determinante.Quien
toma
la
decisión
final
es
el
fiscal
general
de
Estados
Unidos.
Y
sí,
Puerto
Rico
estaba
entre
las
siete
jurisdicciones
con
más
autorizaciones
para
buscar
penas
de
muerte.
Joe
Laws
dijo
que
la
fiscalía
entró
en
una
especie
de
fiebre
para
conseguir
una
pena
de
muerte
en
Puerto
Rico.
Pero
María
Domínguez
dice
que
no,
que
para
nada..
Son
casos
difíciles
y
te
quiero
decir
que
para
ningún
fiscal
es
fácil
argumentar
para
que
se
imponga
una
pena
de
muerte.
Nosotros
somos
seres
humanos
también,
pero
tenemos
un
trabajo
que
hacer.Entre
1999
y
el
2011,
hubo
tres
juicios
de
pena
de
muerte
en
la
corte
federal
de
San
Juan;
los
primeros
tres
juicios
de
este
tipo
en
la
historia
moderna
de
la
isla…
Pero
había
un
problema…
los
jurados
puertorriqueños
se
negaban
a
dar
un
veredicto
de
muerte.
Los
acusados
eran
absueltos…
o
condenados
a
vida
en
prisión.Lo
que
pasa
también
en
Puerto
Rico,
el
jurado
está
acostumbrado
que
era
la
cadena
perpetua,
¿tú
sabes?
Y
pensabas
que
eso
era
lo
peor
que
te
podía
pasar…En
una
isla
religiosa
y
conservadora,
los
que
hacían
de
jurados
no
estaban
listos
para
imponer
la
pena
capital…
Pero
los
fiscales
federales
no
dejaron
de
intentarlo.
Comenzando
a
finales
del
2012
se
presentaron
cuatro
juicios
seguidos
de
pena
de
muerte…
todos
en
el
espacio
de
un
año.
Y
solo
para
contrastar:
durante
ese
mismo
tiempo,
solo
hubo
cinco
juicios
de
pena
de
muerte
en
el
resto
de
los
Estados
Unidos…
Y
de
todos
los
casos
que
se
estaban
juzgando
en
Puerto
Rico,
había
uno
al
que
la
fiscalía
federal
parecía
estarle
apostándole
más
que
a
los
otros.
Por
medio
del
Departamento
de
Justicia
se
estaba
tratando
de
lograr
que
se
certificara
y
se
condenara
a
la
muerte
a
alguien…Esta
es
Maite
Bayolo,
una
defensora
pública
que
formó
parte
del
equipo
de
defensa
en
el
caso
de
La
Tómbola.
Y
a
ese
alguien
querían
que
fuera
Alexis
Candelario
Santana.
Esta
era
la
lógica:
la
masacre
de
La
Tómbola
había
sido
tan
terrible,
que
ese
sería
el
caso
que
finalmente
llevaría
a
un
jurado
puertorriqueño
a
sentenciar
a
alguien
a
muerte.
María
Domínguez
fue
asignada
como
una
de
las
fiscales…
y
ella
también
pensaba
que
este
podría
ser
el
juicio
que
cambiaría
las
cosas.
En
su
caso,
eh,
tal
vez
de
todos
los
casos
que
se
han
visto
en
Puerto
Rico,
era
el
caso
donde
mayormente
se
justificaba
la
imposición
de
la,
la
pena
más
severa,
que
es
la
pena
capital.
El
juicio
comenzó
en
febrero
de
2013.
Alexis
Candelario
enfrentaba
51
cargos.
Básicamente,
el
Estado
lo
acusaba
de
ser
el
líder
de
una
empresa
criminal
de
tráfico
de
drogas.
Lo
que
le
abría
la
puerta
a
la
pena
de
muerte
eran
los
asesinatos
cometidos
como
parte
de
esa
empresa
criminal…
los
nueve
asesinatos
de
La
Tómbola.
Era
como…
la
teoría
del
Estado
era
la
venganza
porque
le
quitaron
el
punto,
y
él
quería
volver
y
recuperar
el
punto.
Esa
era
la
teoría
del
Estado.
Para
entender
la
Masacre
de
la
Tómbola,
primero
hay
que
entender
que
Alexis
Candelario
fue
dueño
del
punto
en
el
sector
de
Los
Bravos
por
más
de
una
década,
hasta
el
2003,
cuando
enfrentó
un
juicio
en
una
corte
local
de
Puerto
Rico…
Como
era
un
caso
local,
no
se
exponía
a
la
pena
de
muerte.
Y
en
ese
juicio
del
2003
Alexis
Candelario
llegó
a
un
acuerdo
con
los
fiscales
locales
para
aceptar
la
culpabilidad
de
12
asesinatos,
—12—,
a
cambio
de
una
sentencia
reducida
de
12
años…
O
sea,
un
año
de
cárcel
por
cada
asesinato.
Una
vez
que
empezó
a
cumplir
su
condena,
la
sentencia
de
Candelario
se
redujo
aún
más
por
buena
conducta.
Luego
de
cumplir
seis
años,
Candelario
volvió
a
salir
de
prisión.
Parece
increíble.
Por
eso
le
pregunté
a
María
Domínguez
si
cumplir
seis
años
de
cárcel
por
12
asesinatos
es
algo
normal…
Es
que
somos
muchos
que
no
sabemos
cómo
contestar
porque
esas…
obviamente
no…
esas
cosas
no
deben
suceder.
Eh,
tal
vez
parte
de
las
fallas
que
tiene
el
sistema.
Ella
estaba
tan
extrañada
como
yo.
Y,
pues,
no,
no
puedo
juzgar
por
qué
se
tomaron
esas
decisiones
porque
no
fui,
no
formé
parte
de
ese
proceso.
Pero
ciertamente
es
algo
que
es
un
poco
chocante
para
uno.
Durante
el
nuevo
juicio
en
la
corte
federal,
los
fiscales
argumentaron
que
lo
primero
que
Candelario
hizo
al
salir
fue
regresar
a
su
barrio
para
retomar
el
punto…
y
el
resultado
fueron
las
nueve
muertes
y
los
20
heridos
de
la
masacre.
Se
proyectaron
en
sala
constantemente
por
medio
del
proyector,
se
mostraban
los
cuerpos,
eh,
constantemente.
Y
hay
que
recordar
que
una
de
las
fotos
que
se
mostraba
regularmente
era
la
del
cadáver
de
un
feto
de
ocho
meses.
Una
vez
que
empezó
el
juicio,
se
le
asignó
un
número
a
cada
uno
de
los
12
jurados,
para
proteger
sus
identidades.
Y
los
fiscales
rápidamente
presentaron
una
imagen
de
Alexis
Candelario
como
un
genio
criminal.
Otra
vez,
aquí
la
Jurado
10.
Presentaban
evidencia
de,
de,
mayormente
de
asesinatos.
Te
van
preparando
que,
que
el
tipo
es
un
monstruo.
Hubo
días
en
que
la
Jurado
10
salía
totalmente
agotada
del
juicio.
Cuando
llegaba
a
su
casa
le
contaba
a
su
esposo…
Te
juro
que
lo
mataría,
ese
tipo
es
un
monstruo,
¿entiendes?,
de
verdad,
como,
¿sabes?
¡Cómo
puede!
Pero
otros
días,
pues,
venía
callada,
como
con
reflexión,
venía
reflexionando.
Fue
un
proceso
intenso…
los
12
jurados
tenían
que
analizar
evidencia
muy
difícil
de
digerir…
reportes
del
impacto
de
las
balas
en
los
muertos
y
los
heridos…
testigos
que
hablaban
de
familiares
y
amigos
que
habían
perdido,
o
del
horror
que
vivieron
esa
noche
en
La
Tómbola.
Cada
mañana,
los
jurados
se
reunían
en
un
pequeño
salón
al
lado
de
la
sala
grande
del
juicio.
Y
poco
a
poco,
la
Jurado
10
fue
conociendo
al
resto
de
los
jurados.
Había
una
que…
Trabajaba
en
la
Autoridad
de
Energía
Eléctrica,
uno
otro
era
vendedor,
uno
tenía
un
negocio
de
hacer
tatuajes,
había
una
trabajadora
social,
me
parece
que
una
maestra
retirada,
eh,
una
señora
mayor
que
era
como
ama
de
casa,
eh,
había
un
estudiante…
Siete
mujeres
y
cinco
hombres…
universitarios
y
jubilados…
asalariados
y
emprendedores…
desde
el
dueño
de
un
pequeño
negocio
hasta
la
Jurado
10,
que
trabaja
en
una
empresa
que
maneja
millones
de
dólares.
Era
una
mezcla
bastante
diversa.
Y
aunque
el
trabajo
que
les
tocaba
era
pesado
y
hasta
macabro…
un
sentido
de
camaradería
fue
surgiendo
entre
ellos.
Y,
pues,
todos
los
días
nos,
nos
dividíamos
quién
iba
a
traer
el
pan,
jamón,
queso;
hacíamos
desayuno,
¿ve?,
entre
nosotros
y
hasta
el
juez
a
veces
pasaba
y
saludaba
y
podía
tomarse
un
cafecito
rapidito
y
se
lo
llevaba.
Escucharon
a
cerca
de
70
testigos
en
poco
más
de
una
semana.
Evaluaron
más
de
700
muestras
de
evidencia.
Tres
testigos
aseguraron
haber
visto
a
Candelario
en
La
Tómbola
esa
noche…
disparando
indiscriminadamente.
Esos
testimonios
fueron
fundamentales
para
la
Jurado
10.
No
fue
una
decisión
difícil.
El
jurado
se
retiró
a
deliberar
y
ese
mismo
día
llegaron
a
un
veredicto
unánime…
Creí
en
todo
momento,
con
la
evidencia
que
se
presentó,
que
sí,
él
era
culpable.
Culpable.
De
todos
los
cargos.
Una
decisión
contundente
porque
fue
bastante
rápida.
Y
si
este
hubiera
sido
un
juicio
como
cualquier
otro,
ahí
mismo
se
hubiera
acabado.
Pero
los
juicios
de
pena
de
muerte
son
distintos.
Tienen
dos
partes…
y
todavía
faltaba
la
segunda,
la
fase
de
la
sentencia,
donde
el
jurado
tiene
que
decidir
entre
un
castigo
de
cadena
perpetua…
y
una
condena
de
muerte.
Y
en
este
segundo
juicio
los
fiscales
argumentan
a
favor
de
la
pena
de
muerte
para
la
persona
que
ya
ha
sido
hallada
culpable.
Y
la
defensa
presenta
un
argumento
a
favor
de
la
vida.
Y
todo
eso
se
mezcla
para
entonces
que
el
jurado
determine
si
amerita
que
lo
maten.
En
esta
segunda
fase
entra
todo
un
equipo
adicional.
Se
le
permite
a
la
defensa
presentar
lo
que
llamamos
atenuantes.
Y
aquí
venimos
a
hablar
de
que
había
alcoholismo
en
la
familia
o
que
era
drogadicto…
y
quizás
eso
aminora
la
responsabilidad.
Quizás.
Y
en
el
caso
de
Alexis
Candelario,
a
eso
fue
que
se
dedicó
Maite
Bayolo…
que
era
parte
del
equipo
de
mitigación.
La
mira
para
es,
eh,
convencer
a
un
jurado
que
esta
persona
es
humana.
Obviamente,
pues,
legalmente
es
convencer
a
un
jurado
de
que
no
es
digno
de
que
le
apliquen
la
pena
de
muerte
porque
tiene
más
factores
mitigantes
que
factores
agravantes…
y
es
como
una
pelea.
Agravantes.
Esa
es
la
parte
que
le
toca
a
la
fiscalía
durante
este
nuevo
capítulo
en
el
juicio.
Este
no
es
el
primero
que
mata…
ha
matado
dos…
ha
matado
tres.
La
fiscalía
se
concentró
en…
la
conducta
extremadamente
violenta,
reiterativa,
de
esta
persona,
que
al
parecer
no
tenía
ningún
tipo
de
conciencia,
ni
valoraba
la
vida
humana.
Tal
vez
nada
más
la
de
él…
o
tal
vez
ni
siquiera
la
de
él.
Y
que
por
eso,
la
única
decisión
justa
y
correcta
para
Alexis
Candelario
era
una
condena
de
muerte.
Cuando
volvamos,
el
jurado
tiene
que
decidir
si
Alexis
Candelario
será
el
primer
condenado
a
muerte
en
la
historia
moderna
de
Puerto
Rico.
Queremos
agradecerle
a
nuestro
patrocinador
Sony
Music
Latin
y
compartir
con
ustedes
un
mensaje:
Sony
Music
Latin
presenta
a
iLe,
la
cantautora
puertorriqueña
ganadora
del
premio
Grammy
conocida
por
su
trabajo
junto
a
Calle
13.
Su
álbum
debut
iLevitable
ganó
el
premio
a
Mejor
Álbum
de
Rock,
Urbano
o
Alternativo
Latino
en
la
sexagésima
entrega
anual
de
los
Grammys
así
como
una
nominación
como
Mejor
Artista
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ese
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las
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No
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Les
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una
conversación
inteligente
que
va
más
allá
de
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titulares.
En
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One
o
donde
escuchen
sus
podcasts.
Hola,
soy
María
Hinojosa
del
programa
Latino
USA
en
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¿Qué
les
parece?
Hay
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de
latinos
y
latinas
en
los
Estados
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Nosotros
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esas
historias
y
esas
experiencias
cada
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Encuéntranos
en
NPR
One
o
donde
escuchas
tus
podcasts.
Estamos
de
vuelta
en
Radio
Ambulante.
Soy
Daniel
Alarcón.
Antes
de
la
pausa,
la
Jurado
10
y
sus
colegas
entraban
a
la
segunda
fase
del
juicio
de
Alexis
Candelario.
Eran
apenas
10
días
después
de
que
habían
acordado
de
manera
unánime
que
Candelario
era
culpable
de
la
matanza
de
La
Tómbola.
Luis
Trelles
nos
sigue
contando.
Para
esta
segunda
fase…
…trajeron
familiares
de
las,
de
las
víctimas
como
la
del
bebé,
y
ahí,
pues,
se,
fue
un
juicio
corto,
no
duró
yo
creo
casi
dos
semanas
o
menos.
La
fiscalía
trajo
a
varias
personas
afectadas
por
los
crímenes
de
Alexis.
Eran
testimonios
desgarradores…
de
vidas
destrozadas…
María
Domínguez
recuerda
a
una
testigo
que
vino
a
hablar
de
la
noche
en
la
que
mataron
a
su
hija
en
La
Tómbola:
Y
ella
expresó,
eh,
que
a
la
hora
que
la
hija
murió,
ella
sintió
que
le
sacaron
el
corazón,
que
le
agarraron
el
corazón
en
el
pecho
y
se
despertó
y
rápido
llamó
a
su
hija
y
no
la
consiguió.
Y
después
supimos,
¿verdad?,
que
fue
aproximadamente
a
esa
hora
que
la
hija
le
dispararon
en
la
cabeza
y
murió.
La
defensa
se
dedicó
a
presentar
la
parte
de
la
vida
de
Candelario
que
los
jurados
no
conocían…
Este
es
un
niño
que
se
crió
básicamente
solo.
Nosotros
lo
vemos
en
Puerto
Rico
todo
el
tiempo.
Este
muchacho
se
crió
al
lado
de
un
punto
de
sustancias
controladas.
Niño
que
vio,
presenció,
como
salió
en
aquel
entonces,
presenció
un
montón
de
actos
de
violencia…
un
niño
que
se
críe
viendo
muertos
en
el
piso…
Era
un
ambiente
donde
no
había
apoyo
familiar…
pero
eso
no
era
lo
único.
El
Estado
también
estuvo
ausente.
Los
trabajadores
sociales
que
trabajan
con
menores
en
situaciones
de
alto
riesgo
nunca
pasaron
por
su
casa.
Alexis
dejó
de
ir
a
la
escuela.
Ningún
maestro
le
dio
seguimiento
a
su
caso.
Nadie
se
preguntó
por
qué
había
parado
de
ir
a
las
clases.
En
aquel
entonces,
eh,
existía
el
Palo
de
Goma
este
famoso
en
la
Calle
Los
Magos…
El
Palo
de
Goma…
era
el
punto
de
venta
de
heroína,
cocaína,
crack
y
marihuana.
Lo
que
era
literalmente
un
árbol
grande
de
goma,
al
lado,
a
siete
pies,
o
menos,
del
lugar
donde
se
crió
Alexis,
que
era
una
casita,
chiquitita
de
un
cuarto…
con
10
hermanos…
su
mamá.
David
Ruhnke,
un
abogado
americano
especializado
en
casos
de
pena
capital,
se
encargó
del
argumento
final
de
la
defensa.
Y
se
concentró
en
dar
una
definición
exacta
de
lo
que
es
la
cadena
perpetua.
Significa
pasar
el
resto
de
la
vida
en
una
prisión
federal
donde
la
existencia
del
condenado
se
reduce
a
una
celda
compartida…
del
tamaño
de
un
baño…
el
resto
del
tiempo
se
pasa
junto
a
cientos
de
otros
presos…
la
mayoría
condenados
de
asesinatos
y
violaciones.
Es
el
tipo
de
lugar
del
que
solo
se
puede
salir
en
un
ataúd…
Lo
que
estaba
argumentando
Ruhnke
era
que
este
castigo
es
suficiente.
Es
bastante.
Le
pidió
al
jurado
que
no
dejara
que
la
pena
de
muerte
llegara
a
Puerto
Rico…
como
si
les
estuviera
pidiendo
que
no
abrieran
esa
puerta.
Luego
de
Ruhnke,
a
María
Domínguez
le
tocó
la
refutación
final
de
la
fiscalía…
Pues
mi
trabajo
era
hacerle
entender
a
ese
jurado
de
que
la
pena
capital
era
el
único
castigo
proporcional
y
adecuado
para
toda
la
conducta
que
se
le
imputaba
a
Alexis
Candelario,
entonces
pues
esa
respuesta,
eh,
se
dirigía
a
eso,
¿verdad?,
de
que
ya
esa
nube
de
muerte
había
visitado
a
la
isla
en
la
forma
de
Alexis
Candelario.
Cuando
terminaron
los
argumentos,
el
jurado
regresó
al
salón
de
deliberación.
Llevaba
reuniéndose
ahí
casi
dos
meses,
y
cada
cual
ya
sabía
qué
silla
le
tocaba
alrededor
de
la
mesa.
Y
más
o
menos
después
que
te
escoges
la
silla
tuya
del
principio,
todo
el
mundo
respeta
esa
área,
¿sabes?,
como
que
te
vuelves,
somos
como
los
burritos.
Cada
jurado
escoge
a
un
presidente
que
se
encarga
de
organizar
la
deliberación.
En
este
juicio,
el
presidente
pidió
un
voto
de
o
no
para
la
muerte
de
Candelario.
Iba
a
ser
un
voto
en
voz
alta.
Los
jurados
fueron
en
orden
alrededor
de
la
mesa…
…y
entonces
empezaron
por
un
estudiante,
después
del
estudiante,
el
de
los
tatuajes.
Puede
ser
que
dijeran,
algunos
de
ellos
dijeran:
porque
o
estaba
convencido
o
porque
es
un
monstruo
o
por
lo
que
sea,
pero
eran
escuetos,
eran
cortos.
La
Jurado
10
fue
la
cuarta…
Pues
yo
dije
que
no.
Nadie
se
esperaba
esa
respuesta.
La
Jurado
10
notó
lo
sorprendido
que
estaba
el
grupo.
Por
eso
explicó
que,
para
ella,
a
Candelario…
le
falló
la
mamá,
le
falló
la
familia,
le
falló
el
Departamento
de
Educación,
le
falló
el
Departamento
de
Justicia
de,
de
Puerto
Rico.
Eso
es
una,
es
una
responsabilidad
crasa
de
todos
los
niveles.
Y
ahí
está
uno.
Ahí
está
uno.
Era
un
argumento
que
se
había
hecho
durante
el
juicio.
Como
parte
de
los
factores
atenuantes,
la
defensa
había
expuesto
lo
mismo:
que
el
sistema
le
falló
a
Alexis
Candelario
desde
que
nació…
y
que
esto
era
algo
que
había
que
considerar
antes
de
imponer
una
condena
de
muerte.
Realmente
es
un
argumento
sobre
la
injusticia
de
aplicar
este
castigo
en
una
sociedad
imperfecta.
Los
abogados
defensores
suelen
decir
que
no
hay
gente
rica
condenada
a
muerte.
Y
en
eso
tienen
un
punto.
Se
trata
de
una
pena
que
se
le
aplica
abrumadoramente
a
los
pobres.
Hay
que
recordar
que
este
no
es
un
argumento
para
exonerar
a
la
persona
que
ya
ha
sido
hallada
culpable…
o
de
quitarle
la
responsabilidad
por
las
muertes
y
las
vidas
que
ha
destrozado
para
siempre.
Pero
en
un
sistema
imperfecto,
¿realmente
es
justo
aplicarle
la
pena
máxima
a
alguien
que
creció
con
las
carencias
que
sufrió
Alexis
Candelario?
Es
una
pregunta
que
cada
jurado
debate
con
su
propia
conciencia.
Y
aunque
fue
sorprendente
hasta
para
ella
misma,
la
Jurado
10
llegó
a
la
conclusión
de
que
Candelario
no
merecía
la
muerte.
Y
mientras
haya
imperfección
y
mientras
una
cadena
de,
de
entes
fallen,
nunca
debe
haber,
llegar
a
ese,
a
ese
veredicto,
¿entiendes?,
tiene
que
ser
en
un
Estado
perfecto…
Hay
que
recordar
el
cuestionario
que
le
dio
la
corte
antes
del
juicio.
En
ese
cuestionario
le
habían
dado
una
escala
del
1
al
10…
1
significaba
que
nunca
aplicaría
la
pena
de
muerte,
ni
siquiera
por
el
peor
crimen.
Diez
significa
que
se
la
aplicaría
automáticamente
a
casi
cualquier
persona
acusada
de
asesinato
premeditado.
En
esa
escala,
ella
marcó
el
8.
Cuando
me
preguntaban
sobre
la
violencia,
pues,
respondíamos
con
coraje,
con,
que
sí,
si
puedo
aportar
para
sacar
a
un
criminal,
lo
saco,
pero
no
era
el
caso.
No
lo
es.
Una
vez
que
terminó
de
explicar
su
posición,
el
presidente
del
jurado…
Pues
fue
más,
más
condescendiente,
para
decir
una
palabra,
y
dijo:
bueno,
ahora
que
todo
el
mundo
termine
y
después
volvemos,
hagamos
otra
ronda…
Quedaban
ocho
jurados
por
dar
su
voto…
y
todos
se
expresaron
de
la
misma
manera.
Todos
dijeron
que
a
la
pena
de
muerte.
Daban
las
razones
por
la
que,
¿sabes?,
mató
a
tantos,
que
es
inhumano,
es
cruel,
es
como…
O
sea,
daban
las
razones
y,
y
eran
buenas
porque,
sí,
es
verdad
todo
lo
que
dijeron
ellos
es
verdad,
él
lo
hizo,
él,
si
tú,
se
presentaron
esa
evidencia
y
lo
crees
pues
él
lo
hizo
y
hay
que
juzgarlo.
La
Jurado
10
se
había
quedado
muy
sola.
A
me
sorprendió
que
no
hubiese
otra
persona…
esperaba
que
como
tres
por
lo
menos
estuvieran
en
desacuerdo.
El
presidente
del
jurado
pidió
que
hicieran
una
segunda
ronda
de
votación.
Y
quedaba
claro
que
todos
iban
a
tratar
de
convencer
a
la
Jurado
10
de
que
cambiara
su
voto.
Es
que
la
pena
de
muerte
solo
se
logra
con
un
veredicto
unánime.
Un
jurado
de
12,
aunque
tenga
una
súper
mayoría
de
11
votos,
automáticamente
termina
en
una
sentencia
de
cadena
perpetua.
Y
fue
en
ese
momento
que
toda
la
camaradería
que
había
unido
al
grupo
desapareció
por
completo.
Los
otros
jurados
intentaron
convencerla…
pero
algo
se
había
endurecido.
Me
sorprendió
de
dos
o
tres
personas
que
fueron
hasta,
intimidantes.
Ya
no
le
hablaban
como
antes…
Ya
ahí
dije,
espérate,
pero
ya
están
comentando
y
por
lo
bajo
y
mirando
mal
y
como
que,
¿sabes?,
porque
muchas
veces
hay
un
silencio,
eh,
elocuente,
hay
silencios
elocuentes,
que
te
dicen,
¿sabes?,
las,
las
fra…,
las
miradas,
como
que
esa
incomodidad.
Uno
de
los
jurados
era
empleado
de
la
compañía
eléctrica
y
trabajaba
no
tan
lejos
de
La
Tómbola.
En
un
momento
de
la
deliberación,
comenzó
a
llorar,
y
le
dijo:
Por
favor,
que
mira,
que
yo
trabajo
en
energía
eléctrica
y
ese
tipo
a
me
va
a
matar.
¿Sabes?
Como
que
tenían
tanto
miedo.
Durante
el
juicio,
los
fiscales
habían
pintado
una
imagen
de
Candelario
como
un
genio
criminal.
Bruce
Hegyi,
un
fiscal
especializado
en
juicios
capitales
que
había
venido
desde
Washington,
repitió
varias
veces
que
Candelario
podría
volver
a
matar…
incluso
aunque
estuviera
encerrado
en
la
cárcel…
Algunos
jurados
tenían
miedo
de
la
venganza
de
Candelario.
Y
por
eso
querían
imponer
una
pena
de
muerte
unánime,
para
protegerse.
Y
como
la
Jurado
10
no
quería
cambiar
de
opinión,
el
trabajador
de
la
compañía
eléctrica
le
estaba
echando
la
responsabilidad
de
cualquier
cosa
que
les
pudiera
pasar.
Y
yo:
no
te
va
a
pasar
nada,
no
te,
no,
no
pienses
eso.
Yo
le
dije:
no
pienses
eso,
no
va
a
pasar…
Y
luego,
varios
jurados
empezaron
a
hacer
algo
que
el
juez
les
había
advertido
que
no
debían
hacer…
Y
se
comentó,
sí.
Y
así
mismo
lo
expresaron,
que
ellos
querían,
¿sabes?,
hay
que
dar
un
mensaje…
…utilizar
el
juicio
de
Candelario
para
enviarle
un
mensaje
a
todos
los
criminales
de
Puerto
Rico.
Es
decir,
sentenciar
con
criterios
que
iban
más
allá
del
caso
mismo.
En
esa
segunda
ronda,
la
Jurado
10
volvió
a
hablar…
y
esta
vez
trató
de
convencer
a
los
demás
de
que
una
sentencia
de
vida
en
prisión
era
un
castigo
justo.
Porque,
el,
el
juez
explicó:
es
de
cárcel
de
por
vida,
él
sale
de
ahí
muerto.
¿Ustedes
no
creen
que
eso
es
suficiente
castigo?
Y
entonces
dio
el
argumento
más
íntimo
de
todos.
La
jurado
había
tenido
dos
hermanos
adictos,
y
ambos
habían
pasado
tiempo
en
cárceles
y
programas
de
rehabilitación.
Yo
aprendí
en
este
juicio
cómo
funciona
un,
un
punto
de
drogas.
Yo
no
sabía,
pero
las
áreas
donde
no
puedes
pasar,
de
noche
mucha
gente.
sabes,
eh,
todo
el
mundo
sabe
dónde
está
su
Palo
de
Goma.
No
es
que
fuera
su
mundo,
pero
había
visto
la
trayectoria
triste
de
sus
hermanos,
y
reconocía
algo
de
sus
vidas
en
los
pasos
de
Candelario…
había
visto
de
cerca
los
programas
ineficientes
de
rehabilitación
y
sentencias
de
cárcel
que
en
algunas
ocasiones
los
llevaron
a
que
la
adicción
se
hiciera
más
fuerte.
Y
si
alguien
podía
tener
coraje
con
un
capo
de
la
droga
esa
era
yo,
porque
se
la
vendían
a
mis
hermanos
y
viven
de,
del
débil
y
no
les
importa,
¿ves?,
y
se
lucran
de
eso…
Los
argumentos
de
la
Jurado
10
en
contra
de
la
pena
de
muerte
no
se
escuchan
mucho
en
Puerto
Rico.
Por
lo
general,
la
gente
que
está
en
contra
es
por
motivos
religiosos.
Pero
en
el
caso
suyo,
era
por
experiencia
personal.
Yo
no
pertenezco
a
ninguna
religión.
estuvieron
ahí
mis
valores
y
mis
principios.
Estuvieron
ahí.
Pero
no,
no
el
sentido
religioso.
La
deliberación
duró
dos
días.
Eran
11
contra
uno.
Todos
a
la
vez
…exigiendo
que
estuviera
a
favor
de
la
pena
de
muerte
para
Candelario.
A
lo
que
me
daba,
lo
que
me
dio
llanto,
llanto,
es
que
me
sentía
presionada
y
como
un
sentido
de
impotencia
y
de
no
poder
transmitir
bien
lo
que
yo,
lo
que
yo
analizaba,
ese
sentido
de
impotencia
de
que
y
que
nadie
pudiera
entenderme.
Para
la
Jurado
10
el
peso
de
su
decisión
se
estaba
haciendo
insoportable.
Era
como
si
estuviera
acorralada…
y
buscaba
un
poco
de
espacio
para
poder
reflexionar
en
paz.
Porque
dices,
diache,
si
cuando
tanta
gente
dice
eso,
pues
a
lo
mejor
yo
estoy
equivocada…
qué,
qué
punto
de
vista
yo
estoy
perdiendo,
¿ves?
Entonces…
Por
eso
que
yo
fui
al,
al
baño
y
pedía
sabiduría…
y
atacada,
y
atacada,
yo
lloré
atacada.
Pasó
más
de
dos
horas
encerrada
en
el
baño.
No
sabía
qué
hacer.
Tenía
la
certeza
de
que
Candelario
no
merecía
la
pena
de
muerte…
pero
sentía
que
las
fuerzas
se
le
acababan
para
enfrentarse
a
los
otros
jurados.
…Y
como
que
yo
sentía
que
otra
tercera
ronda
no
la
iba
a
poder
soportar…
No
puedo.
O
sea,
yo
no
hubiese
tenido
esa…
como
que,
quizás
a
lo
mejor
yo
claudicaba.
Yo
estuve
en
la
corte
el
día
que
se
leyó
el
veredicto.
Y
recuerdo
perfectamente
cuando
el
jurado
entró
a
la
sala
para
entregarle
el
papel
con
la
decisión
final
al
juez.
Y
era
bien
intenso
porque
si
estuviste
en
la
sala,
estuviste,
eso
fue,
era
un
silencio
sepulcral,
un
silencio
increíble,
yo
nunca
había
escuchado
un
silencio
tan,
tan
fuerte
como
en
ese…
Yo
creo
que
había
una
expectativa
de
que
la
pena
de
muer,
de,
capital
se
iba
a
imponer…
y
eso
tal
vez,
fue
parte
de
la
razón
por
la
cual
se
sintió
tanta
tensión.
La
sala
estaba
llena
de
periodistas…
y
también
de
familiares
de
las
víctimas,
y
de
personas
de
Sabana
Seca.
Y
los
que
no
estaban
en
el
tribunal
esperaban
el
veredicto
en
el
barrio.
Mariana,
la
voz
que
escuchamos
al
comienzo
de
este
episodio,
era
una
de
ellas,
y
recuerda
lo
que
se
comentaba
ese
día
en
las
calles
de
Los
Bravos.
Yo
escuchaba
comentarios
de,
de
personas
que
tenían,
personas
que,
que
murieron
allí,
y
mucha
gente
decían:
sí,
que
se
lo
merecía,
que,
pues,
él
no
tenía
sentimiento,
que
fue
un
hombre
malo,
que…
mucha
gente
lo
dejaba
sentir…
que,
que,
que,
que
debía
morir.
El
resto
de
Puerto
Rico
también
esperaba…
y
casi
todos
estaban
convencidos
de
que
sería
la
primera
sentencia
de
muerte
en
más
de
75
años.
Maite
Bayolo,
del
equipo
de
defensa,
estaba
en
la
sala
junto
a
los
familiares
de
Candelario…
y
también
sintió
el
ambiente
en
la
corte…
Nunca
se
me
olvida
la
reacción
del
juez
cuando
el
juez
leyó
ese
papel…
eh,
que
fue
como
una
expresión
de
insatisfacción.
Cadena
perpetua.
María
Domínguez,
la
fiscal,
inmediatamente
miró
al
jurado,
para
ver
sus
reacciones…
Era
obvio
para
que
estaban
molestos.
Algunos
estaban
dando
puños…
Eh,
y
por
sus
expresiones,
eh,
yo
me,
me
di
cuenta,
¿verdad?,
que
había
mucho
jurados
molestos
con
la
decisión.
Le
pregunté
a
Maite
Bayolo
qué
sintió
cuando
se
leyó
el
veredicto.
Alivio.
Me
alegro.
Qué
bueno.
Pues,
como
una
victoria
grande,
porque
a
pesar
de
que
el
cliente
va
para
la
cárcel,
pues,
ganó,
ganó
la
vida.
Candelario
se
había
salvado
y
en
el
proceso
también
se
evitó
la
primera
condena
de
muerte
impuesta
por
una
corte
federal
en
Puerto
Rico.
El
juez
le
dio
las
gracias
al
jurado,
y
finalmente
los
liberó
de
su
compromiso
con
la
corte.
Para
evitar
la
atención
de
los
medios
y
proteger
su
seguridad,
los
jurados
en
juicios
de
pena
de
muerte
estacionan
sus
carros
en
un
estacionamiento
secreto,
que
queda
fuera
del
área
del
tribunal.
Durante
el
juicio,
un
alguacil
se
encargaba
de
recogerlos
cada
mañana
y
acompañarlos
de
vuelta
al
final
del
día.
Luego
del
veredicto
final,
los
jurados
hicieron
ese
viaje
por
última
vez.
Allí,
nadie
me
habló.
Nadie,
nadie,
nadie
me
habló,
y
fue
como,
era
como
un
silencio
que
si
tiras
un
alfiler,
escuchas
el
alfiler…
pues
así
fue.
Y
allí
nadie
se
despidió
de
mí,
¿sabes?,
como
que
todo
el
mundo
como
con
coraje.
Y
esa
fue
la
última
vez
que
se
vieron.
La
noticia
salió
en
los
noticieros
ese
mismo
día:
una
sola
jurado
había
impedido
que
se
le
impusiera
una
sentencia
de
muerte
a
Alexis
Candelario.
El
presidente
del
jurado
le
dio
una
entrevista
a
un
periódico
local
para
expresar
su
frustración
con
el
veredicto.
Otro
miembro
del
jurado
habló
con
Univisión,
echándole
toda
la
culpa
a
la
Jurado
10.
Si
ella
estaba
tan
contaminada,
eh,
por
sus
casos
personales,
¿verdad?,
de
sus
hermanos…
que
si,
que
si
matan
a
este
hombre,
qué
pasará
con
mis
hermanos…
abro
la
puerta
para
que
mis
hermanos,
o
uno
de
mis
hermanos…
no
sé,
algo
así
sería
lo
que
ella
pensaría…
y
respeto
mucho
esa
situación,
pero
yo
me
hubiese
salido
de
todo
esto.
Estaba
sugiriendo
que
la
Jurado
10
se
negaba
a
dar
un
voto
de
muerte
para,
de
alguna
manera,
proteger
a
sus
hermanos
en
prisión,
algo
que
la
Jurado
10
niega.
Hubo
una
señora,
la
señora
que
me
parece
que
fue
la
que
fue
a
Univisión
a
decir
mentiras
ahí,
porque
dijo
unas
cuantas
mentiras,
eh,
dijo:
una,
por
una,
como
que
por
una
nos
vamos
a…
¿Tú
sabes?…
También
describió
el
ambiente
tenso
que
hubo
en
la
deliberación
y
habló
en
específico
sobre
la
Jurado
10…
Hubo
jurados
que
se
expresaron
hacia
ella
con
su
nombre…
eh,
con
palabras,
eh,
claves,
intensas,
pero
ella
irrumpe
en
llanto,
su
llanto
fue
desesperante.
Y
las
críticas
no
solo
venían
de
los
que
estuvieron
involucrados
en
el
juicio.
También
en
redes
sociales,
en
la
televisión,
en
la
sección
de
los
comentarios
de
los
periódicos…
La
conversación
nacional
se
centraba
en
lo
que
había
hecho
la
Jurado
10.
Decían
que
ojalá
que
te
mataran
a
tu
hijo,
a
tu
hija,
a
tu
mamá,
a
tu
¿sabes?
Era
una
cosa…
que
era
una
cosa
bien
fea,
y
yo:
¡Santo
Dios!
Si
yo
lo
que
hice,
¿sabes?,
si
yo
lo
que
hice
fue
mi
trabajo.
El
veredicto
de
la
opinión
pública
fue
contundente.
La
Jurado
10
había
sido
débil…
incapaz…
su
inhabilidad
de
votar
por
la
pena
capital
atrasaba
los
esfuerzos
para
combatir
el
crimen
en
Puerto
Rico.
Es
imposible
medir
el
impacto
que
un
solo
juicio
puede
tener,
pero
me
parece
poco
probable
que
este
caso
haya
tenido
un
efecto
alentador
para
los
criminales
de
Puerto
Rico.
La
decisión
de
la
Jurado
10
tuvo
una
secuela
inesperada
en
otras
esferas.
En
julio
del
2013,
unos
tres
meses
después
de
que
terminara
el
juicio,
el
Attorney
General
de
aquel
entonces,
Eric
Holder,
expresó
que
solo
los
casos
más
graves
serían
aprobados
para
proceder
como
juicios
de
pena
de
muerte
en
Puerto
Rico.
Después
de
siete
intentos
en
14
años,
no
lo
habían
logrado.
Y
el
sentimiento
general
era
que
si
no
lo
habían
logrado
con
el
caso
de
Candelario,
jamás
lo
lograrían.
Para
Maite
Bayolo,
con
este
caso…
Las
posturas
de
pena
de
muerte
cambiaron,
cambió
la
postura
de,
de
certificación.
Yo
que
cambió
y
cesó…
en
Puerto
Rico…
Efectivamente.
Después
de
ese
año
no
hubo
otro
juicio
de
pena
de
muerte
en
la
corte
federal
de
San
Juan…
hasta
ahora.
El
siguiente
capítulo
en
la
larga
y
violenta
historia
de
Alexis
Candelario
comienza
casi
inmediatamente
después
de
que
se
terminara
este
juicio.
Alexis
apeló
el
veredicto
de
culpabilidad…
y
durante
ese
proceso,
surgió
un
problema.
Un
problema
grande.
Resulta
que
un
testigo
clave,
una
de
las
tres
personas
que
identificaron
a
Alexis
Candelario
en
La
Tómbola
el
día
de
la
masacre,
tenía
miedo
de
hablar
abiertamente
en
la
corte
frente
a
Alexis…
y
frente
a
todos
los
periodistas
que
estaban
allí
para
cubrir
el
caso.
Y
el
juez
que
presidió
el
caso
permitió
que
él
testificara,
eh,
tarde
en
la
tarde
con
fines
de
que
nadie,
eh,
no
hubiera
nadie
en
el
público.
Básicamente,
el
juez
de
este
caso
dio
la
orden
de
terminar
los
trabajos
de
ese
día
antes
de
que
el
testigo
saliera
a
la
sala…
los
periodistas
y
el
público
se
fueron…
y
luego
el
juez
hizo
que
el
jurado
volviera
a
salir,
a
la
sala
vacía,
para
escuchar
al
testigo.
El
equipo
de
defensa
de
Candelario
argumentó
que
se
había
privado
a
su
cliente
del
derecho
a
tener
un
juicio
público.
En
el
2016,
un
panel
de
jueces
que
se
dedica
a
juzgar
las
apelaciones
de
los
casos
de
Puerto
Rico,
el
Primer
Circuito
de
Apelaciones
de
Boston…
lo
valoró
como
un
defecto
estructural,
de
que
son
juicios
abiertos
etcétera.
Y,
y,
no,
no…
O
sea,
la,
la
revocación
no
tuvo
nada
que
ver
con
los
méritos
del
caso.
Fue
un,
una
impugnación
técnica.
Y
revocó
la
convicción
y
la
sentencia
de
Candelario.
Y
por
este
tecnicismo…
Alexis
Candelario
está
a
punto
de
enfrentar
otro
juicio
de
pena
de
muerte.
Lo
raro
aquí
es
que
fue
él
mismo
quien
decidió
no
aceptar
la
sentencia
de
vida
en
prisión
que
había
recibido,
y
esto
es
algo
muy
raro.
Las
personas
que
se
salvan
de
una
sentencia
de
muerte
usualmente
no
quieren
darle
una
segunda
oportunidad
a
los
fiscales.
Le
pregunté
a
Maite
Bayolo:
¿Por
qué
él
decidió
apelar?
¿Tú
sabes?
No
sé,
no
sé.
O
sea,
lo
que
yo,
eh,
te
puedo
decir
es
que,
si
hay
un
veredicto
de
vida,
se
ve
como
una
victoria,
¡no
se
apela!
La
Jurado
10
también
ha
escuchado
que
el
caso
de
Candelario
vuelve
a
ser
juzgado.
Creo
que
le
va
a
costar
demasiado
al
erario,
porque
ya
tienen
un,
ellos
tienen
un
veredicto
de
culpabilidad,
¿entiendes?
Pero
si
van
a
hacer
todo
de
nuevo,
y
la
fiscalía
se
empeña
en
eso,
creo
que…
que
brille
la
justicia
como,
como
debe
ser.
No
como
yo
pienso,
como
debe
ser.
A
pesar
del
error
del
juez,
Candelario
pudo
haber
aceptado
el
resultado
original.
Luego
de
haber
estudiado
el
caso
a
fondo,
me
parece
muy
poco
probable
que
un
nuevo
jurado
decida
que
es
inocente
de
la
masacre
de
La
Tómbola.
Ahora
su
caso
regresa
a
la
corte,
y
vuelve
a
retar
las
ideas
y
actitudes
de
los
puertorriqueños
hacia
la
pena
capital.
Cuando
comience
el
nuevo
juicio,
la
corte,
y
los
fiscales,
y
los
abogados
de
defensa
tendrán
que
escoger
a
otros
12
ciudadanos
para
que
sean
parte
del
jurado.
Les
entregarán
formularios,
los
entrevistarán
en
el
sala
del
tribunal,
les
preguntarán
si
creen
que
tienen
la
capacidad
de
imponer
una
sentencia
de
muerte.
Y
nadie
sabe
si
entre
los
seleccionados
habrá
un
jurado
como
la
10.
El
nuevo
juicio
de
Alexis
Candelario
está
programado
para
comenzar
en
el
2019.
Luis
Trelles
es
Knight-Wallace
Fellow
en
la
Universidad
de
Michigan.
Una
parte
de
este
reportaje
se
hizo
posible
gracias
al
apoyo
del
Soros
Justice
Fellowship.
Esta
historia
fue
editada
por
Camila
Segura
y
por
mí.
La
música
y
el
diseño
de
sonido
son
de
Andrés
Azpiri.
Andrea
López
Cruzado
hizo
el
fact-checking.
Agradecemos
la
ayuda
de
Víctor
Román,
exdirector
de
la
Coalición
Puertorriqueña
Contra
la
Pena
de
Muerte;
la
jueza
Aida
Delgado
del
Tribunal
Federal
del
Distrito
Puerto
Rico;
y
a
Carla
Minet,
directora
del
Centro
de
Periodismo
Investigativo
de
Puerto
Rico.
El
resto
del
equipo
de
Radio
Ambulante
incluye
a
Jorge
Caraballo,
Patrick
Mosley,
Ana
Prieto,
Barbara
Sawhill,
David
Trujillo,
Elsa
Liliana
Ulloa,
Silvia
Viñas
y
Luis
Fernando
Vargas.
Nuestras
pasantes
son
Lisette
Arévalo
y
Victoria
Estrada.
Carolina
Guerrero
es
la
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Soy
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Gracias
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Sí. Bueno, eh, aún sigo escuchando, pues, lo que se llaman “tiroteos”. A cualquier hora de, del día, eso no tiene horario. Eso es cuando, verdad, pues cuando sucede. Pero sí, de más joven también era un poquito peor…Llamémosla Mariana. No es su nombre real, pues nos pidió que no lo usáramos. Vive en el barrio puertorriqueño de Sabana Seca, en un sector conocido como “Los Bravos”, que queda a media hora de la capital, San Juan. Es un barrio duro, controlado por los puntos donde se venden drogas… marihuana, cocaína, heroína y crack. Un lugar violento pero también muy lucrativo. Entonces… diferentes bandas se disputan el control del punto de drogas. Hay enfrentamientos entre diferentes grupos, entre criminales y la policía. Hay persecuciones y disparos entre rivales… a veces a plena luz del día.Por lo que yo he visto, pues, hay mucha deserción escolar. Estos jóvenes se salen de la escuela a edad temprana. Y, pues, pues tienen muy pocas oportunidades de… Por esto es que ellos creo que buscan la alternativa de, de estar las esquinas, lo que dicen los puntos de drogas acá.Es una situación que se repite en muchos barrios alrededor de la isla. En el caso de Los Bravos, la venta de drogas ha sido uno de los empleos principales para jóvenes de la comunidad desde hace más de tres décadas. Y todo esto —la venta de drogas, los disparos, las persecuciones— aumentó en el 2009. Y aunque Mariana no estaba metida en ese mundo, era obvio que algo estaba pasando.Se veía más actividad, más policías, más… más gente desconocida viniendo acá.Justo en esa época, en octubre del 2009, comenzaron a aparecer volantes anunciando un nuevo bar que iban a abrir en la comunidad: La Tómbola. Para ese tiempo, Mariana era una adolescente, y hacía lo que hace cualquier joven de 17 o 18 años… salir con los amigos a bares o discotecas los fines de semana. Pero cuando se empezó a hablar de La Tómbola, Mariana… No, no, no pensaba ni visitarlo, no. Y es que era un secreto a voces… La Tómbola le pertenecía al dueño del punto de drogas del barrio, y ese punto estaba en la mira del otro grupo que quería ocuparlo… a la fuerza… Por la situación de esto de, de la guerra de, de puntos de drogas, pues, no era un bar seguro…Aunque Mariana no fue a la inauguración, mucha gente del barrio sí. Un sábado por la noche en Los Bravos… Y bueno, hay que entender algo sobre esta zona. A veces asociamos problemas de droga y violencia con zonas urbanas, barrios tugurizados, pero Los Bravos no es así. No exactamente. Es algo a medio camino entre lo urbano y lo rural. Y la cultura local tiene aspectos de ambas. Entonces, para la inauguración, se organizó una cabalgata de más de 20 caballos, que hizo una parada ahí, en el bar. Un grupo de merengue estaba tocando en vivo. Había comida, bebida, baile… Un fiestón. Eran casi las 12 de la noche y desde su casa, Mariana escuchó sonidos como estos… … y pensó por un instante que eran juegos pirotécnicos. Pero minutos después, se escucharon sirenas…No, no se podía saber la magnitud de lo que había pasado como tal. No se podía decir, hay cuantos muertos, hay tantos heridos, o no pasó nada, o fue un susto…Según los testimonios de personas que estuvieron allí, al menos tres hombres con las caras tapadas y armas largas se acercaron al lugar y empezaron a disparar. El dueño de La Tómbola, junto a otros que estaban adentro del bar, dispararon de vuelta para defenderse. En el medio había unas 100 personas. Cuando los sicarios finalmente se marcharon, había unos 20 heridos y ocho muertos… Entre los heridos había una mujer embarazada. Ella sobrevivió, pero el feto no. Una persona más murió unos días después, por las heridas de balas. Según los reportes de la policía, esa noche en La Tómbola hubo más de 300 tiros. Todavía las autoridades trabajan la escena y al momento todavía no han logrado identificar a los autores de la balacera. La muerte se apoderó del negocio que literalmente fue reinaugurado el sábado a tiro limpio.La histórica masacre que hace inevitable que se ponga nuevamente sobre la mesa la discusión sobre la ola criminal que parece consumir la isla.Al día siguiente, Mariana se enteró que varios amigos cercanos habían sido asesinados esa noche. Tuve muchísimas pesadillas en las que, eh, lo que escuchaba eran, eh, tiroteos o que, o que me mataban o que chocaba en, en mi carro como tal… Estuve mucho tiempo, eh [Risas], durmiendo con, con mi mamá…Como Puerto Rico es un territorio de Estados Unidos, y porque el crimen caía dentro de la jurisdicción federal, las autoridades federales se hicieron cargo de una parte de la investigación. Unos dos meses después de la masacre, arrestaron a un sospechoso: Alexis Candelario. Los del barrio lo conocían bien, porque había sido uno de los traficantes de drogas más conocidos del área. Las autoridades federales lo acusaban de haber planificado y cometido la masacre para tomar el punto de drogas de la manera más violenta posible. El caso dividió profundamente a la comunidad, y al resto de Puerto Rico también, porque en el 2013 comenzó un proceso que puso la vida de Candelario en la balanza. Bienvenidos a Radio Ambulante desde NPR. Soy Daniel Alarcón… Este crimen, la matanza de La Tómbola, se convertiría en un juicio histórico en la isla. Y esa es la historia que vamos a contar hoy. Más tarde volveremos a Mariana, pero por ahora, escucharemos de las personas que estuvieron a cargo de tomar una decisión complicadísima. Desde Puerto Rico, Luis Trelles nos trae la historia.La voz que van a escuchar es de la Jurado 10. Por razones que se harán claras mucho más adelante, la vamos a llamar por el número que le asignó la corte… Y lo primero que debemos saber de ella es que viene de un mundo totalmente distinto al de Los Bravos. Es una empresaria exitosa, vive en una urbanización con seguridad privada… una zona de patios perfectos y canchas de tenis que parecen nuevas. O sea, es una realidad muy alejada de las guerras de los puntos de drogas. La Jurado 10 también cree fielmente en el sistema de justicia. Sobre todo en la idea de que todo acusado tiene derecho a ser juzgado por otros ciudadanos.Personalmente siempre pensé que, que si te llaman, uno no debe ser espectador ni criticar nada más al sistema, sino tú debes poner tu granito de arena y sí podía pues, por qué no.Entonces, no se molestó cuando recibió una carta del Tribunal Federal de Estados Unidos en Puerto Rico. Era el 2012… y la estaban reclutando para ser jurado. Pero primero tenía que contestar algunas preguntas…Si tú sabes inglés, eh, a qué te dedicas, preguntas básicas. Ella contestó que sí hablaba inglés… y esto es clave, porque aunque Puerto Rico es una isla donde se habla español, todos los juicios de la Corte Federal son en inglés. Y al final, la escogieron… y le dieron un plazo de 30 días para que fuera parte de un jurado en un juicio federal. Ya lo hemos dicho, pero lo de federal es importante porque Puerto Rico tiene un sistema de justicia local, con sus propias cortes y su propia constitución… y esta distinción, entre los tribunales puertorriqueños y la corte federal, va a ser importante en esta historia. Entonces a la Jurado 10 le tocó ser parte de un juicio… y en ese proceso aprendió a sopesar evidencia y a llegar a un veredicto que esté más allá de toda duda razonable. La, la experiencia de, de cómo juzgar y el proceso como ver la evidencia y que te convenza, pues, fue importante.Y una vez que terminó ese juicio, solo le faltaban dos días de servicio para cumplir con el tiempo que le habían asignado para ser jurado, por eso pensó que la corte la excusaría, y podría irse. Pero no. Le pidieron que fuera a una última cita con el tribunal… era para seleccionar el jurado de un nuevo juicio. Y esta vez, el proceso fue diferente. La corte había citado a cientos de personas. Primero les dieron un cuestionario para que llenaran a mano… y en ese cuestionario, con un lenguaje frío y burocrático, había muchas preguntas sobre la pena de muerte. Preguntas como esta: “En una escala del 1 al 10, ¿estás a favor o en contra de la pena de muerte?” O preguntas como esta otra: “En un caso de asesinato premeditado, ¿crees que la pena de muerte podría ser el castigo apropiado?”Tú tienes que contestar, pues, toda la verdad.En su cuestionario, la Jurado 10 marcó 8 en la escala de estar a favor o en contra de la pena de muerte. Le pedí que me explicara por qué había contestado así, y me dijo: Creo que digo: hay veces que la gente que no valora la vida no, no la merece. ¿Entiendes? Es decir, que estaba… está… mucho más propensa a aplicarla. Con esa respuesta, pasó a la última ronda en el proceso de selección. Esta vez le tocó ser parte de una entrevista en vivo… En la sala de la corte, con el juez, un grupo de fiscales, que son los que llevan el caso a favor del gobierno, y un grupo de abogados que se dedican a defender al acusado. Y le sorprendió que durante esta entrevista cara a cara ni los fiscales ni los abogados de defensa le preguntaran por un aspecto de su vida familiar que ella había puesto claramente por escrito…Porque yo tengo dos hermanos que están, eh, que se han estado en drogas, estuvieron en drogas, eran, eran drogadictos y, y uno de ellos estaba en la cárcel. No le preguntaron, pero sí la seleccionaron para ser jurado nuevamente.A mí me extrañó que fui elegida porque, por el sentido de las drogas.Por la situación de sus hermanos…Yo siempre lo dije, siempre lo decía y, pues, siempre me excusaban. Todavía no sabía qué tipo de juicio iba a ser, pero tenía la impresión de que se trataba de un caso de tráfico de drogas. Y es que en Puerto Rico es muy común que los casos de drogas se juzguen en el tribunal federal. Es uno de los resultados de estatus político de la isla. Al ser un territorio, una colonia, la división entre la jurisdicción de las autoridades locales y la federal a veces no es tan clara… y el FBI y los fiscales federales se ocupan de cada vez más casos de drogas y de armas de fuego… De los 94 distritos judiciales que hay en Estados Unidos, el de Puerto Rico… … es un distrito particular, lamentablemente, porque estamos, eh, inundados de casos de narcotráfico y de armas…Esta es María Domínguez, una ex fiscal federal que trabajó en Puerto Rico por más de 20 años. Domínguez me explicó que durante su tiempo en ese cargo, los fiscales federales llegaron a acuerdos con las autoridades puertorriqueñas… La oficina de la fiscalía federal en Puerto Rico, eh, abordaba y aceptaba y procesaba muchos de estos casos que en otros distritos eran manejados por los locales. Y era precisamente para dedicarle los recursos federales a tratar de atajar ese problema.Era la guerra contra las drogas en Puerto Rico… pero en vez de resolverlo, el problema se hizo mucho más grande. Para el 2008, había comenzado una ola criminal sin precedentes… En el 2009 y el 2010, el récord de asesinatos en la isla estuvo a punto de romperse. En el 2011 se rompió por completo. Y las autoridades indican que más del 80% de esos asesinatos están ligados al tráfico de drogas. Las drogas se vinculan con las armas, las armas con la violencia… es una cadena lastimosa. Pero sí, ciertamente sabemos que una gran parte de los, de los asesinatos, de la violencia en esta isla, están vinculados con el narcotráfico. Porque Puerto Rico no hay duda ninguna que durante una época, eh, en esos años, el mundo estaba revolcao, como decimos nosotros en Puerto Rico. No re-vol-ca-do, revolcaoEste es Joe Laws, un abogado que fue el jefe de los Defensores Públicos en Puerto Rico durante los años 90 y la primera década de los 2000. Estos son los abogados que la corte federal le asigna a los acusados que no tienen dinero para pagar a un abogado privado. Y sí, Joe Laws no es un alias… ese es su verdadero nombre.Y lo que estaba pasando eran unas cosas absurdas. Tú sabes, yo recuerdo un caso que nosotros tuvimos en el cual le cortaron la cabeza a un cliente, a un acusado, a un, una persona, y la usaron para jugar soccer. O sea, pateaban la cabeza del muerto…La Jurado 10 también estaba alarmada por el alza en la criminalidad. Es que era imposible vivir en Puerto Rico en ese tiempo y no estarlo.Y la gente quería hacer algo. Qué hacemos porque esto nos está afectando a, a todos, y creo que eso abonó a que uno tuviera cierto coraje, con la criminalidad, con el criminal, con, ¿sabes?, uno quiere proteger a, la vida de uno y de, de los hijos de uno. Y es que eran muchos casos… tantos… que cuando se enteró de que sería jurado en el juicio de Alexis Candelario por los asesinatos en La Tómbola, la Jurado 10 ni siquiera recordaba de qué masacre se trataba.Tuve que haberla escuchado, pero una masacre más, realmente, porque pasaban, no es que, esa no fue la única ni la primera ni fue la última así que…Fue solo al final del proceso de selección de jurado que se enteró de que sería un juicio de pena de muerte… Y esa noticia le provocó sentimientos encontrados.Te da miedo, te da miedo porque es la vida de una persona, pero, pero estaba dispuesta a hacerlo.Y aquí hay algo importante que hay que explicar: Puerto Rico es una de solo dos jurisdicciones en todos los Estados Unidos donde la pena capital es inconstitucional a nivel local. De hecho, en la constitución de Puerto Rico… Se conoce como derecho fundamental del ser humano el derecho a la vida, a la libertad y el disfrute de la propiedad, y que no existirá la pena de muerte… Joe se sabe esa parte de la constitución de memoria…¡Pues, eh, ya pensamos que nos habíamos quitado esto de encima!Pero no… En Puerto Rico, las leyes federales van por encima de las leyes locales… y la pena de muerte es parte de la ley federal. Se reserva para lo peor de lo peor… los crímenes más violentos. María Domínguez me lo explicó de esta manera:Hay delitos que son tan horrorosos, que una sentencia, eh, vitalicia de cárcel tal vez no es un castigo proporcional. Si tú matas a, a 15, 20 personas, a 12 personas, eh, ¿vas a tener el mismo castigo que uno que mata a uno?A partir de los años 90, una serie de cambios en las leyes federales se juntaron con el aumento en la criminalidad en la isla. Tanto, que a principios de los años 2000…Puerto Rico se convirtió, se convirtió en el “death penalty capital” de los Estados Unidos. Teníamos más aprobaciones de casos de pena de muerte en Puerto Rico que en ningún, casi en ningún estado… Hay que ser muy claros, aprobaciones no significa que se estaban ejecutando sentencias de muerte… Lo que quiere decir es que los fiscales estaban pidiendo la pena de muerte cada vez más. Y sí, es algo que se tiene que “aprobar”, a través de un proceso largo y complicado. Cada vez que surge un caso que podría convertirse en un juicio de pena de muerte, ese caso automáticamente tiene que pasar por la revisión de un comité especializado que, a su vez, le da un informe al Secretario de Justicia, al Attorney General: el fiscal general de los Estados Unidos.Y la fiscalía federal le entró una locura de, de, de querer, eh, lograr una convicción por pena de muerte… y ganar un caso.El Comité de Revisión de Casos Capitales hace su propia recomendación, que puede llevar a un juicio regular, donde la pena máxima es vida en prisión, o a un juicio en el que los jurados deben considerar la pena capital… Nosotros como distrito, damos una recomendación. Y la recomendación es considerada, entiendo que le dan cierto peso, pero no es determinante.Quien toma la decisión final es el fiscal general de Estados Unidos. Y sí, Puerto Rico estaba entre las siete jurisdicciones con más autorizaciones para buscar penas de muerte. Joe Laws dijo que la fiscalía entró en una especie de fiebre para conseguir una pena de muerte en Puerto Rico. Pero María Domínguez dice que no, que para nada.. Son casos difíciles y te quiero decir que para ningún fiscal es fácil argumentar para que se imponga una pena de muerte. Nosotros somos seres humanos también, pero tenemos un trabajo que hacer.Entre 1999 y el 2011, hubo tres juicios de pena de muerte en la corte federal de San Juan; los primeros tres juicios de este tipo en la historia moderna de la isla… Pero había un problema… los jurados puertorriqueños se negaban a dar un veredicto de muerte. Los acusados eran absueltos… o condenados a vida en prisión.Lo que pasa también en Puerto Rico, el jurado está acostumbrado que era la cadena perpetua, ¿tú sabes? Y tú pensabas que eso era lo peor que te podía pasar…En una isla religiosa y conservadora, los que hacían de jurados no estaban listos para imponer la pena capital… Pero los fiscales federales no dejaron de intentarlo. Comenzando a finales del 2012 se presentaron cuatro juicios seguidos de pena de muerte… todos en el espacio de un año. Y solo para contrastar: durante ese mismo tiempo, solo hubo cinco juicios de pena de muerte en el resto de los Estados Unidos… Y de todos los casos que se estaban juzgando en Puerto Rico, había uno al que la fiscalía federal parecía estarle apostándole más que a los otros. Por medio del Departamento de Justicia se estaba tratando de lograr que se certificara y se condenara a la muerte a alguien…Esta es Maite Bayolo, una defensora pública que formó parte del equipo de defensa en el caso de La Tómbola. Y a ese alguien querían que fuera Alexis Candelario Santana. Esta era la lógica: la masacre de La Tómbola había sido tan terrible, que ese sería el caso que finalmente llevaría a un jurado puertorriqueño a sentenciar a alguien a muerte. María Domínguez fue asignada como una de las fiscales… y ella también pensaba que este podría ser el juicio que cambiaría las cosas. En su caso, eh, tal vez de todos los casos que se han visto en Puerto Rico, era el caso donde mayormente se justificaba la imposición de la, la pena más severa, que es la pena capital. El juicio comenzó en febrero de 2013. Alexis Candelario enfrentaba 51 cargos. Básicamente, el Estado lo acusaba de ser el líder de una empresa criminal de tráfico de drogas. Lo que le abría la puerta a la pena de muerte eran los asesinatos cometidos como parte de esa empresa criminal… los nueve asesinatos de La Tómbola. Era como… la teoría del Estado era la venganza porque le quitaron el punto, y él quería volver y recuperar el punto. Esa era la teoría del Estado. Para entender la Masacre de la Tómbola, primero hay que entender que Alexis Candelario fue dueño del punto en el sector de Los Bravos por más de una década, hasta el 2003, cuando enfrentó un juicio en una corte local de Puerto Rico… Como era un caso local, no se exponía a la pena de muerte. Y en ese juicio del 2003 Alexis Candelario llegó a un acuerdo con los fiscales locales para aceptar la culpabilidad de 12 asesinatos, —12—, a cambio de una sentencia reducida de 12 años… O sea, un año de cárcel por cada asesinato. Una vez que empezó a cumplir su condena, la sentencia de Candelario se redujo aún más por buena conducta. Luego de cumplir seis años, Candelario volvió a salir de prisión. Parece increíble. Por eso le pregunté a María Domínguez si cumplir seis años de cárcel por 12 asesinatos es algo normal… Es que somos muchos que no sabemos cómo contestar porque esas… obviamente no… esas cosas no deben suceder. Eh, tal vez parte de las fallas que tiene el sistema. Ella estaba tan extrañada como yo. Y, pues, no, no puedo juzgar por qué se tomaron esas decisiones porque no fui, no formé parte de ese proceso. Pero sí ciertamente es algo que es un poco chocante para uno. Durante el nuevo juicio en la corte federal, los fiscales argumentaron que lo primero que Candelario hizo al salir fue regresar a su barrio para retomar el punto… y el resultado fueron las nueve muertes y los 20 heridos de la masacre. Se proyectaron en sala constantemente por medio del proyector, se mostraban los cuerpos, eh, constantemente. Y hay que recordar que una de las fotos que se mostraba regularmente era la del cadáver de un feto de ocho meses. Una vez que empezó el juicio, se le asignó un número a cada uno de los 12 jurados, para proteger sus identidades. Y los fiscales rápidamente presentaron una imagen de Alexis Candelario como un genio criminal. Otra vez, aquí la Jurado 10. Presentaban evidencia de, de, mayormente de asesinatos. Te van preparando que, que el tipo es un monstruo. Hubo días en que la Jurado 10 salía totalmente agotada del juicio. Cuando llegaba a su casa le contaba a su esposo… Te juro que lo mataría, ese tipo es un monstruo, ¿entiendes?, de verdad, como, ¿sabes? ¡Cómo puede! Pero otros días, pues, venía callada, como con reflexión, venía reflexionando. Fue un proceso intenso… los 12 jurados tenían que analizar evidencia muy difícil de digerir… reportes del impacto de las balas en los muertos y los heridos… testigos que hablaban de familiares y amigos que habían perdido, o del horror que vivieron esa noche en La Tómbola. Cada mañana, los jurados se reunían en un pequeño salón al lado de la sala grande del juicio. Y poco a poco, la Jurado 10 fue conociendo al resto de los jurados. Había una que… Trabajaba en la Autoridad de Energía Eléctrica, uno otro era vendedor, uno tenía un negocio de hacer tatuajes, había una trabajadora social, me parece que una maestra retirada, eh, una señora mayor que era como ama de casa, eh, había un estudiante… Siete mujeres y cinco hombres… universitarios y jubilados… asalariados y emprendedores… desde el dueño de un pequeño negocio hasta la Jurado 10, que trabaja en una empresa que maneja millones de dólares. Era una mezcla bastante diversa. Y aunque el trabajo que les tocaba era pesado y hasta macabro… un sentido de camaradería fue surgiendo entre ellos. Y, pues, todos los días nos, nos dividíamos quién iba a traer el pan, jamón, queso; hacíamos desayuno, ¿ve?, entre nosotros y hasta el juez a veces pasaba y saludaba y podía tomarse un cafecito rapidito y se lo llevaba. Escucharon a cerca de 70 testigos en poco más de una semana. Evaluaron más de 700 muestras de evidencia. Tres testigos aseguraron haber visto a Candelario en La Tómbola esa noche… disparando indiscriminadamente. Esos testimonios fueron fundamentales para la Jurado 10. No fue una decisión difícil. El jurado se retiró a deliberar y ese mismo día llegaron a un veredicto unánime… Creí en todo momento, con la evidencia que se presentó, que sí, él era culpable. Culpable. De todos los cargos. Una decisión contundente porque fue bastante rápida. Y si este hubiera sido un juicio como cualquier otro, ahí mismo se hubiera acabado. Pero los juicios de pena de muerte son distintos. Tienen dos partes… y todavía faltaba la segunda, la fase de la sentencia, donde el jurado tiene que decidir entre un castigo de cadena perpetua… y una condena de muerte. Y en este segundo juicio los fiscales argumentan a favor de la pena de muerte para la persona que ya ha sido hallada culpable. Y la defensa presenta un argumento a favor de la vida. Y todo eso se mezcla para entonces que el jurado determine si amerita que lo maten. En esta segunda fase entra todo un equipo adicional. Se le permite a la defensa presentar lo que llamamos atenuantes. Y aquí venimos a hablar de que había alcoholismo en la familia o que era drogadicto… y quizás eso aminora la responsabilidad. Quizás. Y en el caso de Alexis Candelario, a eso fue que se dedicó Maite Bayolo… que era parte del equipo de mitigación. La mira para mí es, eh, convencer a un jurado que esta persona es humana. Obviamente, pues, legalmente es convencer a un jurado de que no es digno de que le apliquen la pena de muerte porque tiene más factores mitigantes que factores agravantes… y es como una pelea. Agravantes. Esa es la parte que le toca a la fiscalía durante este nuevo capítulo en el juicio. Este no es el primero que mata… ha matado dos… ha matado tres. La fiscalía se concentró en… … la conducta extremadamente violenta, reiterativa, de esta persona, que al parecer no tenía ningún tipo de conciencia, ni valoraba la vida humana. Tal vez nada más la de él… o tal vez ni siquiera la de él. Y que por eso, la única decisión justa y correcta para Alexis Candelario era una condena de muerte. Cuando volvamos, el jurado tiene que decidir si Alexis Candelario será el primer condenado a muerte en la historia moderna de Puerto Rico. Queremos agradecerle a nuestro patrocinador Sony Music Latin y compartir con ustedes un mensaje: Sony Music Latin presenta a iLe, la cantautora puertorriqueña ganadora del premio Grammy conocida por su trabajo junto a Calle 13. Su álbum debut iLevitable ganó el premio a Mejor Álbum de Rock, Urbano o Alternativo Latino en la sexagésima entrega anual de los Grammys así como una nominación como Mejor Artista Nuevo. Su nuevo sencillo y video titulado Odio ya está disponible en todas las plataformas de música. 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Encuéntranos en NPR One o donde escuchas tus podcasts. Estamos de vuelta en Radio Ambulante. Soy Daniel Alarcón. Antes de la pausa, la Jurado 10 y sus colegas entraban a la segunda fase del juicio de Alexis Candelario. Eran apenas 10 días después de que habían acordado de manera unánime que Candelario era culpable de la matanza de La Tómbola. Luis Trelles nos sigue contando. Para esta segunda fase… …trajeron familiares de las, de las víctimas como la del bebé, y ahí, pues, se, fue un juicio corto, no duró yo creo casi dos semanas o menos. La fiscalía trajo a varias personas afectadas por los crímenes de Alexis. Eran testimonios desgarradores… de vidas destrozadas… María Domínguez recuerda a una testigo que vino a hablar de la noche en la que mataron a su hija en La Tómbola: Y ella expresó, eh, que a la hora que la hija murió, ella sintió que le sacaron el corazón, que le agarraron el corazón en el pecho y se despertó y rápido llamó a su hija y no la consiguió. Y después supimos, ¿verdad?, que fue aproximadamente a esa hora que la hija le dispararon en la cabeza y murió. La defensa se dedicó a presentar la parte de la vida de Candelario que los jurados no conocían… Este es un niño que se crió básicamente solo. Nosotros lo vemos en Puerto Rico todo el tiempo. Este muchacho se crió al lado de un punto de sustancias controladas. Niño que vio, presenció, como salió en aquel entonces, presenció un montón de actos de violencia… un niño que se críe viendo muertos en el piso… Era un ambiente donde no había apoyo familiar… pero eso no era lo único. El Estado también estuvo ausente. Los trabajadores sociales que trabajan con menores en situaciones de alto riesgo nunca pasaron por su casa. Alexis dejó de ir a la escuela. Ningún maestro le dio seguimiento a su caso. Nadie se preguntó por qué había parado de ir a las clases. En aquel entonces, eh, existía el Palo de Goma este famoso en la Calle Los Magos… El Palo de Goma… era el punto de venta de heroína, cocaína, crack y marihuana. Lo que era literalmente un árbol grande de goma, al lado, a siete pies, o menos, del lugar donde se crió Alexis, que era una casita, chiquitita de un cuarto… con 10 hermanos… su mamá. David Ruhnke, un abogado americano especializado en casos de pena capital, se encargó del argumento final de la defensa. Y se concentró en dar una definición exacta de lo que es la cadena perpetua. Significa pasar el resto de la vida en una prisión federal donde la existencia del condenado se reduce a una celda compartida… del tamaño de un baño… el resto del tiempo se pasa junto a cientos de otros presos… la mayoría condenados de asesinatos y violaciones. Es el tipo de lugar del que solo se puede salir en un ataúd… Lo que estaba argumentando Ruhnke era que este castigo es suficiente. Es bastante. Le pidió al jurado que no dejara que la pena de muerte llegara a Puerto Rico… como si les estuviera pidiendo que no abrieran esa puerta. Luego de Ruhnke, a María Domínguez le tocó la refutación final de la fiscalía… Pues mi trabajo era hacerle entender a ese jurado de que la pena capital era el único castigo proporcional y adecuado para toda la conducta que se le imputaba a Alexis Candelario, entonces pues esa respuesta, eh, se dirigía a eso, ¿verdad?, de que ya esa nube de muerte había visitado a la isla en la forma de Alexis Candelario. Cuando terminaron los argumentos, el jurado regresó al salón de deliberación. Llevaba reuniéndose ahí casi dos meses, y cada cual ya sabía qué silla le tocaba alrededor de la mesa. Y más o menos después que te escoges la silla tuya del principio, todo el mundo respeta esa área, ¿sabes?, como que te vuelves, somos como los burritos. Cada jurado escoge a un presidente que se encarga de organizar la deliberación. En este juicio, el presidente pidió un voto de sí o no para la muerte de Candelario. Iba a ser un voto en voz alta. Los jurados fueron en orden alrededor de la mesa… …y entonces empezaron por un estudiante, después del estudiante, el de los tatuajes. Puede ser que dijeran, algunos de ellos dijeran: sí porque o estaba convencido o porque es un monstruo o por lo que sea, pero eran escuetos, eran cortos. La Jurado 10 fue la cuarta… Pues yo dije que no. Nadie se esperaba esa respuesta. La Jurado 10 notó lo sorprendido que estaba el grupo. Por eso explicó que, para ella, a Candelario… … le falló la mamá, le falló la familia, le falló el Departamento de Educación, le falló el Departamento de Justicia de, de Puerto Rico. Eso es una, es una responsabilidad crasa de todos los niveles. Y ahí está uno. Ahí está uno. Era un argumento que se había hecho durante el juicio. Como parte de los factores atenuantes, la defensa había expuesto lo mismo: que el sistema le falló a Alexis Candelario desde que nació… y que esto era algo que había que considerar antes de imponer una condena de muerte. Realmente es un argumento sobre la injusticia de aplicar este castigo en una sociedad imperfecta. Los abogados defensores suelen decir que no hay gente rica condenada a muerte. Y en eso tienen un punto. Se trata de una pena que se le aplica abrumadoramente a los pobres. Hay que recordar que este no es un argumento para exonerar a la persona que ya ha sido hallada culpable… o de quitarle la responsabilidad por las muertes y las vidas que ha destrozado para siempre. Pero en un sistema imperfecto, ¿realmente es justo aplicarle la pena máxima a alguien que creció con las carencias que sufrió Alexis Candelario? Es una pregunta que cada jurado debate con su propia conciencia. Y aunque fue sorprendente hasta para ella misma, la Jurado 10 llegó a la conclusión de que Candelario no merecía la muerte. Y mientras haya imperfección y mientras una cadena de, de entes fallen, nunca debe haber, llegar a ese, a ese veredicto, ¿entiendes?, tiene que ser en un Estado perfecto… Hay que recordar el cuestionario que le dio la corte antes del juicio. En ese cuestionario le habían dado una escala del 1 al 10… 1 significaba que nunca aplicaría la pena de muerte, ni siquiera por el peor crimen. Diez significa que se la aplicaría automáticamente a casi cualquier persona acusada de asesinato premeditado. En esa escala, ella marcó el 8. Cuando me preguntaban sobre la violencia, pues, respondíamos con coraje, con, que sí, si puedo aportar para sacar a un criminal, lo saco, pero no era el caso. No lo es. Una vez que terminó de explicar su posición, el presidente del jurado… Pues fue más, más condescendiente, para decir una palabra, y dijo: bueno, ahora que todo el mundo termine y después volvemos, hagamos otra ronda… Quedaban ocho jurados por dar su voto… y todos se expresaron de la misma manera. Todos dijeron que sí a la pena de muerte. Daban las razones por la que, ¿sabes?, mató a tantos, que es inhumano, es cruel, es como… O sea, daban las razones y, y eran buenas porque, sí, es verdad todo lo que dijeron ellos es verdad, él lo hizo, él, si tú, se presentaron esa evidencia y tú lo crees pues él lo hizo y hay que juzgarlo. La Jurado 10 se había quedado muy sola. A mí me sorprendió que no hubiese otra persona… esperaba que como tres por lo menos estuvieran en desacuerdo. El presidente del jurado pidió que hicieran una segunda ronda de votación. Y quedaba claro que todos iban a tratar de convencer a la Jurado 10 de que cambiara su voto. Es que la pena de muerte solo se logra con un veredicto unánime. Un jurado de 12, aunque tenga una súper mayoría de 11 votos, automáticamente termina en una sentencia de cadena perpetua. Y fue en ese momento que toda la camaradería que había unido al grupo desapareció por completo. Los otros jurados intentaron convencerla… pero algo se había endurecido. Me sorprendió de dos o tres personas que fueron hasta, intimidantes. Ya no le hablaban como antes… Ya ahí dije, espérate, pero ya están comentando y por lo bajo y mirando mal y como que, ¿sabes?, porque muchas veces hay un silencio, eh, elocuente, hay silencios elocuentes, que te dicen, ¿sabes?, las, las fra…, las miradas, como que esa incomodidad. Uno de los jurados era empleado de la compañía eléctrica y trabajaba no tan lejos de La Tómbola. En un momento de la deliberación, comenzó a llorar, y le dijo: Por favor, que mira, que yo trabajo en energía eléctrica y ese tipo a mí me va a matar. ¿Sabes? Como que tenían tanto miedo. Durante el juicio, los fiscales habían pintado una imagen de Candelario como un genio criminal. Bruce Hegyi, un fiscal especializado en juicios capitales que había venido desde Washington, repitió varias veces que Candelario podría volver a matar… incluso aunque estuviera encerrado en la cárcel… Algunos jurados tenían miedo de la venganza de Candelario. Y por eso querían imponer una pena de muerte unánime, para protegerse. Y como la Jurado 10 no quería cambiar de opinión, el trabajador de la compañía eléctrica le estaba echando la responsabilidad de cualquier cosa que les pudiera pasar. Y yo: no te va a pasar nada, no te, no, no pienses eso. Yo le dije: no pienses eso, no va a pasar… Y luego, varios jurados empezaron a hacer algo que el juez les había advertido que no debían hacer… Y sí se comentó, sí. Y así mismo lo expresaron, que ellos querían, ¿sabes?, hay que dar un mensaje… …utilizar el juicio de Candelario para enviarle un mensaje a todos los criminales de Puerto Rico. Es decir, sentenciar con criterios que iban más allá del caso mismo. En esa segunda ronda, la Jurado 10 volvió a hablar… y esta vez trató de convencer a los demás de que una sentencia de vida en prisión era un castigo justo. Porque, el, el juez sí explicó: es de cárcel de por vida, él sale de ahí muerto. ¿Ustedes no creen que eso es suficiente castigo? Y entonces dio el argumento más íntimo de todos. La jurado había tenido dos hermanos adictos, y ambos habían pasado tiempo en cárceles y programas de rehabilitación. Yo aprendí en este juicio cómo funciona un, un punto de drogas. Yo no sabía, pero sí sé las áreas donde tú no puedes pasar, de noche mucha gente. Tú sabes, eh, todo el mundo sabe dónde está su Palo de Goma. No es que fuera su mundo, pero había visto la trayectoria triste de sus hermanos, y reconocía algo de sus vidas en los pasos de Candelario… había visto de cerca los programas ineficientes de rehabilitación y sentencias de cárcel que en algunas ocasiones los llevaron a que la adicción se hiciera más fuerte. Y si alguien podía tener coraje con un capo de la droga esa era yo, porque se la vendían a mis hermanos y viven de, del débil y no les importa, ¿ves?, y se lucran de eso… Los argumentos de la Jurado 10 en contra de la pena de muerte no se escuchan mucho en Puerto Rico. Por lo general, la gente que está en contra es por motivos religiosos. Pero en el caso suyo, era por experiencia personal. Yo no pertenezco a ninguna religión. Sí estuvieron ahí mis valores y mis principios. Estuvieron ahí. Pero no, no el sentido religioso. La deliberación duró dos días. Eran 11 contra uno. Todos a la vez …exigiendo que estuviera a favor de la pena de muerte para Candelario. A mí lo que me daba, lo que me dio llanto, llanto, es que me sentía presionada y como un sentido de impotencia y de no poder transmitir bien lo que yo, lo que yo analizaba, ese sentido de impotencia de que y que nadie pudiera entenderme. Para la Jurado 10 el peso de su decisión se estaba haciendo insoportable. Era como si estuviera acorralada… y buscaba un poco de espacio para poder reflexionar en paz. Porque tú dices, diache, si cuando tanta gente dice eso, pues a lo mejor yo estoy equivocada… qué, qué punto de vista yo estoy perdiendo, ¿ves? Entonces… Por eso que yo fui al, al baño y pedía sabiduría… y atacada, y atacada, yo lloré atacada. Pasó más de dos horas encerrada en el baño. No sabía qué hacer. Tenía la certeza de que Candelario no merecía la pena de muerte… pero sentía que las fuerzas se le acababan para enfrentarse a los otros jurados. …Y como que yo sentía que otra tercera ronda no la iba a poder soportar… No puedo. O sea, yo no hubiese tenido esa… como que, quizás a lo mejor yo claudicaba. Yo estuve en la corte el día que se leyó el veredicto. Y recuerdo perfectamente cuando el jurado entró a la sala para entregarle el papel con la decisión final al juez. Y era bien intenso porque si estuviste en la sala, estuviste, eso fue, era un silencio sepulcral, un silencio increíble, yo nunca había escuchado un silencio tan, tan fuerte como en ese… Yo creo que había una expectativa de que la pena de muer, de, capital se iba a imponer… y eso tal vez, fue parte de la razón por la cual se sintió tanta tensión. La sala estaba llena de periodistas… y también de familiares de las víctimas, y de personas de Sabana Seca. Y los que no estaban en el tribunal esperaban el veredicto en el barrio. Mariana, la voz que escuchamos al comienzo de este episodio, era una de ellas, y recuerda lo que se comentaba ese día en las calles de Los Bravos. Yo escuchaba comentarios de, de personas que sí tenían, personas que, que murieron allí, y mucha gente decían: sí, que se lo merecía, que, pues, él no tenía sentimiento, que fue un hombre malo, que… sí mucha gente lo dejaba sentir… que, que, que, que debía morir. El resto de Puerto Rico también esperaba… y casi todos estaban convencidos de que sería la primera sentencia de muerte en más de 75 años. Maite Bayolo, del equipo de defensa, estaba en la sala junto a los familiares de Candelario… y también sintió el ambiente en la corte… Nunca se me olvida la reacción del juez cuando el juez leyó ese papel… eh, que fue como una expresión de insatisfacción. Cadena perpetua. María Domínguez, la fiscal, inmediatamente miró al jurado, para ver sus reacciones… Era obvio para mí que estaban molestos. Algunos estaban dando puños… Eh, y por sus expresiones, eh, yo me, me di cuenta, ¿verdad?, que había mucho jurados molestos con la decisión. Le pregunté a Maite Bayolo qué sintió cuando se leyó el veredicto. Alivio. Me alegro. Qué bueno. Pues, como una victoria grande, porque a pesar de que el cliente va para la cárcel, pues, ganó, ganó la vida. Candelario se había salvado y en el proceso también se evitó la primera condena de muerte impuesta por una corte federal en Puerto Rico. El juez le dio las gracias al jurado, y finalmente los liberó de su compromiso con la corte. Para evitar la atención de los medios y proteger su seguridad, los jurados en juicios de pena de muerte estacionan sus carros en un estacionamiento secreto, que queda fuera del área del tribunal. Durante el juicio, un alguacil se encargaba de recogerlos cada mañana y acompañarlos de vuelta al final del día. Luego del veredicto final, los jurados hicieron ese viaje por última vez. Allí, nadie me habló. Nadie, nadie, nadie me habló, y fue como, era como un silencio que si tú tiras un alfiler, tú escuchas el alfiler… pues así fue. Y allí nadie se despidió de mí, ¿sabes?, como que todo el mundo como con coraje. Y esa fue la última vez que se vieron. La noticia salió en los noticieros ese mismo día: una sola jurado había impedido que se le impusiera una sentencia de muerte a Alexis Candelario. El presidente del jurado le dio una entrevista a un periódico local para expresar su frustración con el veredicto. Otro miembro del jurado habló con Univisión, echándole toda la culpa a la Jurado 10. Si ella estaba tan contaminada, eh, por sus casos personales, ¿verdad?, de sus hermanos… que si, que si matan a este hombre, qué pasará con mis hermanos… abro la puerta para que mis hermanos, o uno de mis hermanos… no sé, algo así sería lo que ella pensaría… y respeto mucho esa situación, pero yo me hubiese salido de todo esto. Estaba sugiriendo que la Jurado 10 se negaba a dar un voto de muerte para, de alguna manera, proteger a sus hermanos en prisión, algo que la Jurado 10 niega. Hubo una señora, la señora que me parece que fue la que fue a Univisión a decir mentiras ahí, porque dijo unas cuantas mentiras, eh, dijo: una, por una, como que por una nos vamos a… ¿Tú sabes?… También describió el ambiente tenso que hubo en la deliberación y habló en específico sobre la Jurado 10… Hubo jurados que se expresaron hacia ella con su nombre… eh, con palabras, eh, claves, intensas, pero ella irrumpe en llanto, su llanto fue desesperante. Y las críticas no solo venían de los que estuvieron involucrados en el juicio. También en redes sociales, en la televisión, en la sección de los comentarios de los periódicos… La conversación nacional se centraba en lo que había hecho la Jurado 10. Decían que ojalá que te mataran a tu hijo, a tu hija, a tu mamá, a tu ¿sabes? Era una cosa… que era una cosa bien fea, y yo: ¡Santo Dios! Si yo lo que hice, ¿sabes?, si yo lo que hice fue mi trabajo. El veredicto de la opinión pública fue contundente. La Jurado 10 había sido débil… incapaz… su inhabilidad de votar por la pena capital atrasaba los esfuerzos para combatir el crimen en Puerto Rico. Es imposible medir el impacto que un solo juicio puede tener, pero me parece poco probable que este caso haya tenido un efecto alentador para los criminales de Puerto Rico. La decisión de la Jurado 10 sí tuvo una secuela inesperada en otras esferas. En julio del 2013, unos tres meses después de que terminara el juicio, el Attorney General de aquel entonces, Eric Holder, expresó que solo los casos más graves serían aprobados para proceder como juicios de pena de muerte en Puerto Rico. Después de siete intentos en 14 años, no lo habían logrado. Y el sentimiento general era que si no lo habían logrado con el caso de Candelario, jamás lo lograrían. Para Maite Bayolo, con este caso… Las posturas de pena de muerte cambiaron, cambió la postura de, de certificación. Yo sé que cambió y cesó… en Puerto Rico… Efectivamente. Después de ese año no hubo otro juicio de pena de muerte en la corte federal de San Juan… hasta ahora. El siguiente capítulo en la larga y violenta historia de Alexis Candelario comienza casi inmediatamente después de que se terminara este juicio. Alexis apeló el veredicto de culpabilidad… y durante ese proceso, surgió un problema. Un problema grande. Resulta que un testigo clave, una de las tres personas que identificaron a Alexis Candelario en La Tómbola el día de la masacre, tenía miedo de hablar abiertamente en la corte frente a Alexis… y frente a todos los periodistas que estaban allí para cubrir el caso. Y el juez que presidió el caso permitió que él testificara, eh, tarde en la tarde con fines de que nadie, eh, no hubiera nadie en el público. Básicamente, el juez de este caso dio la orden de terminar los trabajos de ese día antes de que el testigo saliera a la sala… los periodistas y el público se fueron… y luego el juez hizo que el jurado volviera a salir, a la sala vacía, para escuchar al testigo. El equipo de defensa de Candelario argumentó que se había privado a su cliente del derecho a tener un juicio público. En el 2016, un panel de jueces que se dedica a juzgar las apelaciones de los casos de Puerto Rico, el Primer Circuito de Apelaciones de Boston… … lo valoró como un defecto estructural, de que son juicios abiertos etcétera. Y, y, no, no… O sea, la, la revocación no tuvo nada que ver con los méritos del caso. Fue un, una impugnación técnica. Y revocó la convicción y la sentencia de Candelario. Y por este tecnicismo… Alexis Candelario está a punto de enfrentar otro juicio de pena de muerte. Lo raro aquí es que fue él mismo quien decidió no aceptar la sentencia de vida en prisión que había recibido, y esto es algo muy raro. Las personas que se salvan de una sentencia de muerte usualmente no quieren darle una segunda oportunidad a los fiscales. Le pregunté a Maite Bayolo: ¿Por qué él decidió apelar? ¿Tú sabes? No sé, no sé. O sea, lo que yo, eh, te puedo decir es que, si hay un veredicto de vida, se ve como una victoria, ¡no se apela! La Jurado 10 también ha escuchado que el caso de Candelario vuelve a ser juzgado. Creo que le va a costar demasiado al erario, porque ya tienen un, ellos tienen un veredicto de culpabilidad, ¿entiendes? Pero si van a hacer todo de nuevo, y la fiscalía se empeña en eso, creo que… que brille la justicia como, como debe ser. No como yo pienso, como debe ser. A pesar del error del juez, Candelario pudo haber aceptado el resultado original. Luego de haber estudiado el caso a fondo, me parece muy poco probable que un nuevo jurado decida que es inocente de la masacre de La Tómbola. Ahora su caso regresa a la corte, y vuelve a retar las ideas y actitudes de los puertorriqueños hacia la pena capital. Cuando comience el nuevo juicio, la corte, y los fiscales, y los abogados de defensa tendrán que escoger a otros 12 ciudadanos para que sean parte del jurado. Les entregarán formularios, los entrevistarán en el sala del tribunal, les preguntarán si creen que tienen la capacidad de imponer una sentencia de muerte. Y nadie sabe si entre los seleccionados habrá un jurado como la 10. El nuevo juicio de Alexis Candelario está programado para comenzar en el 2019. Luis Trelles es Knight-Wallace Fellow en la Universidad de Michigan. Una parte de este reportaje se hizo posible gracias al apoyo del Soros Justice Fellowship. Esta historia fue editada por Camila Segura y por mí. La música y el diseño de sonido son de Andrés Azpiri. Andrea López Cruzado hizo el fact-checking. Agradecemos la ayuda de Víctor Román, exdirector de la Coalición Puertorriqueña Contra la Pena de Muerte; la jueza Aida Delgado del Tribunal Federal del Distrito Puerto Rico; y a Carla Minet, directora del Centro de Periodismo Investigativo de Puerto Rico. El resto del equipo de Radio Ambulante incluye a Jorge Caraballo, Patrick Mosley, Ana Prieto, Barbara Sawhill, David Trujillo, Elsa Liliana Ulloa, Silvia Viñas y Luis Fernando Vargas. Nuestras pasantes son Lisette Arévalo y Victoria Estrada. Carolina Guerrero es la CEO. Todos los viernes mandamos un correo en el que nuestro equipo recomienda películas, música, series, libros y podcasts que nos inspiran. Tiene enlaces buenísimos para que disfrutes durante el fin de semana. Puedes suscribirte en nuestra página web ingresando a radioambulante.org/correo. Repito: radioambulante.org/correo. Ojo, si usas Gmail, revisa en tu carpeta de promociones y arrastra nuestro correo a la carpeta principal para que no te lo pierdas. Radio Ambulante se produce y se mezcla en el programa Hindenburg PRO. Radio Ambulante cuenta las historias de América Latina. Soy Daniel Alarcón. Gracias por escuchar.

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